Silvio

Silvio Fernandez MElgarejo

Hoy se cumple el aniversario de una muerte que nos apenó mucho, aunque todos, en aquél tiempo, fuésemos conscientes de que nos íbamos a recibir el mazazo en cualquier momento.

Silvio Fernández Melgarejo moría un día como hoy del año 2001, en el Virgen del Rocío, después de una vida dedicada al rock and roll, entre otras cosas. Nunca se me olvidará esa onírica entrevista en Música Golfa:

 

 

Mujeres con nombre de canción

Mujeres con nombre de canción

«Hay una certeza en el mundo del rock: casi todos los nombres de chicas están ya cogidos en alguna canción».

Estas palabras las pronunció Berton Averre, guitarrista de The Knack, para explicar por qué habían elegido el nombre de Sharona para bautizar su ya inmortal éxito.

Se pone a la venta estos días mi segundo libro, tras «¿Quién cantará en tu entierro?» (Jot Down Books, 2018), y se trata de otro ensayo musical. Esta vez dejo de lado los ataúdes, las capillas ardientes, las coronas de flores y los funerales de músicos para abordar sus creaciones: las canciones. Dejo al autor por su obra. Y al igual que al autor le aplicaba la premisa de que en su funeral hubiera sonado música en directo, a las canciones de «Mujeres con nombre de canción» le aplico la doble premisa de que en su título figure un nombre de mujer y que esta mujer no sea un sueño, una fantasía o un  personaje de ficción, sino que haya existido.

He intentado, para cada una de las cien canciones tratadas en el libro (de la A a la Y), situar al compositor en el momento de la creación, su contexto musical y social, analizar los detalles de la grabación y, lo más importante, sacar a la luz la historia de la mujer que ha dado su nombre y su inspiración a la canción. Me he nutrido de publicaciones literarias, biografías (oficiales o profanas), artículos periodísticos, foros, etc… siempre dotando del mayor rigor a la información tratada, no sin dejar de aportar, cuando ha venido al caso, mi percepción sobre lo que estaba tratando. Que para eso lo he escrito yo.

Mujeres con nombre de canción

 

Retomando la cita de Berton Averre, podríamos  afirmar, sin temor a equivocarnos, que existe una canción para cada nombre de mujer. Pero, ¿hubo siempre detrás una mujer real que sirviera de inspiración? Este libro no pretende, desde luego, repasar todas las canciones que se han escrito con nombre de chica, pues sería entonces sencillamente interminable. Lo que sí pretendo  es, a lo largo de estas cien canciones, revelar a la «musa» existente detrás de cada una de ellas.

¿Quién es la Alison a la que canta Elvis Costello? ¿Y la Janine con la que se obsesionó David Bowie? ¿Existió la Ophelia de The Band? Estamos ante un libro de historia, repleto de hallazgos y de anécdotas, así como ante una reivindicación necesaria de las personas de carne y hueso que dieron pie a algunas de las mejores canciones de la música popular. Es un libro que está poblado de actrices, aventureras, groupies, aristócratas, activistas o cajeras de supermercado. Es un libro de mujeres con nombre de canción.

La portada y las quince ilustraciones que aparecen en el interior del libro han corrido a cargo de  Enrique Crespo.

Si quieres comprar el libro online (para estas Navidades es un regalazo, no es porque sea mío), pulsa en LO QUIERO.

LO QUIERO

 

Mujeres con nombre de canción

© 2019 West Indies Publishing
ISBN: 978-9949-7288-6-2
Autor: Juan Carlos León
Rústica: 21 x 14 cm
Páginas: 372

 

Rory Storm

Rory-Storm-and-the-Hurricanes

Rory Storm fue el lider de Rory Storm & The Hurricanes, una banda que  hubiera pasado a  la historia como una más de las que surgieron a principios de los 60 en el efervescente Liverpool de no haber sido porque entre sus filas militaba Ringo Starr. A mí siempre me recuerda Rory al Felipito de Mafalda.

Rory comenzó a interesarse por la música a finales de los 50 formando varias bandas, y conoció a Ringo en un concurso de talentos llamado «6.5 Special» (algo así como «Gente joven» en España, digo yo). Ringo tocaba la batería con Darktown Skiffle, y se unió a Rory, dando su primer concierto con Storm el 25 de marzo de 1959.

rory-storm

En 1962,Ringo se fue  a The Beatles por 25 libras semanales y Rory Storm se quedó de nuevo sin batería. Aunque le ofrecieron un intercambio de baterías, Pete Best lo rechazó.  Pese a todo, Rory siguió adelante con The Hurricanes, hasta que en 1967 puso punto y final a la banda y se metió a DJ.

En 1972 padeció una infección en el pecho que no le permitía dormir bien. El 27 de septiembre se tomó pastillas para poder conciliar el sueño, pero nunca despertó. Él y su madre, con la que vivía, fueron encontrados sin vida al día siguiente. Se supone que la madre, al descubrir el cuerpo sin vida de su hijo, se quitó la vida.

Bessie Smith

Tumba de Bessie Smith

Un día como hoy del año 1937 perdía la vida en una carretera entre Memphis y Clarksdale Bessie Smith. Conducía el coche su novio o su amante Richard Morgan, quien intentó evitar a un camión que circulaba delante suya, llevándose todo el golpe la parte derecha de su coche, donde viajaba Bessie.

La primera persona en pasar por el lugar del accidente fue el doctor Hugh Smith, quien la atendió de sus heridas, notando que, aparte del brazo derecho destrozado, tenía varias heridas en la parte derecha de su cuerpo. Una ambulancia la llevó al hospital afro-americano de Clarksdale, donde le fué amputado el brazo derecho en un intento de salvar su vida. Intento nulo porque moría a la mañana siguiente.

Su tumba permaneció sin nombre, hasta que en 1970 Janis Joplin compró una lápida para honrar y hacer justicia a una de sus más grandes influencias.

John Bonham

Tumba de John Bonham

John Paul Jones y el asistente de Robert PlantBenji LeFevre, encontraron muerto en su cama, en la mansión de Jimi Page, a John Bonham la mañana del 25 de septiembre de 1980, ahogado en su propio vómito. El día anterior John llegó a consumir unos 40 chupitos de vodka en 12 horas (16 durante el desayuno -empieza el día con energía, decía un anuncio-,  y el resto a lo largo de la jornada).

Aunque se rumoreó la sustitución de Bonham por otro batería, el 4 de diciembre de 1980, Led Zeppelin, en nota de prensa, anunciaba su separación al no concebir la continuidad de la banda sin su batería original.

El batería a quien John relevó en Nick James Movement no era otro que Bev Bevan, componente después de Move y de la Electric Light Orchestra. Era conocido como el batería más duro y potente de las Midlands, cuando aún el joven Bonham estaba aprendiendo a tocar:

“Mi primer recuerdo de John es de cuando venía a verme cuando yo tocaba en Denny Laine & The Diplomats, hacia 1963, y con Carl Wayne & The Vikings en 1964, justo antes de fundar Move. Yo era el batería que tocaba más fuerte de la zona y si John aprendió algo de mí fue que los tambores están para golpearlos, no para hacerles cosquillas… Creo que solía sacar algunas ideas de verme tocar, hasta que me superó y llegó a ser el mejor batería de rock de todos los tiempos.” («El Rugido del oso», de Chris Welch y Geoff Nicholls, Ediciones Lenoir)

La primera vez que oí hablar de Bonham fue en la canción de Barón Rojo, «Concierto para ellos» (¡¡¡mítico álbum «Volumen Brutal»!!!. Era el único de la ristra de muertos ilustres que no me sonaba de nada (aunque dudo que supiera en 1982 quién era Duane Allman también) . Seguramente mi amigo Manuel me sacó de dudas en el recreo).

Va por Manuel entonces.

Robbie McIntosh, confusión letal

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El que fuera primer batería de la  Average White Band, Robbie McIntosh, moría un día como hoy del año 1974, al confundir heroína con cocaína en una fiesta después de un concierto en el mítico Troubadour (seguramente Tom Waits rondaba por allí en aquellos momentos). Su compañero Alan Gorrie también  se metió con él, pero fue salvado por Cher.

No sabemos adónde podría haber llegado un tipo que con 21 años ya tocaba en la banda de Brian Auger. Tres años más tarde dejaba las baquetas para siempre.

Como me parecen uno de los mejores grupos de funk blanco (escoceses como yo, para más señas), hoy honraremos la memoria de Robbie con un directo de 1973, «Put It Where You Want It» («Ponme hielo»). Sonaban de puta madre, la verdad.

Santa Tecla

Santa Tecla

Hoy es Santa Tecla. No conozco a nadie llamada Tecla, ni famosa siquiera. Esta Santa, al parecer era más dura que la rodilla de una cabra, como diría mi padre. Si no, lean su historia.

Durante el año 48, en la ciudad de Iconio (no hace falta que situemos a Iconio en el mapa, ¿no?), San Pablo predicaba en la casa de un amigo, mientras éste jugaba a la Wii, pasando de Pablo, que era un poco pesaíto, la verdad. Enfrente vivía Tecla, hija de Teoclia (si no conozco a nadie llamada Tecla, no os digo nada con la madre), una joven de familia rica, prometida en matrimonio a Tamiris (que me da la risa).

Tecla quedó extasiada con la prédica de San Pablo y decidió seguirle en su peregrinar (al motel más cercano). Su prometido denunció a San Pablo por hechicero y éste fue encarcelado. Ante esta situación, Tecla repartió sus joyas entre los pobres y las utilizó para sobornar a los carceleros (¡menuda era Tecla!) y conseguir la liberación de San Pablo, quien ya estaba dándole la brasa a sus compañeros de celda.

A partir de este momento, Santa Tecla y San Pablo viajan juntos y  van cristianizando el mundo. En sus viajes, San Pablo y Santa Tecla visitan Tarragona y predican consiguiendo muchas conversiones.

Posteriormente la santa siguió sola su misión evangelizadora en Seleucia. Fue perseguida por los enemigos del cristianismo, encarcelada y sometida a terribles tormentos de los que salió incólume.

El martirio de Santa Tecla incluye, entre otros, los siguientes tormentos (esto es lo mejor):

Fue lanzada a un foso con reptiles venenosos, que la respetaron. Se la ató entre dos bueyes, para despedazarla, y estos perdieron su fuerza. La colocaron sobre una pira para quemarla viva, pero el fuego se apartó y quemó a sus verdugos. Por fin fue lanzada a los leones, los cuales lamieron sus heridas y sanó. Menuda era Tecla.

Derrotados y amargados sus perseguidores la dejaron en libertad y ella vivó en una cueva, como anacoreta, dedicada a la oración hasta su vejez. En una cueva no te puedes dedicar a muchas más cosas, vaya. Sin embargo, en una nueva agresión, le fueron enviados unos soldados para ultrajarla. Santa Tecla oró para librarse del nuevo tormento y permanecer pura. La cueva se derrumbó dejando solamente su brazo al descubierto.

Los seguidores de la santa recogieron el brazo y lo trasladaron a Armenia para darle sepultura y rendirle culto. De allí fue trasladado a Tarragona (el típico traslado Armenia-Tarragona, nada que no sepáis) para custodiarlo en la catedral consagrada a su memoria.

Irving Berlin ES la música americana

irving-berlin-piano

Un día como hoy, después de vivir 101 años (¿cuántas guerras caben ahí?), moría en un accidente de esquí (no hombre, es broma, fue de un ataque al corazón)  Irving Berlin.

tumba de irving berlin

Para glosar su figura, vida y obra he recurrido a un entendido en la materia Berlinesca. Yo sólo soy un mero oyente de su obra al fin y al cabo, pero Maleso va más allá del típico «Cheek To Cheek», así que os dejo con él, que seguro nos alecciona e igual consigue que tú, joven, dejes hoy de oir Arcade Fire y retrocedas un buen puñado de décadas:

Nacido Israel Isidore Baline en algún lugar de Rusia, judío y pobre, no tenía muchas papeletas en su tierra así que emigró a Estados Unidos y, una vez adaptado su nombre a una cosa más razonable, se convirtió en compositor de canciones.

Las cotas de éxito alcanzadas por Irving Berlin son inimaginables para mis cortas miras. Por ejemplo y sin orden ni concierto:

 

  • Autor de «White Christmas«, villancico acogido universalmente entre los de tradición popular. Single número uno en ventas durante 50 años y cantado en todo el mundo cristiano (escrito por un judío, la pela es la pela).
  • Autor de «God Bless America«, segundo himno de los U.S.A., que serán lo que tu quieras pero esto de los himnos lo manejan estupendamente.
  • Autor de «There’s No Bussiness Like Show Bussiness«, himno de todo lo que tenga que ver con teatro, interpretación, etc. y adoptado por Hollywood como canción bandera.
  • Autor de «How I Hate To Get Up In The Morning», himno de los soldados a los que no les apetece levantarse temprano, aplicable a los civiles que sufrimos el mismo problema.
  • Autor de «Cheek To Cheek» (precursora de «Bailar pegados»), canción interpretada en dos películas por Fred Astaire y Ginger Rogers.
  • Autor de numerosos musicales de éxito, incluido el exitosísimo «Annie Get Your Gun», trufado de clásicos y revivaleado cada pocos años en Broadway y Londres

 

Salvo excepciones, sus canciones suelen ser bastante optimistas. Yo me lo suelo poner cuando estoy depre y me animo con piezas como «Alexander’s ragtime band», «Anything you can do», «Let yourself go», «Puttin’ on the Ritz», «Steppin out with my baby», y otras muchas.

Como curiosidad destacar que no tenía mucha idea de teoría de la música, de solfeo, ni de tocar el piano (se hizo construir uno que transportaba las tonalidades para no tener que aprender) y además cantaba para matarlo (oigase su versión de «How I Hate to Get Up In The Morning»). Así que a los demás nos queda el consuelo de que debía ser marciano o algo así para poder hacer esos cestos con tan poquitos mimbres.

Entre sus compañeros de profesión era muy respetado. Mantenía buenas relaciones con Cole Porter, al que apoyó en sus inicios pese a las diferencias de raza y clase que les separaban. San Jerome Kern, ante la pregunta de «¿Qué lugar ocupa Irving Berlin en la música americana?», declaró «Irving Berlin ES la música americana«.