El Arbosa

Como ya hice en su día con “El Pato“, hoy le toca un pequeño homenaje a “El Arbosa”, a D. Juan Antonio Arbosa, eminencia no valorada lo suficiente en su día. No sólo no era valorado por la mayoría de nosotros, sino  que era objeto constante de burla, debido a su frágil apariencia y a su carácter.

Es una pena no poder volver atrás para actuar de otra manera y descubrir cosas que en su momento no nos preocupaban. Tan sólo queríamos que llegara la hora de salir, lo que, a nivel didáctico, ocurriera entre el principio y el final de cada clase casi siempre pasaba desapercibido. Así, no solíamos quedarnos con sus enseñanzas, sino que estábamos más centrados en meterle bolas de papel en el bolsillo de la bata, esconderle las tizas o mover las mesas mientras hablaba… (es una pena, pero también era la edad, ome).

Mi amigo Nacho le vio hace poco y me ha comentado que está en forma, y debe rondar – o superar, ahora que lo pienso – ya los 80 años, supongo, porque ya era mayor cuando nos daba clases (o quizá no era tan mayor) (el otro día, otro amigo me dijo que no veía ahora tan viejo a Paco Martínez Soria – estaban proyectando “Abuelo Made In Spain”-, y me lo dijo con cierto abatimiento).

En fin, que sirva esto como homenaje a su figura y expiación personal.

Igual Woody Allen está esperando a que muera para rodar un biopic sobre su vida. Aunque a este paso se va a morir Woody antes que él.

¡Larga vida al Arbosa!

PD: ¿Serían ciertos los rumores de que la NASA le quiso “fichar” en su día?

Alfombrillas

 Hace poco encontré en un cajón antiguas alfombrillas de ratón (no es la letra de un tema nuevo de Astrud, es que ha salido así), y ante mis ojos pasaron varios años de trato con los ordenadores. Cada alfombrilla tiene su historia, su momento, su lugar y por supuesto su diseño.

 

Aquí os dejo más o menos cronológicamente la imagen de cada una de ellas. Como podéis ver, la primera, la de arriba, es casi una reliquia. Es una alfombrilla-manual, ya que en su superficie te da las pautas para INSTALAR el ratón en el PC, introduciendo el DISQUETE en incluso trasteando sus entrañas ("coloque el conmutador en posición "M"). Esa fue mi primera alfombrilla, y ya ha llovido.

 

 

 

 

 

 

Hasta llegar a la actual:

 

La Motoretta

Sirva este post como homenaje a esta máquina de la diversión y de las desolladuras (aún recuerdo la caída antológica bajando la rampa de los garages, recién construídos, de los bloques de Divina Pastora. Ya quisiera Alex Zulle haberse caído así).

 

Yo tuve una igual que la de la foto (robada a demimismo, en Flickr), se la vendí a Fernando García Llorca por 3.000 pesetas.

 

¡¡Viva G.A.C.!!

Ophiuco

Hace unos 10 años yo era DJ residente (jojoj, qué me gustan estas gilipolleces modernas. En mi  época hubiera dicho “yo ponía música en…”) en un local de Jerez, llamado Ophiuco.

Pues nada, allí empecé como algo temporal, y estuve más de un año pinchando viernes y sábado. Recuerdo canciones que siempre ponía: “Stereo” de Pavement, “Spanish Stroll” de Mink de Ville, “Savoy Truffle”, de Beatles, “Spanish Bombs” de The Clash, “Hungry Heart” de Bruce Springsteen. Y de vez en cuando ceder a las presiones del jefe para poner a Prodigy o a Bjork.

httpv://www.youtube.com/watch?v=h3kTKLkC6T4&ob=av2n

Bueno, este no era el objetivo del post, sino contaros los Quiz que hacía algunos fines de semana. Me creaba un folleto con 10 preguntas, lo imprimía y fotocopiaba, y me lo llevaba al bar. He encontrado las “bases legales” que redacté en aquellos días:

OPHIUCO ha decidido poner a prueba la cultura musical de sus clientes y recompensarla en aquellos casos en los que sea merecedora de ello.
Para ello ha puesto en marcha el concurso ¿Sabemos de música?, cuyas bases se exponen a continuación:
1. Para participar en el concurso sólo será necesario realizar una consumición y solicitar el cuestionario en la barra.
2. Cada cuestionario constará de diez preguntas, las cuales hay que responder correctamente y entregar al Disk Jockey.
3. Cada sábado se renovarán las preguntas, por lo que la validez de un cuestionario será de sábado hasta las 03:00 del viernes .
4. Sólo se entregará UN PREMIO semanalmente, y será para la PRIMERA PERSONA que entregue al Disk Jockey el cuestionario con las respuestas correctas, dentro del plazo de dicho cuestionario.
5. El premio será a elegir entre camisetas, gorras, mecheros, llaveros, etc (preguntar en barra).
6. Todos los sábados se expondrá en OPHIUCO la solución correcta a las preguntas del cuestionario de la semana anterior.
7. En el momento en que aparezca un vencedor se da por finalizado el concurso de la semana a la que corresponda, hecho que será comunicado a los clientes.
8. En caso de que no haya ningún acertante en una semana determinada ,se considerará el premio desierto y el Disk Jockey se llevará un disgusto.
9. El vencedor tiene derecho a que el Disk Jockey pinche la canción que a él le dé la gana, dentro de un orden, claro (NO a La Unión, Amistades Peligrosas, Pat Boone, Luis Aguilé, Phil Collins y demás individuos, por mucho vencedor que sea).
10. Las reclamaciones serán presentadas al Disk Jockey en horas de oficina.

La verdad es que fue una experiencia divertida y, entre los ganadores del Quiz, figuran nombres ilustres como Periko, de Los Etílikos, o Julio de la Rosa, por aquellos tiempos germinando el primer LP de El Hombre Burbuja, supongo yo.

Aquí abajo os dejo uno de los cuestionarios. ¿Sabemos de música?

A pedradas

El otro día me vino a la cabeza algunos de los "juegos" con los que matábamos nuestros momentos de solaz, y con los que casi nos matábamos nosotros, cuando éramos niños.

  

En concreto, me asombro hoy día de las batallas "a pedrazos" entre nosotros. Bien por facciones, bien individualmente. Era lo más normal del mundo. Pero la verdad es que no sé cómo empezaba la cosa. Sólo recuerdo estar separados por decenas de metros de mis rivales, buscando piedras en el suelo y lanzándoselas, pero no para intimidar, sino apuntando a las cabezas. Solían ser en el recreo, o a la salida de clase. Pero a la salida de las 17:30. A las 13:30 siempre había un pacto de caballeros. Nadie debía irse a comer a casa abollado.

 

Ahora lo pienso y me dan escalofríos. Pero no creo que yo haya sido el único que hacía eso. Supongo que mis coetáneos también habrán lanzado piedras, piñas (las "bolichas" las mejores, o sea, la piña en fase embrionaria), y cualquier otro objeto arrojadizo con ánimo de hacer daño al contrario quien, a su vez, podría ser tu amigo del alma. Era una lucha entre caballeros.

 

Lo que no sé es si hoy en día se siguen celebrando estas "batallas" entre los púberes o ya se ha pasado todo a la Play, garantizando así la integridad física por un lado y aletargando la integridad mental por otro.

 


Grateful Dead – "Throwing Stones"

Los Calambres

Hoy estreno una nueva modalidad de publicación, junto con mi amigo QQ, blogmaster de puyahumana.es, y que hemos denominado Post Siamés. Consiste en versar sobre un mismo tema, cada uno en su blog, y desde su punto de vista, lógicamente. Para empezar, vamos a hablar sobre el primer grupo que formamos él, y yo, Los Calambres. Para ver su versión de los hechos, aquí está su artículo.

El germen de los Calambres crece entre crucifijos, sotanas, batas blancas y cuadros del Padre Chaminade, en El Pilar de Jerez. Allí comparten intereses musicales comunes Quique (QQ), León y Edu. León venía de un dúo llamado Carrete de Color  (24 fotos), que llegó a componer un tema propio, y QQ le cantaba a su madre canciones de La Dama Se Esconde cada vez que ésta le descubría alguna revista X (un LIB, un Clima…)en el sótano. Edu por su parte, lo único que pretendía al integrar un grupo era ligar (más).

Tras probar varios baterías y varios cantantes, no es hasta el paso a la Universidad, a Sevilla, cuando conocen a un heavy irredento, Becerra (BZorra para sus coetáneos), quien tomará las riendas de la batería Honsuy que se caía a pedazos. Así cobró vida la primera formación de Los Calambres que se estrenará en la Escuela Politécnica de Sevilla en 1989.

Para abrir fuego, "The Munster’s Theme", aunque creo que la primer canción que hicimos en el local fue "The House Of Rising Sun". A partir de ahí, una mezcla de Clash, Kinks, Stones, Chuck Berry, Bo Diddley (siempre queda bien meter a Bo Diddley entre las influencias de un grupete), con bastantes temas propios, que han envejecido muy mal el 85%.

Al poco tiempo, Edu, su Fender y su Marshall fue abducido por Fataltango (en cierto modo fue un alivio porque el ampli pesaba un huevo) y entró Alfonso, que junto con Becerra conformaban el núcleo heavy, y eran medio grupo además. Se sumaron Sttepenwolf, Ramones y el sonido se endureció una mijita.


Carlos, Becerra, Alfonso y Quique, en El Puerto, finales de los 80

Con Alfonso grabamos lo más parecido a una maqueta, de tres temas, en el salón de su casa. De esa grabación os pongo hoy "Se ha escondido el sol". En otra canción, "La puerta"  (que podéis oir en el reverso de artículo en puyahumana.es), pudimos incluir la frase "Hay una puerta mal cerrada", que no es moco de pavo. Todas compuestas por QQ/León.

En 1991 aproximadamente nos separamos amistosamente después de dar un concierto bastante aceptable en La Comedia, en Jerez. Como anécdota, decir que antes que nosotros tocaron Kellian 71, con David de Maria como frontman imberbe.

Hoy día Alfonso es técnico de sonido (Mago de Oz, Los Delinqüentes…) y toca junto a Becerra en The Jailbreakers. Edu se convertirá en Ingeniero de Sonido cuando sea mayor, y mientras da rienda suelta a sus inquietudes en Kanónigos Anónimos junto a Laura, en la campiña catalana. Quique se dedica a sus labores, aunque igual dentro de poco nos sorprende y graba algo.

 

Mi carpeta en C.O.U.

He encontrado el forro de la carpeta que llevaba en C.O.U.

Esta carpeta tuvo que fajarse en un ambiente hostil, dominado por Hombres G de turno, Rick Astleys de turno y Mecanos de turno. También tuvo algún rifirafe con carpetas más “pesadas”, aunque congeniaba mejor con el muñequito Eddie de Iron Maiden que con Ana Torroja, está claro.

No está mal, ¿no? Ramones, Rolling Stones, 091, Chuck Berry y Tobe Hopper con la sierra.

En aquella época leía el Ruta 66. Hoy, el Rock de Luxe. Me he echado a perder, lo sé.

Bares, qué lugares…

He estado haciendo un repaso mental sobre aquellos bares, tabernas, salas… que me han dejado algún recuerdo a lo largo de mi vida. Todos, o casi todos, seguro que tenemos una lista, más o menos extensa, con más o menos recuerdos, de este tipo de locales, porque ¿quién no ha pisado un bar en su vida?

En ellos uno, principalmente, bebe, pero también conversa, conoce, se enamora, se separa, se emociona, vibra, baila, o cae en redondo. He aquí un pequeño homenaje a algunos de los bares (llamémosle así) por los cuales he dejado mi estela a lo largo de diferentes ciudades (poquitas, la verdad…) y en los cuales he vivido algo, generalmente bueno, aunque no tiene por qué ser así.

Y el común denominador en todos ellos (o en el 90%), ya lo sabréis: la música.

  • Barracuda (El Puerto de Santa María)
  • Tragaluz (Jerez)
  • Bourbon (Sevilla)
  • Café Arenal (Jerez)
  • King Creole (Madrid)
  • La Comedia (Jerez)
  • Sonotone (Palma de Mallorca)
  • La Moderna (Jerez)
  • Buffalo (El Puerto de Santa María)
  • Ophiuco (Jerez)
  • El Bugulú (Palma de Mallorca)
  • Moloko (Madrid)
  • Fun Club (Sevilla)
  • Salamandra (Hospitalet)
  • Rustic (Palma de Mallorca)
  • La Pandilla (Jerez)
  • Camaleón (Caños de Meca)
  • La Hoguera (Jerez)
  • Marcas que me marcaron

    Tomate Orlando Forever
  • Tulipán (Sin sal, la de la tapa naranja)
  • Orlando (Toda una vida)
  • Cuétara (Sin ellas mis desayunos estaban huérfanos)
  • Crismona (El auténtico chopped de los campeones)
  • Saimaza (Mi café)
  • Elgorriaga (La Campana, hasta la muerte)
  • Cropán (Pastelitos)
  • Yoplait (De vainilla, a ser posible)
  • Suchard (¿Y esa leyenda sobre contar el nº de apariciones de la palabra SUGUS en el envoltorio…?)
  • Camy (Durante dos veranos me dejé mis pagas en polos de 5 duros)
  • Famobil (Un mundo de diversión)
  • Cheiw (Junior) (el mejor chicle de los 70)