Mujeres con nombre de canción

Mujeres con nombre de canción

«Hay una certeza en el mundo del rock: casi todos los nombres de chicas están ya cogidos en alguna canción».

Estas palabras las pronunció Berton Averre, guitarrista de The Knack, para explicar por qué habían elegido el nombre de Sharona para bautizar su ya inmortal éxito.

Se pone a la venta estos días mi segundo libro, tras «¿Quién cantará en tu entierro?» (Jot Down Books, 2018), y se trata de otro ensayo musical. Esta vez dejo de lado los ataúdes, las capillas ardientes, las coronas de flores y los funerales de músicos para abordar sus creaciones: las canciones. Dejo al autor por su obra. Y al igual que al autor le aplicaba la premisa de que en su funeral hubiera sonado música en directo, a las canciones de «Mujeres con nombre de canción» le aplico la doble premisa de que en su título figure un nombre de mujer y que esta mujer no sea un sueño, una fantasía o un  personaje de ficción, sino que haya existido.

He intentado, para cada una de las cien canciones tratadas en el libro (de la A a la Y), situar al compositor en el momento de la creación, su contexto musical y social, analizar los detalles de la grabación y, lo más importante, sacar a la luz la historia de la mujer que ha dado su nombre y su inspiración a la canción. Me he nutrido de publicaciones literarias, biografías (oficiales o profanas), artículos periodísticos, foros, etc… siempre dotando del mayor rigor a la información tratada, no sin dejar de aportar, cuando ha venido al caso, mi percepción sobre lo que estaba tratando. Que para eso lo he escrito yo.

Mujeres con nombre de canción

 

Retomando la cita de Berton Averre, podríamos  afirmar, sin temor a equivocarnos, que existe una canción para cada nombre de mujer. Pero, ¿hubo siempre detrás una mujer real que sirviera de inspiración? Este libro no pretende, desde luego, repasar todas las canciones que se han escrito con nombre de chica, pues sería entonces sencillamente interminable. Lo que sí pretendo  es, a lo largo de estas cien canciones, revelar a la «musa» existente detrás de cada una de ellas.

¿Quién es la Alison a la que canta Elvis Costello? ¿Y la Janine con la que se obsesionó David Bowie? ¿Existió la Ophelia de The Band? Estamos ante un libro de historia, repleto de hallazgos y de anécdotas, así como ante una reivindicación necesaria de las personas de carne y hueso que dieron pie a algunas de las mejores canciones de la música popular. Es un libro que está poblado de actrices, aventureras, groupies, aristócratas, activistas o cajeras de supermercado. Es un libro de mujeres con nombre de canción.

La portada y las quince ilustraciones que aparecen en el interior del libro han corrido a cargo de  Enrique Crespo.

Si quieres comprar el libro online (para estas Navidades es un regalazo, no es porque sea mío), pulsa en LO QUIERO.

LO QUIERO

 

Mujeres con nombre de canción

© 2019 West Indies Publishing
ISBN: 978-9949-7288-6-2
Autor: Juan Carlos León
Rústica: 21 x 14 cm
Páginas: 372

 

¿Quién cantará en tu entierro?

Quién cantará en tu entierro

El libro “¿Quién cantará en tu entierro?” nace, casi fortuitamente, como un “spin off” de mi web carleso.com, en la que estáis ahora mismo. En ella me dedico, entre otras cosas de poca relevancia, a elogiar a las figuras de la música que me han marcado, celebrando sus cumpleaños (cada vez menos) u honrando sus muertes (cada vez más). A medida que me iba documentando para esto último, veía que en algunos funerales sonaban canciones o cantaban otros músicos, algo impensable para un funeral de una persona “normal” en España. Poco a poco fui recopilando músicos en cuyos funerales habían cantado otros músicos, y dándole forma fuera de la web, consultando libros, hemerotecas y blogs que me aportaran cierta fiabilidad. Cuando ya tuve una cantidad de páginas que consideré “publicable”, llamé a las puertas de varias editoriales. Aunque hubo un conato de publicación en una de ellas, la aventura no llegó a buen puerto y poco a poco fue desinflándose la ilusión. El PDF pasaría a formar parte de la carpeta «Escritos» de mi PC, y ahí sería enterrado, y nadie le cantaría.

En noviembre de 2017 fui a Trujillo, a la gala de los Premios Pop-Eye, como colaborador en en la organización y reportero informal y poco dicharachero. Uno de los premiados que estaban “a mi cargo” era Ángel Fernández, de Jot Down, quien recibía el premio a la mejor publicación del año. Era mi clavo ardiendo, y a él que me agarré, con mi habitual sutilidad: “Oye, pues tengo escrito un libro que nadie me quiere publicar. ¿Te lo envío?”. Lógicamente, no me iba a decir que no, más que nada porque aún no le había dado la cerveza helada que le había pedido en la barra. “Ya borraré tu email en cuanto lo reciba”, pensaría para sus adentros.

Transcurridos más de dos meses sin recibir noticias, cuando ya iba por el 34º formateo de mi disco duro, destruyendo todos mis escritos, me llegó un correo de Angel. “Juan Carlos, te publicamos el libro. Y Fran Matute será tu editor”. A Fran le conocí rodeado de libros, cuando le presenté la candidatura de Maleso para amenizar la primera edición de Bookstock, y la aceptó con los ojos cerrados. A partir de ahí, nos agregamos a Facebook y nos dedicamos a dar likes mutuos cada vez que uno de nosotros posteaba una canción de NRBQ.

Fran ya había leído el texto porque en el momento en que le conocí, yo repartía mi libro fotocopiado y encuadernado como si fueran los apuntes de “Derecho Romano” a todo aquél que tuviera cara de leer. Y él la tenía. Y la tiene. Así que codo con codo, Peña Bética de Tomares mediante, comenzamos a pulir el texto y a trabajar sobre él hasta conseguir darle la forma deseada. El texto final, ya adecentado, fue rematado con la portada y las ilustraciones de El Ciento, que captó a la perfección la idea que se pretendía transmitir. Tal es así que nos vinimos arriba y le pedimos más de lo acordado inicialmente («¡Queremos también a Elvis en su ataúd!»).

 

Para finalizar, necesitábamos un prólogo, una alfombra roja que llevase al lector a la primera página. ¿Y quién mejor que Carlos Zanón podría desplegar esa alfombra, desvelando un texto maravilloso en cada vuelta? 

No me extiendo más. Sólo espero que disfrutéis con la lectura del libro tanto como yo lo he hecho escribiéndolo.

Si queréis comprarlo online, podéis hacerlo por sólo 15€ (o 25€ más la revista) en Jot Down Magazine

Gracias infinitas a Fran, Angel, Antonio J. Romero, Juan Pedro, Rakel, Martín y todos los que habéis estado implicados de alguna manera en esta aventura