Billy Fury, morir con las botas puestas

billy-fury

Un día como hoy del año 1983 moría a los 43 años Billy Fury (nacido Ronald William Wycherley) después de una actuación en el teatro Beck en Hayes, Hillingdon (a saber dónde cae eso).

Por desgracia, Billy sufrió problemas de corazón y un infarto importante meses antes de morir, pero prefirió seguir adelante y no renunciar a lo que era su vida, y su muerte.

Huey Piano Smith sigue vivo

huey piano smith

Alejado desde hace muchos años de la industria musical y convertido en Testigo de Jehová, uno de los pianistas que, desde su New Orleans natal, contribuyeron a colocar los cimientos del rock and roll cumple hoy 86  años nada menos.

Para felicitarle nos pondremos su gran clásico, «Don’t you just know it» (Aunque ya os aviso que tampoco es que sea para tirar cohetes. Tiene su gracia y tal)

Big Maybelle

Big Maybelle

Hace ya un tiempo, preparando una sesión sobre los años 50, descubrí a Big Maybelle, una oronda mujer de la cual incluí un par de canciones. Y hace menos todavía, descubrí que fue la primera inérprete de una de las canciones franquicia de Jerry Lee Lewis, «Whola Lotta Shakin’ Goin’ On». Con menos nombre, o menos suerte, quién sabe, que otras cotetáneas suyas como Ruth Brown o LaVern Baker (vaya pedazo de nombre, creo que es el mejor), Mabel Louise Smith moría un día como hoy del año 1972 debido a un coma diabético.

Uno de sus últimos discos de finales de los sesenta fue un intento de acercamiento a los nuevos valores en alza, recreando éxitos del momento como «96 Tears», «Black Is Black» o «Eleanor Rigby». Aunque tenía pensado poneros un video de «Black is black» por ejemplo, prefiero dejaros uno donde se ve a la Big Maybelle auténtica, sin seguir modas ni corrientes, nadando a gusto en el rhythm and blues. Un directo (creo que el único que hay en Youtube) en el Festival de Newport de 1958, donde podéis comprobar la grandeza de la gran Maybelle.

Larry Williams se pega un tiro

¿O le pegaron un tiro?

Un día como hoy del año 1980, Larry Williams, gran compositor de clásicos de rock and roll y abastecedor en la primera etapa de The Beatles y, en menor medida, de los Stones, fue encontrado en su casa de Los Angeles con un tiro en la cabeza. Tenía 44 años.

Larry fue coleguita de Little Richard, y fue llamado a ocupar su vacante a finales de los 50 cuando este dejó la música y se metió a predicar. Pero sus composiciones nunca llegaron al nivel de las de Richard, aunque eran tremendas: «Bony Moronie», «Short Fat Fannie», «High School Dance» (1957), «Slow Down», «Dizzy Miss Lizzy» (1958), «Bad Boy» o «She Said Yeah» (1959). Como decía al principio, muchas de ellas fueron relanzadas gracias al revival de la invasión británica.

larry-550x550

Luego, su carrera y su vida se fueron inclinando hacia el lado oscuro. Cárcel, drogas, comportamiento errático – llegando a amenazar a Little Richard con pegarle un tiro si no le daba lo que le debía de sus trapicheos con la coca -… total, que su final se veía venir. Así que quedémonos con su principio.

Ricky Nelson

Un día como hoy del año 1986, se estrellaba la avioneta donde viajaba Rick Nelson a Dallas para celebrar la Nochevieja.

ricky-nelson

La última canción que interpretó en directo fue «Rave On», de Buddy Holly.

Tenía 45 años.

Carl Perkins graba «Blue Suede Shoes»

Blue suede shoes Sun Records

El 4 de diciembre de 1955, Carl Perkins estaba dale que te pego en un concierto en Jackson, Tennessee. Se dio cuenta de que una pareja bailaba cerca del escenario. Entre canción y canción, Carl escuchó una voz que se quejaba: «¡Eh, no pises mis zapatos de gamuza!» Carl miró hacia abajo y notó que el chico llevaba zapatos de gamuza azul y uno tenía una marca de haber sido pisado. «Dios mío, una chica tan guapa como la que baila con él, y todo en lo que puede pensar es en que no le pise sus zapatos de gamuza azul», pensó Carl.

Esa misma noche comenzó a darle vueltas a una canción basada en el incidente de los zapatos. Finalmente, el 17 de diciembre escribía la canción y el día 19, un día como hoy del año 1955, quedaba registrada para la historia en los estudios Sun Records de Sam Phillips.

El 1 de enero de 1956 era publicada, con «Honey don’t» en la cara B (ahí es nada). La canción llegó al número 2 en las listas de Pop y al número 1 en las de Country.

Go, cat, go!!!

Return to sender

En el año 1993, el servicio de correos de los Estados Unidos (el US Postal) emitía un sello conmemorativo de Elvis Presley (que ya le tocaba, creo yo). Inmediatamente, muchos frikies y coleccionistas se dedicaron a enviar cartas el mismo día de su emisión a direcciones inventadas, con el propósito de recibir de nuevo en sus domicilios dichas cartas con el rótulo «Return to sender» sobre la cara de Elvis.

Un 13 de diciembre de 1962, este temazo, compuesto por Winfield Scott y el gran Otis Blackwell, era número 1 en el Reino Unido. Viva el Rey.

Ike Turner

Ike Turner, el hombre que grabó la primera canción de rock and roll de la Historia, «Rocket 88», el hombre que amargó la vida de Tina Turner, el hombre de quien BB King dijo que fue «el mejor líder de una banda que había visto», el hombre que se gastó 11 millones de dólares en coca, el hombre que asegura haber tenido  sexo a los 6 años con una vecina de mediana edad, el hombre que fue arrestado en 1974 por hackear el teléfono del estudio para hacer llamadas de larga distancia, el hombre que grabó, junto a su mujer, «River deep mountain high», moría un día como hoy de 2007 a los 76 años.

Ike Turner

Little Richard, Solomon Burke y Phil Spector hablaron en su funeral.

 

Little Richard cumple 87 años

Hoy 5 de diciembre, Richard Wayne Penniman, más conocido como Little Richard, llega a los 87 años. Quién lo diría, ¿verdad?,  cuando lo veíamos siendo un niño jugando al trompo por las calles de Macon, Georgia. Pues sí, 87 añitos nada más y nada menos.

Para mí, junto con Chuck Berry y Bo Didley conforma la santa trinidad del rock negro. Y para la revista Rolling Stone, es el 8º artista más importante de la historia.

Little Richard

Y eso que, salvo su traca inicial del 55 al 57, no es que se haya lucido demasiado, ya que ha tenido varias crisis de conciencia que le han apartado del show bussiness. La primera, en 1957, cuando, tocando ante 40.000 personas en Sidney, vio sobre el cielo una gran bola de fuego y pensó que era una señal divina para dejar el mundo del espectáculo. En realidad era el Sputnik, pero la criatura ya estaba decidido. Al día siguiente tiró al mar un anillo de 8.000 dólares delante de su gente para demostrar que iba en serio. Para más inri, el avión en el que tenía previsto volver a casa, se estrelló en el Pacífico, por lo que el hombre lo tuvo más claro que el agua. Así que se puso a evangelizar, aunque ya había dado lo mejor de sí. Más tarde volvería a los escenarios,  jaleado por la british invasion y por el olor del dólar, y se metió el manso, hasta que le dió otra crisis y se puso a repartir biblias.

Oremos, hermanos

El caso es que sigue vivo y con muy buen aspecto, y hoy cumple años, por lo cual le felicitamos efusivamente. Y a ver si viene a tocar a Jerez un día de estos.

Ruth Brown

ruth-brown-blues-soul

Un 17 de noviembre de 2006 se nos iba una grande, Ruth Brown, a quien le debemos gratitud tanto The Refoundations, por apropiarnos de su «Mama», como el mundo del rock and roll y del rythym and blues, por el magnífico legado que nos dejó. Allá vamos:

Tumba de Ruth Brown

  • Se llamaba realmente Ruth Alton Weston, un nombre muy sinuoso. En este caso el cambio fue para mejor.
  • Su padre era estibador. ¿Nunca habéis querido tener un padre estibador? » – ¿Y tu papi en qué trabaja? – Mi padre es estibador»
  • Su mentora y descubridora fue la hermana de Cab Calloway, Blanche. Vaya nombracos en la familia.
  • Ahmet Ertegum la fichó para Atlantic y la convenció para que se acercara más al rythym and blues, llegando a convertirse en la artista más importante del sello
  • En 1993 ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame como La Reina Madre de Blues.
  • Se casó con un trompetista y con un saxofonista. A ambos los mandó a tomar viento. (Jojo, qué graziozo)
  • Tuvo un hijo con Clyde McPhatter. Ahí es nada. (Lo bueno es que Clyde tenía todo el derecho a decirle: «Hijo, yo soy tu Phatter») (Vale)