Encarna, carleso.com y el periódico

El domingo compré el Diario de Sevilla, como hago todos los domingos que acaban en 7 y pertenecen a un mes par. Releyendo uno de los artículos “sociales” del mismo, me topo con un relato que me va sonando. En dicho artículo se habla de las personas sin techo que viven o malviven en Sevilla. Pues bien, una de los “protagonistas” del artículo no es otra que Encarna, la señora de los cartones. No es raro que se hable de ella porque creo que es bastante conocida cuando se habla de marginalidad en Sevilla. Ya salió también en un documental de Canal Sur hace tiempo.

La cosa es que en el artículo se hace mención a sus extraños mensajes en cartones, se relata que “alguien” le regaló un rotulador Edding, y hasta se hace eco de uno de sus mensajes, el de “Alarma Conectada Black Star” (en su versión “Intermitencia del Agua Corriente”).

Por todo lo anterior he de suponer que el redactor del artículo (M. Barea, quien ya fuera redactor jefe mío en mi corresponsalía en el Espárrago 1999 para el Diario de Jerez :D), ha visitado mi web en alguna ocasión o alguien le ha hecho llegar la historia que yo fui publicando aquí hace ya más de un año.

Sea como sea, el mérito es de ella.

Todos los mensajes de Encarna

Mensaje en un cartón (FIN)

Pues sí, este es el último mensaje en un cartón, y lo he escogido a propósito para finalizar esta sección.

 

No os asustéis, que yo sepa no le ha ocurrido nada a Encarna. Simplemente que ya hace tiempo que me han cambiado la oficina de sitio y no hago el mismo trayecto y no la veo  casi nunca. Sí que la he visto algún día al pasar por allí en coche, y he comprobado que sigue colgando sus cartones en la puerta de su casa.

 

Allí pasará la Navidad, brindando con los monstruos de su mente, con contrabandistas de jamones y con hombres que se aprovechan de las mujeres, personajes que sólo ella conoce.

 

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Mensaje en un cartón (XVIII)

Para esta ocasión, Encarna utilizó como soporte para su cartón una fuente que hay enfrente de donde ella "vive", no en el pivote de la papelera, como suele hacer normalmente. No sé si sería debido a la amplitud del cartón, o quizá el mensaje en cuestión (sin desperdicio) necesitaba esta exposición, o el motivo era otro distinto, o directamente no había motivo. Por esto mismo le hice una foto de lejos, que os enseño abajo, donde podéis verla a ella de refilón, al lado de sus cosas y de "su " papelera.