Ike Turner

Ike Turner, el hombre que grabó la primera canción de rock and roll de la Historia, “Rocket 88”, el hombre que amargó la vida de Tina Turner, el hombre de quien BB King dijo que fue “el mejor líder de una banda que había visto”, el hombre que se gastó 11 millones de dólares en coca, el hombre que asegura haber tenido  sexo a los 6 años con una vecina de mediana edad, el hombre que fue arrestado en 1974 por hackear el teléfono del estudio para hacer llamadas de larga distancia, el hombre que grabó, junto a su mujer, “River deep mountain high”, moría un día como hoy de 2007 a los 76 años.

Ike Turner

Little Richard, Solomon Burke y Phil Spector hablaron en su funeral.

 

Berta Franklin se cubrió de gloria

Vaya racha  llevamos…

La señora Bertha Franklin ya es parte de la historia de la música. Pero no es la hermana de Aretha, ni es familiar suyo ni cantaba soul ni gospel (que yo sepa).

Simplemente mató a tiros al mejor cantante de soul, a Sam Cooke.

Ella regentaba el motel Hacienda, donde Sam y una joven, Lisa Boyer, se hospedaron tras conocerse en una fiesta (ay, Sam, diablillo…). A cierta hora de la noche ella salió de la habitación llevándose casi toda la ropa de él. Sam salió detrás suya llevando sólo el abrigo y un zapato (1 zapato. ¿Cómo se puede salir a la calle con UN zapato? Mejor sin ninguno, para el caso…), y entró en la oficina del motel, buscándola. La señora Franklin le descargó tres balazos y Sam Cooke moría. Claro que si no hubiera muerto a causa de las heridas, hubiera muerto del susto, viendo la cara de la susodicha. Se perdía una de las mejores voces de la historia del soul.

Lady, you shot me“, fue lo último que dijo. Una auténtica tragedia.

La policía retira el cuerpo de Sam del motel

La Sra. Franklin alegó que el hombre al que acababa de matar había intentado violar a la chica, y el sheriff lo catalogó como homicidio justificable.

Ocurrió un 11 de diciembre de 1964.

 

Otis Redding

A las 3:28 pm  del día 10 de diciembre de 1967, el avión que transportaba a Otis Redding y a cuatro miembros de The Bar-Keys se hundía en el Lago Monona, en las afueras de Madison (Wisconsin), a sólo tres minutos de su destino. El accidente acabó con la vida de Otis y con la de todos los miembros, excepto uno, el trompetista Ben Cauley, del grupo de acompañamiento.

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James Alexander, bajista, sobrevivió al no caber en el avión accidentado. Sólo entraban siete personas y él tomó un vuelo comercial más tarde (ya sé que todos pensamos  lo mismo, que podría haberse quedado fuera Otis…. somos crueles…). Ben Cauley fue el único pasajero que sobrevivió. Despertó instantes antes del impacto, y le dio tiempo a desabrochar su cinturón de seguridad. Poco después se vio sumergido en las frias aguas del lago intentando salir a flote.

OTIS REDDING AVION

El cuerpo de Otis fue recuperado del lago al día siguiente. El día 12 acabaron las labores de búsqueda y rescate. Abajo podéis ver una escalofriante imagen del rescate del cuerpo sin vida del cantante.

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A los funerales asistieron más de 5000 personas en el auditorio municipal de su adoptiva Macon. Mientras la muchedumbre seguía los oficios en las calles, en la ceremonia se vieron muchas caras conocidas del mundo soul como James Brown, Aretha Franklin, Stevie Wonder; cantaron Joe Simon y Johnny Taylor con acompañamiento al órgano de Booker T. Jones (cumplía años el día que Otis moría), mientras Sam and Dave y la plana mayor de la casa Volt transportaban el féretro.

Fue enterrado en su querido rancho privado en Round Oak, Georgia, 37 km al norte de Macon.

En el video de abajo podéis ver a Otis en TV el 9 de diciembre de 1967. Sí, menos de 24 horas antes de morir, cantando esta canción (con curiosos arreglos fronterizos)  para la cual no hay calificativos.

Qué manera más apabullante de despedirse de este mundo. Propongo que lloremos todos oyéndola.

Felicidades, Kirk Douglas

Felicidades, Issur Danielovitch Demsky. Por llegar a los 102 años hoy y por habernos dado tan buenos ratos frente a la pantalla.

kirk-douglas-boxeador

El año que viene por estas fechas quiero felicitarte de nuevo, así que cuídate mucho, no como hiciste en este duelo con Johnny Cash.

 

John Lennon

Recuerdo que yo llegaba del colegio a casa de Lolita, con el bocata de Nocilla como objetivo inmediato en mi vida (qué tiempos, qué bocadillos), y me dijo mi madre, que allí estaba:

– “Niño, han matado a John Lemmon” (o Jack Lemmon, no recuerdo. Sólo recuerdo el “Lemmon”), y a continuación matizó, “el de los Bitel”

John Lennon Rare Photo
Y caí en la cuenta, y creo recordar que me contrarió bastante (en casa de mis padres, después de Pastora Pavón, “La Niña de los Peines”, los Beatles era lo más escuchado), aunque poco después ya estaba embelesado con las aventuras de Chema, el panadero de “Barrio Sésamo”, germinando las futuras cuentas corriente de mis futuros dentistas.
John Lennon Rare Photo
¿Cómo se ponía el FA#?

Claro que con todas esas escuchas infantiles, John Lennon plantó la semilla y, a día de hoy, su pérdida me parece de lo peor del siglo XX. Así que honrémosle como se merece, escuchando cada uno el tema que más le apetezca. En mi caso, este año, “God”, donde nos dice que el sueño ha acabado, que no cree en nada salvo en Yoko (pesao) y en él mismo.

John Lennon Rare Photo

Es una orden.

 

Amor a Roma: XII + I edición de los Premios Pop-Eye

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Desde que los premios Pop-Eye abandonaron su cuna cacereña y se trasladaron a Trujillo, hace dos años, el fin de semana de la gala siempre comienza en la cafetería del hotel Victoria. Y yo siempre llego allí más perdido que Jarvis Cocker en el Viña Rock. De hecho, en un momento de mi deambular entre grupeto y grupeto, sin saber dónde colocarme, me dijo una rubia alta: “¿Qué? ¿Perdido, no?”. Yo me cargué de seguridad y le dije “Sí, pero en determinados momentos me gusta estar perdido”. Mejor eso que reconocer que nadie me abría el círculo para dejarme entrar en sus conversaciones. Al día siguiente, la rubia alta daría que hablar. Y mucho.

La rubia alta. Amor a Roma.
Foto: Agata Sandecor

Esa desorientación se debe en parte a causas naturales – “Es un chico muy reservado”, “Sólo habla lo justo” – y en parte a no haber hecho bien mis deberes, a no haber estudiado a fondo la lujosa nómina de premiados, de invitados o de mi propio equipo. Cuando pueda dedicarme sólo a esto, todo cambiará. Lo prometo.

Una vez reunidos todos, comenzó la ascensión a La Abadía por cuestas empedradas. Por suerte La Abadía no es una abadía, sino un local donde va a tocar Emilio Elegante, premiado por sus 30 años en la era pop. Tomaba el relevo de Lobos Negros como galardonado en la categoría, y de Los Nikis como elevadores del telón musical del fin de semana.

Entre canapés, patatera, cervezas y vinos nos vamos presentando y haciéndonos con la caravana pop de este año: nuevos en estas lides como Cosima Ruiz de la Prada salpicada de estrellas, Chema Conesa sentando cátedra sin darse cuenta, Emilio Elegante elegante, los chicos de Cycle dando vueltas…, mezclados con viejos conocidos ya de los Pop-Eye, como Paloma Concejero, Cintia Lund, Mariví Ibarrola, Javier de Juan o Javier Díaz.

Noche del viernes en La Abadía Foto: Agata Sandecor

El momento revival llegó con “La calle del ritmo”, “Mangas cortas”, “Dispararé” y un puñado de clásicos – sí, no nos libramos de “Luisa se va” – que desgranó Emilio liderando una banda creada para la ocasión, pero que promete continuidad. Al final tuvieron que repetir dos canciones del setlist, algo que se va convirtiendo ya en un clásico en la noche inaugural de los Pop-Eye. Después tocaba el momento DJ, donde Dj Yoyo, Mapache Transistor Dj’s y servidor amenizamos la velada. Yo salí huyendo tras prometerle a una lugareña insistente que iba a pinchar “Despacito” y poner “Blister in the sun”.

Foto: Agata Sandecor

El protocolo del sábado está bien definido. Hasta las 15 no hay nada gratis. Antes de eso hay que ir al Teatro, colocar la alfombra roja, o ver cómo la colocan, mejor dicho, preparar el photocall y procurar que todos los premiados estén a la hora convenida en el coqueto ayuntamiento de Trujillo para la rueda de prensa. Este año hay nerviosismo porque problemas de salud de última hora ponen en jaque la presencia de premiados como Luis Lapuente, Martirio o Soleá Morente. La última pudo vencerlos a tiempo (juventud, divino tesoro). Para los otros dos, siempre estará Angel Carmona.  

La rueda de prensa – pregala para los más osados – discurrió fluida bajo la batuta de J.A. Olloqui, el padre de Max Betamax. En esta ocasión el alcalde optó por quedarse en segundo plano, ajeno a lo/la que se le vendría encima por la noche.  

Rueda de prensa Foto: Agata Sandecor

El siguiente hito en la hoja de ruta propicia la romería cultural hacia el Museo de la Coria, situado en la parte monumental, junto a una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad. Es el momento de conocer y departir con todos los invitados en un entorno más distendido. Claro que yo, a partir del octavo canapé de patatera picante, opté por no abrir la boca. Sólo para beber. Y a continuación, la comida de confraternización y obligado descanso para afrontar con fuerza el plato fuerte del fin de semana: la gala.

Fotógrafas, directores de Premios Pop-Eye, pintores, escritores, alcaldes…
Foto: Agata Sandecor

A partir de las ocho van saliendo todos los premiados del Hotel Victoria, escoltados por los Buitres Leonados. El último en salir, el gran homenajeado de esta edición, Don Miguel Ríos Campaña. Embutido en un tres cuartos de cuero negro, plateado por las nieves del tiempo – 74 años le contemplan -, Miguel Ríos ejerció de estrella del rock en el patio del hotel, atendiendo amablemente a fans, conserjes de hotel y miembros del equipo de los Pop-Eye. Yo le podía haber llevado uno de mis elepés iniciáticos, “Rocanrol Bumerang” (1980), pero como no me gusta cargar con cosas ni que me firmen los discos, me conformé con saludarle y darle las gracias por todo.

Yo, hablándole de mi libro a Miguel Ríos, que para eso fui a Trujillo
Foto: Agata Sandecor

Por el photocall pasaron todos los agasajados, y más de un espontáneo de instagram fácil. mientras se iba llenando el patio de butacas y creciendo la expectación de todos los asistentes. Ese es el espíritu de los Pop-Eye, un espíritu expectante, nada conformista. Y para poco conformista, una chica rubia alta que me llamó “perdido” en el capítulo 1, la futura presentadora de la gala de los Goya – como mínimo -, Roma Calderón. Alguien que se llama Roma y se apellida como uno de mis mejores amigos en E.G.B. no puede fallar. Y no lo hizo.

Foto: Agata Sandecor

Si metemos en una batidora, o en una thermomix… No. Empezamos de nuevo. Si metemos en un mortero actitud, desenvoltura, cabaret, 180 minutos, música, emoción, improvisación, homenaje, burlesque, Breakfast at Tiffanys, descaro, tequila, Sea of Love, insolencia, carcajadas, inteligencia, arte y Pop, tendremos como resultado quizá la mejor gala de las 13 ediciones de los premios Pop-Eye. El año pasado Los Nikis nos hicieron corear en el mismo teatro aquello de “seremos todo un imperio”. Este año, el imperio fue romano. Quien apostó por Roma Calderón acertó de pleno. Va a ser difícil retenerla, como le fue imposible al Monaco retener a Mbappe.

En cuanto a los homenajeados, derrocharon corazón, humildad y gratitud, y coincidieron al tachar de no menos que temerario el ingente esfuerzo que supone la elaboración de cada gala de los Pop-Eye para reconocer al mundo de la cultura, del arte y del Pop. Bendita temeridad la de Juan Pedro. Y la nuestra por seguirle.

Foto: Agata Sandecor

Algunos highlights de la gala:

  • Benjamín Prado, Premio Pop-Eye de Literatura, y su alegato a favor de la igualdad de la personas y al sinsentido de las concertinas
  • La desnuda versión de “El río” de Cintia Lund, acompañada a la guitarra por Juanjo, de Cycle.
  • Blanca Berasategui, Premio Pop-Eye de Periodismo, y su fidelidad a una vocación.
  • La reivindicación por parte de David Kano (Cycle, Premio Pop Eye Mejor Disco de Rock) de los locales de ensayo como semilleros de cultura y motores sociales, y el recuerdo a las personas que esperan a los músicos mientras estamos en ellos.
  • El video con extractos de Antonio Gasset – ¡Gasset siempre es bienvenido! – previo a la entrega del Premio Pop-Eye de Televisión a Gerardo Sánchez, director de “Días de Cine”.
  • Marta Berasategui, Premio Pop-Eye de Radio por “Hoy empieza todo”, acordándose de los cuidadores de personas con dependencia.
  • Angel Carmona (con camisa A) recogiendo el premio por “Hoy empieza todo”
  • Angel Carmona (con camisa B) recogiendo el Premio Pop-Eye al Libro Musical otorgado a Luis Lapuente por su “Historia de la música disco”
  • Angel Carmona (con camisa C) recogiendo el premio de Martirio
  • Martirio agradeciendo su premio “Duende” a través de una nota de audio de Whatsapp. Realmente estaba mala de acostarse. La artista se convirtió en su propia obra (ya podía haberse marcado un Dorian Gray musical y hubiésemos disfrutado de su presencia).
  • Emilio Elegante, Premio Pop-Eye “Viviendo en la era pop”, aún flipando por haber tocado la noche anterior al lado de un cortador de jamón de pata negra en plena faena. De hecho, muchos de los asistentes ni se dieron cuenta de que había un grupo tocando.
  • El emotivo recuerdo en la pantalla, a ritmo de “I say a little prayer”,  a los artistas que nos dejaron desde la última gala de los Pop-Eye. Los aplausos más sentidos se los llevaron Forges y Aretha Franklin.
  • Roma Calderón, mayestática, haciendo su entrada en el patio de butacas gobernando dos cyber perros, para la actuación de Scud Hero (Premio Pop-Eye Mejor Artista Extremeño). Ya quisiera Khaleesi con sus dragonzuelos.
  • Miguel Ríos, Premio Pop-Eye “Toda una trayectoria”, agradecido y emocionado. “Yo me dediqué a esto para ser querido”. A juzgar por la duración, intensidad y emoción de los aplausos recibidos, ha conseguido con creces su objetivo.

 

Foto: Agata Sandecor

Hace 50 años, Fernando Arbex – otro merecidísimamente reconocido por los Premios Pop-Eye, a título póstumo – escribió  “El río”, y bajo sus acordes todos los premiados comenzaron a tomar el escenario en torno a Miguel Ríos para la foto de familia de otra gala más, para bajar el telón de una nueva edición de los Premios Pop-Eye, que deben seguir repartiendo amor y humor mientras haya arte, música y cultura que reivindicar.

Leadbelly

Lápida de Leadbelly

Un 6 de diciembre de 1949 moría en Nueva York Huddie William Leadbetter, más conocido como Leadbelly, a causas de una esclerosis lateral amiotrófica, diagnosticada ese mismo año. Tenía 64 años.

Aquí van algunas curiosidades sobre uno de los más influyentes bluesmen de la historia:

    • Su primer instrumento fue un acordeón que le regaló su tío
    • Entre 1916 y 1940 estuvo entrando y saliendo de prisión
    • En 1933 Alan Lomax le grabó en la prisión de Louisiana. Quedó tan fascinado que le enseñó la grabación al gobernador, quien le concedió el perdón, y empezó a currar de chófer de Alan
    • En 1976 vio la luz una película realizada por Gordon Parks y protagonizada por Roger E. Mosley que lleva por título “Leadbelly” y que narra su vida hasta su salida de prisión a principios de 1934.

 

Little Richard cumple 86 años

Hoy 5 de diciembre, Richard Wayne Penniman, más conocido como Little Richard, llega a los 86 años. Quién lo diría, ¿verdad?,  cuando lo veíamos siendo un niño jugando al trompo por las calles de Macon, Georgia. Pues sí, 86 añitos nada más y nada menos.

Para mí, junto con Chuck Berry y Bo Didley conforma la santa trinidad del rock negro. Y para la revista Rolling Stone, es el 8º artista más importante de la historia.

Little Richard

Y eso que, salvo su traca inicial del 55 al 57, no es que se haya lucido demasiado, ya que ha tenido varias crisis de conciencia que le han apartado del show bussiness. La primera, en 1957, cuando, tocando ante 40.000 personas en Sidney, vio sobre el cielo una gran bola de fuego y pensó que era una señal divina para dejar el mundo del espectáculo. En realidad era el Sputnik, pero la criatura ya estaba decidido. Al día siguiente tiró al mar un anillo de 8.000 dólares delante de su gente para demostrar que iba en serio. Para más inri, el avión en el que tenía previsto volver a casa, se estrelló en el Pacífico, por lo que el hombre lo tuvo más claro que el agua. Así que se puso a evangelizar, aunque ya había dado lo mejor de sí. Más tarde volvería a los escenarios,  jaleado por la british invasion y por el olor del dólar, y se metió el manso, hasta que le dió otra crisis y se puso a repartir biblias.

Oremos, hermanos

El caso es que sigue vivo y con muy buen aspecto, y hoy cumple años, por lo cual le felicitamos efusivamente. Y a ver si viene a tocar a Jerez un día de estos.

Jose Manuel García Caparros

Un día como hoy del año 1977, Andalucía se puso en pie. Por su Dignidad Nacional, por el Trabajo, por el Pan, por la Libertad, por el derecho del Pueblo Andaluz a regir sus destinos por él mismo. Y como siempre, por los Pueblos y la Humanidad.

Millones de Andaluces gritaban ese día por las calles “Andalucía Libre”. Era una día de autoafirmación.

La chispa que encendió todo, un 4 de diciembre de 1977, fue la actitud tomada por el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Cabeza López, que se negó a que la bandera andaluza ondease junto a la nacional en la sede del organismo provincial. El edificio estaba custodiado por efectivos antidisturbios de la Policía Armada. Los manifestantes, al pasar, pedían la dimisión del presidente y, en general, seguían su camino. Algunos se quedaron junto al edificio de la Diputación. Un joven escaló la fachada y colocó una bandera verdiblanca junto a la nacional. Después empezaron los enfrentamientos. Los agentes del orden cargaron contra los concentrados, que arrojaron piedras contra los ventanales del edificio.

Después de la manifestación, la muchedumbre empezó a dispersarse, haciendo el camino de vuelta hacia el centro de la ciudad, pero al llegar al puente de Tetuán se encontró con que allí se estaba librando una auténtica batalla. Los botes de humo y las balas de goma en un principio, más tarde aparecerían las de plomo, sembraron la confusión. Abundaron las carreras, los atropellos, las caídas al suelo de mujeres y niños.. Los manifestantes arrojaban piedras contra los policías, a un pelotón de los cuales rodeó. Este grupo de agentes, según la nota oficial del gobernador civil, hizo uso de sus armas reglamentarias y fue entonces cuando cayó sobre el pavimento, herido mortalmente, el joven de diecinueve años José Manuel García Caparrós, trabajador de una fábrica de cervezas y militante de Comisiones Obreras, que fue conducido a la residencia sanitaria de la Seguridad Social, donde ingresó cadáver.

caparros

Este  asesinato aún no ha sido esclarecido. Las investigaciones fueron silenciadas, los archivos prácticamente no existen a día de hoy, el asesino sigue en la calle, un asesino aún de nombre desconocido.

Más info:
http://alboraida.blogspot.com/2006/12/jos-manuel-garca-caparrs.html

http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=46244