12 Monos (Razones para no perderse el Monkey Week)

Monkey Week 2013

  1. EL NOMBRE. Párate a pensar en el nombre del festival. “La semana del mono”. Como para no ir.
  2. LA CIUDAD. El Puerto de Santa María mola mucho. Está cerca de las mejores playas de Cádiz y de la mejor sierra de Cádiz. Tiene una escena musical más que interesante y puede ser un sitio adecuado para retirarse del mundanal ruido (siempre que el retiro no coincida con el Monkey Weeeeeek)
  3. Puerto de Santa María - Monkey Week 2013

  4. LA COMIDA. Este es uno de los puntos fuertes del festival. Ríete tú de las porciones de pizza, de los perritos calientes y demás basura (que tan  a gusto nos comemos, todo es cierto) de otros festivales. Busca las ortiguillas, las tortillas de camarones, el ajo caliente (en Jerez, mejor 😉 ) , el adobo…. Vete al Arriate, a casa Aparicio, al Gonzalo, y no sabrás lo que es la resaca.
  5. LA ORGANIZACIÓN. Los chicos de La Mota se lo han currado para llegar a tener entre manos un festival de este calibre. Los recuerdo hace años repartiendo flyers del germen del Monkey Week, el Freek Fest, en el Lorenzo Festival de Jerez, con toda la ilusión del mundo. Su trabajo ha sido recompensado.
  6. EL CLIMA. Por clima no me refiero a las condiciones meteorológicas. ¿Qué mas da eso? (“Las estrellas del rock no se visten según el tiempo que haga”, Lou Reed). En el Monkey nos hemos asado y nos hemos empapado. Cuando hablo de clima hablo de atmósfera, y esto sí suele ser algo común a todos los festivales, paraísos en la tierra
  7. LA FECHA.  El 31 de octubre es el tricentésimo cuarto día del año en el calendario gregoriano y el tricentésimo quinto en los años bisiestos. Quedan 61 días para finalizar el año. Además, ese día nació Michael Landon. Así que ya sabéis. Todos al Monkey. No sé qué más señales necesitáis.
  8. Este año tampoco me lo pierdo, chaveas

  9. EL FORMATO. Vale que vas a tener una pulserita puesta, eso es inevitable. Pero no estarás cercado. Podrás ir de bar en bar, entrar en el Teatro, ver conciertos, showcases (o sea, más conciertos), asistir a talleres y a conferencias. La pulsera también te permitirá ir a misa.
  10. EL PRECIO. Por lo que te cuestan dos juegos de 18 agujas para tricotar de bambú (http://www.crochetienda.com/agujas-tricot-/233-juego-de-18-agujas-circulares-para-tricto-.html), te puedes tirar 3 días 3 saciándote de música en directo. Porque sigas una temporada más con tus viejas agujas no te va a pasar nada.
  11. EL CHUPACABRAS.- Va con una camiseta del Betis. Búscale y te hará sonreir.

    httpv://www.youtube.com/watch?v=4Jv55tKjC2Q

  12. LOS ACCESOS. Podéis llegar a El Puerto por tierra (con o sin peaje), mar y aire (a Jerez). Y si vais en tren, aparte de que la estación está al lado del centro, tendréis un 30% de descuento en el billete, monadas. http://monkeyweek.org/tickets/cedula30.pdf
  13. AND THE WINNER IS… En 2009  obtuvo el premio al Mejor Festival del Año en los Premios de la Música Independiente.
  14. LA MÚSICA. Ah, se me olvidaba. La música, es verdad. Bueno, otro día  hablaremos de la música. Total.

httpv://www.youtube.com/watch?v=–erJSsmraY

Sherry Sound Festival

Este fin de semana se celebrará en Jerez la primera edición del Sherry Sound Festival, evento promovido por buenos amigos, y de clara orientación sixties. Tendrá lugar en las instalaciones del Cortijo de Ducha desde el viernes 24 a las 20:00 hasta el domingo 26 a las 6:30 de la mañana.

Durante todo ese tiempo pasarán por el escenario ocho bandas, entre ellas Brighton 64, Los Imposibles, The Teenagers… y un puñao de DJ’s. Por la mañana y tarde en la piscina del complejo, y por la noche en la pista.

Sherry Sound Festival

Por supuesto estaré firmando autógrafos a todas las fanes. Me podréis localizar poniendo música en la piscina el sábado de 12:50 a 13:40 aprox, luego cerrando la sesión y recogiendo cadáveres, de 5:30 a 6:20, y tocando un poco con The Refoundations a las 20:20 más o menos.

The Refoundations en el Pijota Festival

pijota.

(De or. inc.).

1. f. pescadilla.

pescadilla.

1. f. Cría de la merluza que ha pasado su primera fase de crecimiento y no ha adquirido aún su desarrollo normal.

Cartel Pijota Festival The Refoundations

Mañana sábado The Refoundations le darán carpetazo al verano de una vez en la V (uve) Edición del Pijota Festival, en la ciudad más antigua de Occidente, en un marco incomparable, con vistas despejadas y suelos de gres: el Baluarte de la Candelaria, construido en 1672 por iniciativa del gobernador de la plaza Diego Caballero de Illescas. Allí, protegidos por un resistente muro que hace de rompeolas, con cañones que dominaban el canal de acceso al puerto, despediremos el verano. Qué cosas.

También servirá como homenaje a dos grandes que han muerto este verano, y que aportan sendas canciones a nuestro repertorio: Gene McDaniels (“Compared to what”) y Jerry Leiber (“Love Potion #9”).

Entrada: 8€ anticipada / 10# en taquilla

Concierto SpeakFest 2011: maleso + Fran Nixon

Me llamo Fran y quiero que todo el mundo sea feliz

 Hay gente, como The Flaming Lips, que necesita – temazos aparte, claro está – toda una parafernalia de confettis, burbujas gigantes, bailarines y efectos visuales para que la gente sea feliz, para unir a todo el público bajo una misma emoción. Hay otros, como Fran Nixon, que sólo necesitan una guitarra y una mínima complicidad del público para provocar esa misma sintonía, esa comunión en el respetable (¿O sólo yo tenía ganas de abrazar a quien estuviera a mi lado? Igual tengo que dejar de beber). Si a esto le sumas que Jerez no es una ciudad dada a emociones musicales de este calibre, la ocasión se presentaba que ni pintada para no perdérsela.

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Pasadas las 12 de la noche Fran subió al escenario. Rutinariamente se colocó su guitarra, la afinó y dijo que iba a tocar algunas canciones de Fran Nixon y otras de La Costa Brava. A partir de ahí la rutina salió por la puerta y comenzó la tirada de hits mundiales que Fran tiene en su poder. Escribir aquí el repertorio que nos ofreció serviría para rellenar una crónica, pero también sería algo obvio y poco revelador.

Fran probó sonido a eso de las 20:00 con “Inditex”. La tocó varias veces hasta que su voz y su guitarra adquirieron el cuerpo que buscaba. Como celoso de su tesoro, no quiso filtrar ninguna otra melodía obsesiva hasta que se subió al escenario cuatro horas más tarde, donde ya no tuvo, lógicamente, ningún reparo en entregarnos lo que tantas veces habíamos oído en el coche, en el Spotify o en el Ipod (el que lo tenga), es decir, el resultado de una alquimia asombrosa: transformar lo sencillo en divertido, lo divertido en pegadizo y lo pegadizo en inolvidable.

 

 

Por todo ello no pudimos más que darle las gracias por transformar durante cerca de hora y media Cuatro Gatos en una burbuja gigante, parecida a la que utiliza Wayne Coyne, con la salvedad de que en este caso estábamos todos dentro de ella.

PD: De bien nacidos es ser agradecidos, y hemos de hacer extensivo el agradecimiento a los chicos de Mirador Pop. Sin su trabajo no se podría haber celebrado este concierto.

 

maleso, no te alteres

 

Con rabia fingida, derivada de su última canción “Mejor que no me altere”, maleso rompía – una hora y cuarto antes que Fran -, el precinto de su virginidad musical en solitario, agradeciendo con toda humildad haber sido telonero de Fran. Realmente en toda su carrera no le recuerdo yo haber ofrecido un concierto en el que el protagonismo de los temas fuera exclusivamente suyo: en Tiernos Mancebos o Las Balas contribuía con perlas contadas en el setlist; en Surpop lo mismo, y en Soul Mama, salvo una época con más temas propios, su mundo son las versiones. Así que es normal que estuviera como niño con repertorio nuevo.

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maleso tiene dos discos en el mercado, pero tiene otros dos más en la cabeza, o quizá ya los tenga maquetados en el ordenador. Cuando las musas vienen hay que abrirles la puerta y que se sientan cómodas. Con este bagaje, su primer disco le quedará ya lejano, por lo cuál sólo “Autolisis” tuvo cabida en el repertorio, quizá a modo de ajuste de cuentas crepuscular con el gran Javier Krahe. Haciendo una ingeniosa mezcla de Speak y Fest, nos reveló sus filias y fobias, nos radiografió alguna de sus canciones y nos hizo saber sus principales influencias. Pero no sólo hay que tener buenas influencias, como es el caso; luego hay que saber llevarlas a la práctica. Y en ese ejercicio estuvo impecable. Primero él solo con la guitarra y luego con el respaldo vocal de Susana Troyano y Priscilla Gago, colaboradoras en sus discos, maleso vertió sobre el público todo lo que hubiese querido ser de mayor: Johnny Cash, George Harrison, Brian Wilson, Robert Johnson…

Quién sabe si cuando crezca (más) no se les acerca peligrosamente…

Crónica del Primavera Sound 2007

Jueves

Sólo he ido a un PS anteriormente, en 2006, pero el jueves de 2006 no se pareció en nada al de este año. Recuerdo que el jueves anterior disfruté con MotorheadYo La Tengo entre otros, y había un público aceptable, sin agobios. En esta edición se hizo notar el tirón de Smashing Pumpkins el primer día. Pero el jueves de 2007 no fue nada especial para mi, teniendo en cuenta que me perdí a Herman DüneMelvins (pero si a mí no me gustan los Melvins!!) por un percance con mis entradas…

Totá, que lo primero que vi fueron Slint, pero como a mi no me va ese rollo, me aburrí al cabo de 5 canciones y fuimos a ver a Smashing Pumpkins, otro grupo que nunca me ha dicho gran cosa, la verdad. Pero quería darle la oportunidad de desdecirme con su directo. No fue así.

Para empezar, el atuendo con el que salió Billy Corgan ya me echó para atrás (qué poca predisposición llevaba yo, ¿no?). Pero bueno, el escenario Estrella Damm estaba hasta arriba y se hacían notar los incondicionales de Smashing Pumpkins. Bueno, pues si sumamos todos los factores de antes a un comienzo de concierto titubeante, a un sonido pésimo durante esa primera parte, y a mi (preocupante) impaciencia, me dije “Me aburro y me voy”. Craso error, no por nada, sino porque adonde fui es al escenario ATP (“allí toca el Mike Patton ¿?, un colgado que tocaba en Faith No More, no se qué no se cuantos…”, me dijeron) . El primer gran timo del Festival. O yo no estoy para esos experimentos, o la peña tiene la cara muy dura.

Así que todas las esperanzas puestas en White Stripes. Gran puesta en escena, gran derroche de guitarras (cómo sonaba esa acústica, mare mia), gran derroche de saber rellenar un escenario, siendo sólo una persona (el batería es como el portero de un equipo de fútbol, no cuenta) y un pedazo de guitarrista que es el Jack White, de los que me gustan a mí. Aún así, me dio la impresión de que les faltó un puntito para conectar del todo con la audiencia. Sea como sea, fue un gran concierto y salvó mi jueves del naufragio.

Ya para acabar, a la zona de DJ’s, esperando a ver qué hacía Girl Talk. Y aún sigo esperando, vaya…

Viernes

Es cierto que el viernes no había cabeza de cartel. Es decir, ahí estaba ese premio vacante, como cuando enfocan la copa de la Champions League antes de la final. A ver quién se lo lleva. Pues yo creo que lo tiene que tener Jota en el salón de su casa.

Llegamos en nuestra línea, tarde, aunque a tiempo para ver a Blonde Redhead. Mucha expectación había levantado el trío, y poco había oído yo de ellos. La verdad es que no me dijeron gran cosa aunque creo que lo estaba haciendo bien, al menos el cacho que yo vi, pero eso, no me dijeron mucho, así que fui al escenario ATP a por mi dosis de rock’n’roll (yeah!).

Lo que me encontré allí fue a cuatro majaras que hicieron que me lo pasara bien un rato, The Black Lips. Me recordaron a un grupo que tuve yo a finales de los 80 (Los Calambres), y eso no es ningún elogio, créanme. Pero bueno, son malos, y ellos lo saben y lo explotan. La fuente de la cual intentan sacar agua es inmejorable. Claro que no siempre brota. Para pasar un ratito estuvieron bien. Y si hubieran sonado un pelín más fuertes no les hubiera venido nada mal. Lo que les faltó a ellos lo tenían en su escenario Half Foot Outside, quienes dieron un concierto bastante bueno. Era la primera vez que los oía y creo que van por buen camino. Un camino en el que se forman caravanas a diario, pero bueno…

Había curiosidad por ver a Beirut en directo, por ver cómo trasladaban su folk balcánico del estudio al escenario (esto ya se está pareciendo peligrosamente a Discópolis, de Radio 3!!). La verdad es que muy bien. Un combo de 7 u 8 músicos (iba a decir “dándolo todo”, disculpadme) bien conjuntados evocando paisajes serbo-montenegrinos (esto me ha quedado mejor). Pero oye, al cabo de ¿cuantos?, efectivamente, 5 temas, la trompetita y eso empieza a cansar un poco. Los festivales son asín. Asín que vámonos a ver a los barbudos (para mí llevaban todos barbas desde la distancia) de Band Of Horses. No me dijeron mucho desde la distancia tampoco. Creo que incluso sonaba chungo desde la distancia. Ya se intuía que a partir de ese momento para ver algo en el escenario ATP, o cogías sitio con antelación, o, ya sabéis, desde la distancia.

Y este punto nacía el dilema. O te quedabas en ATP esperando a que salieran Modest Mouse o te ibas a ver Maximo Park, que era el presente inmediato. Como me dejaron muy buena impresión en Portugal en 2005, fui a Maximo Park. Allí tocaron en una carpa pequeña, con un ambiente denso y caldeado y con mejor vestuario, todo sea dicho. Aquí, en el escenario grande, con medio aforo. Les vino mal coincidir con Modest Mouse, pero dieron un concierto enérgico, aunque un poco lineal. Y aunque tengan un nuevo disco, siguen tirando del primero para levantar a la gente; eso no es muy buena señal. Total que llegamos al embudo del ATP cuando Modest Mouse estaba acabando y la turba empezaba a devorarnos.

¿Bueno qué? ¿Los Planetas otra vez? Caras de resignación enfilando el escenario principal. Todos hemos visto a Los Planetas alguna vez (sentencio). Yo más de una. Y cada vez me han ido gustando menos, así que no esperaba una excepción. Pero la hubo. Vaya si la hubo. Consiguieron el sonido perfecto, la iluminación perfecta y la simbiosis perfecta repertorio-público (y no me refiero a los fans, esos son para darles de comer aparte). Sólidos, lacios, contundentes, impertérritos, místicos diría yo. Grandes. Especialmente me gustó “Santos que yo te pinté”. Vivan Los Planetas!! (Uy).

Después de eso sólo me dio tiempo a ver el final de Built To Spill (desde la distancia, ATP, recuerden) que, aunque no estuvo mal, intuyo que podría haber estado mucho mejor en otro escenario y a otra hora (acabo de descubrir América, ¿eh?). Me parecieron un poco desganados, la verdad.

Sábado

Vamos aligerando. El sábado, al césped directamente, que ya senotaba el cansancio. Desde allí vimos a The Long Blondes. Oye qué bien. ¿Quién toca ahora?. Y a ver cómo Grupo de Expertos Solynieve fusilaban a Gram Parsons y tributaban a Fernando Alfaro (“Rifle de repetición” en plan psycho-chill-out, tonterías mías). Tuve la duda de si pisar el Auditori por primera vez en mi vida, para ver a Robyn Hitchcock, pero qué va, no pudo ser tampoco. Había ganas de coger buen sitio para ver a Patti Smith. Y lo cogimos, claro. Y menos mal que no llegamos antes, sino, los salivazos hubieran sido para nosotros. Tan punky no soy.

La poeta quiso agradar a su público de siempre, y a la vez presentar su último disco de versiones. En cuanto a lo primero, soberbia, atacó “Redondo Beach”, “Free Money”, “Because The Night”, “Gloria”, “Pissing in a river”, “Because The Night”, “Rock’n’roll nigger” (creo que fue la última), arengando en todo momento al personal. “Don’t be afraid. We can change this fucking world”, puño en alto, saliva al aire, sudadera horrorosa, al carajo. En cuanto a las versiones nuevas, cayeron “Soul Kitchen”, “Smells like teen spirit”, “Are You Experienced” (esta no fui, capaz de reconocerla, lo he leído, lo reconozco), y, la mejor para mi, la tremenda “Gimme Shelter”. Acabó el concierto y todos contentos. Es una leyenda ya, hace tiempo.

Tras ver el fiasco del grupo de Damon Albarn y Paul Simonon (vale, y de Tony Allen), más que nada por sentarnos un rato en las gradas, volvimos para ver Sonic Youth (no confundir con Musical Youth, los de “Pass The Dutchie”…….). Con el aforo a reventar y con la vela de fondo, se merendaron el “Daydream Nation”. No sé si por estar demasiado atrás, no llegó a mí su sonido con toda la intensidad que yo esperaba. Por ejemplo, Dinosaur Jr. el año pasado en el mismo escenario me parecieron más bestias. De todos modos, no soy gran seguidor de Sonic Youth y creo que dieron un muy buen concierto. También salimos contento.

Tras relajarnos un poco escuchando a los Buzzcocks (risas histéricas) en el escenario RDL, volvimos a coger sitio para ver a Wilco. Alguno tiene que ser el grupo del momento. Unas veces ha sido Radiohead, otras REM, otras Flaming Lips, y en estos momentos, Wilco. (Y si hay alguno más capital que ellos estaré encantado de conocerlos). Vale que no sonaron fuerte, quizá ellos no querían. Lo cierto es que tampoco les hizo mucha falta. Yo hubiera agradecido un punto más en algunas fases, pero no condicionó en absoluto mi conclusión tras el concierto. Desde que empezaron con “You’re my face” (embobar a miles de personas que venían de ver a Sonic Youth con un tema country tiene mucho mérito hoy en día) hasta el “I’m a wheel” del bis bordaron el repertorio, centrado principalmente en “Sky Blue Sky”, pero rematado con temas imprescindibles como “Jesus, Etc.” (momentazo), “Hummingbird” (otro punteo que va a pasar a la fase de “tarareado”, si no lo ha hecho ya), “Handshake Drugs”, “Via Chicago” o la eléctrica e hipnótica e interminable “Spiders”. Incluso Jeff Tweedy estuvo gracioso (requirió los “oé, oé oé oé” del público, bromeó con el volumen del escenario Vueling, desde donde llegaba el tecno de los DJ’s…). Están en un momento espectacular y así nos lo hicieron ver en el Primavera Sound. Del guitarra de los pantalones rojos (Neils Cline) para qué hablar, ¿no? Todos lo vimos.