George Harrison

george harrison con la cámara de fotos

Hoy se cumplen diecisiete años del fallecimiento de George Harrison en Los Ángeles, a causa de un cáncer de pulmón que le fue diagnosticado a mediados de los noventa. En 2001 la metástasis le llegó al cerebro, entrando en fase terminal, y acabando con su vida a los 58 años.

Certificado de defunción
Certificado de defunción

Quizá es el beatle con el que más me identifico, más discreto y más alejado del poder mediático y del liderazgo de Lennon y McCartney (y un excelente guitarrista, ojo). También gozaba de un gran sentido del humor y utilizó la ironía y la consabida flema británica en varias de sus canciones para denunciar todo aquello con lo que no estaba de acuerdo.

Su carrera en solitario creo que no ha sido suficientemente valorada (ya hablaremos de la de Ringo un día de estos). Podéis comprobarlo oyendo la canción de abajo, «All Those Years Ago», un tema que dedicó a John Lennon en 1981, tras su asesinato. La historia de esta dedicatoria viene a raíz del supuesto cabreo de John Lennon en relación a la autobiografía de George, «I Me Mine», en la que, según Lennon, Harrison elogiaba a todos los músicos con los que había grabado menos a él. Desafortunadamente, George Harrison no pudo compensarle de ningún modo; el 8 de diciembre de 1980, Lennon era asesinado por Mark David Chapman, y decidió incluirla en «Somewhere in england». Le acompañaron Ringo en la batería y Paul y Linda McCartney en los coros.

Según muchas fuentes, las cenizas de George fueron vertidas al río Ganges (ya sabréis lo espiritual que era el hombre), aunque no está totalmente confirmado.

 

¡Probad el ácido!

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Ken Kesey escribió «Alguien voló sobre el nido del cuco», basada en buena medida en sus vivencias como voluntario («cobaya humana») en los experimentos con drogas psicotrópicas del Gobierno estadounidense (NO voy a poner aquí el enlace para apuntarse, que nos conocemos…). Kesey conoció de este modo el LSD, sustancia psicoactiva que transformó profundamente su percepción de la realidad social y personal.

A partir de 1964, él y un grupo de amigos, The Merry Pranksters o los «Alegres Bromistas», fueron pioneros en la experimentación con LSD y marihuana. A bordo de un autobús pintado con colores fluorescentes que llamaron «Further», los Pranksters recorrieron Estados Unidos y fueron estableciendo gradualmente muchos de los elementos retóricos y visuales que después popularizó (y, a juicio de Kesey, trivializó) el movimiento hippie. En esta tarea contaron con la colaboración del grupo Grateful Dead, que acompañaba con sus improvisaciones de música psicodélica las sesiones abiertas de consumo de LSD (Acid Tests) organizadas por Kesey.

El periodista Tom Wolfe, buena gente, popularizó en 1968 las experiencias de Kesey y los Pranksters con su libro «The Electric Kool-Aid Acid Test» (publicado en España como «Gaseosa de Ácido Eléctrico» o «Ponche de ácido lisérgico») . No obstante, Kesey nunca dio su aprobación a la visión de Wolfe, que consideraba superficial y ajena al espíritu de los hechos. Cualquiera que se haya leído la novela se habrá dado cuenta. Yo me la leeré un día de estos.

Un día como hoy del año 1964, Ken Kesey comenzaba sus «Acid Tests», en el ámbito privado, en una fiesta organizada en casa de un colega. Días antes había colgado un cartel en una librería anunciando el evento. Posteriormente trasladaría esta experiencia al entorno de los bares y del ya mencionado autobús «divulgativo».

En este artículo se explica esto con todo lujo de detalles y fotos

My Sweet Lord

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Hoy se cumplen 48 años de la publicación de»My Sweet Lord», la canción-franquicia de George Harrison.

Como podemos imaginar, llegó al número 1, tanto en US como en UK, convirtiéndose en el primer Beatle que llegaba a lo más alto en solitario.

En 1971Bright Tunes le llevó a juicio, al considerar que la canción era un plagio de «He’s so fine«, de The Chiffons, de cuyos derechos era propietaria. George alegó que él no sabía nada de eso, rascándose la oreja, cosa que denota poca convicción:

«¿Las chifons? ¿Quiénes son esas? ¿De flamenquito quizá? Ni idea, oigan»

aseguran que dijo ante el juez. Sí reconoció, en cambio, que «My Sweet Lord» estaba inspirada en pasajes del clásico gospel «Oh Happy Day«, de Edwin Hawkins Singers, de 1969. Total, que no coló, y le condenaron a devolver la mayor parte de los royalties conseguidos por la canción, o algo así.

Después de todo esto, para más inri, The Chiffons grabarían una versión de «My Sweet Lord».  Y no acaba aquí la cosa. En 1971, la cantante country Jody Miller revisó «He’s so fine» mezclando ambas canciones, con la voz de la canción de The Chiffons , pero introduciendo frases de guitarra de «My  Sweet Lord». Fue una  época de mucho trabajo para el psiquiatra de George.

Litigios al margen, la canción de George Harrison es una gran canción, de las que no cansan («Hotel California», ¡aprende!),  En ella se muestra el lado más místico del beatle, que entona los mantras de los devotos de la fé de Gaudiya Vaishnavism, en fin, un lío.

Ma Rainey, la madre del blues

Ma Rainey Stamp

Alabando antes que nada el cambio del nombre real, Gertrude Pridgett, por el fabuloso Ma Rainey, hoy mostramos nuestros respetos a la madre del blues ya que moría un 22 de noviembre de 1939 de un ataque al corazón (heart attack en inglés).

Entre sus mayores méritos, aparte dehaber sido pionera en la difusión del blues a principios de siglo XX, está el haber sido la autora, o al menos la primera grabación conocida, del clasicazo «C.C. Rider», allá por 1925.

En 1994 el servicio postal estadounidense emitió un sello con toda su cara, de 29 céntimos, o centavos, ni idea. (Espero que en España se emita uno con el tupé de Manolo Escobar, sería lo mínimo)

(De Kennedy no creo que os apetezca que os hable a estas alturas)

Felicidades, Jesse Colin

jesse colin young

Este hombre, de frondoso bigote y frondoso gorro, hoy día lleva una plantación de café en Hawaii. No es ese el motivo por el que le felicitamos, lógicamente. El principal mérito de Jesse fue haber liderado una de las mejores bandas del acid-folk-rock de finales de los 60, The Youngbloods. Y, derivado de esto, el haber escrito una de las que fue canción de cabecera mía durante un tiempo, «Quicksand», una oda al desaliento.

Hoy cumple 78 años Jesse Colin Young, rodeado de café.

(Lo que la Wiki dice, va a misa)

Tom Evans

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A todos los que os gustó la canción final de Breaking Bad, tenéis que saber que un día como hoy del año 1983, aparecía colgado en su jardín el que fuera bajista de Badfinger, Tom Evans. Tom arrastraba una fuerte depresión desde que en 1975 se suicidó Pete Ham, compañero en Badfinger y co-autor junto a él, de «Without You», su canción más conocida, que Nilsson elevaría al nivel de clásico. Canción maldita, como podéis ver. Sus dos autores acabaron colgados, uno en el garaje y otro en un árbol en su jardín.

Aquí tenéis la mejor versión de «Without You», es decir, la original, por mucha épica que le imprimiera Nilsson.

Y aquí la canción que cierra una de las mejores series de la Historia:

Danny Whitten

El 18 de noviembre de 1972, Neil Young expulsó de su banda al ex-Crazy Horse Danny Whitten, con el que había grabado su segundo ábum, «Everybody knows this is nowhere»  (1969), y parte de «After The Gold Rush» (1970), tras lo cual Neil prescindió de Crazy Horse.  Volvió a llamar a Danny para preparar la gira de  «Harvest» (1972), y éste, debido a su adicción a la  heroína, estaba ido y no daba pie con bola, así que Neil le expulsó de la banda, le dió 50$ y un billete de avión para Los Angeles. Esa misma noche moría tras una combinación letal de valium y vodka.

Anteriormente, había compuesto una canción-lamento sobre la adicción de su compañero, «The Needle And The Damage Done», que aparecería en «Harvest».

Fue un golpe muy duro para Neil, que se sintó responsable de la muerte del chaval.

He intentado hablar con él para que nos comentara algo acerca de este episodio, pero no tiene cobertura.

Ruth Brown

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Un 17 de noviembre de 2006 se nos iba una grande, Ruth Brown, a quien le debemos gratitud tanto The Refoundations, por apropiarnos de su «Mama», como el mundo del rock and roll y del rythym and blues, por el magnífico legado que nos dejó. Allá vamos:

Tumba de Ruth Brown

  • Se llamaba realmente Ruth Alton Weston, un nombre muy sinuoso. En este caso el cambio fue para mejor.
  • Su padre era estibador. ¿Nunca habéis querido tener un padre estibador? » – ¿Y tu papi en qué trabaja? – Mi padre es estibador»
  • Su mentora y descubridora fue la hermana de Cab Calloway, Blanche. Vaya nombracos en la familia.
  • Ahmet Ertegum la fichó para Atlantic y la convenció para que se acercara más al rythym and blues, llegando a convertirse en la artista más importante del sello
  • En 1993 ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame como La Reina Madre de Blues.
  • Se casó con un trompetista y con un saxofonista. A ambos los mandó a tomar viento. (Jojo, qué graziozo)
  • Tuvo un hijo con Clyde McPhatter. Ahí es nada. (Lo bueno es que Clyde tenía todo el derecho a decirle: «Hijo, yo soy tu Phatter») (Vale)