Irving Berlin ES la música americana

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Un día como hoy, después de vivir 101 años (¿cuántas guerras caben ahí?), moría en un accidente de esquí (no hombre, es broma, fue de un ataque al corazón)  Irving Berlin.

tumba de irving berlin

Para glosar su figura, vida y obra he recurrido a un entendido en la materia Berlinesca. Yo sólo soy un mero oyente de su obra al fin y al cabo, pero Maleso va más allá del típico «Cheek To Cheek», así que os dejo con él, que seguro nos alecciona e igual consigue que tú, joven, dejes hoy de oir Arcade Fire y retrocedas un buen puñado de décadas:

Nacido Israel Isidore Baline en algún lugar de Rusia, judío y pobre, no tenía muchas papeletas en su tierra así que emigró a Estados Unidos y, una vez adaptado su nombre a una cosa más razonable, se convirtió en compositor de canciones.

Las cotas de éxito alcanzadas por Irving Berlin son inimaginables para mis cortas miras. Por ejemplo y sin orden ni concierto:

 

  • Autor de «White Christmas«, villancico acogido universalmente entre los de tradición popular. Single número uno en ventas durante 50 años y cantado en todo el mundo cristiano (escrito por un judío, la pela es la pela).
  • Autor de «God Bless America«, segundo himno de los U.S.A., que serán lo que tu quieras pero esto de los himnos lo manejan estupendamente.
  • Autor de «There’s No Bussiness Like Show Bussiness«, himno de todo lo que tenga que ver con teatro, interpretación, etc. y adoptado por Hollywood como canción bandera.
  • Autor de «How I Hate To Get Up In The Morning», himno de los soldados a los que no les apetece levantarse temprano, aplicable a los civiles que sufrimos el mismo problema.
  • Autor de «Cheek To Cheek» (precursora de «Bailar pegados»), canción interpretada en dos películas por Fred Astaire y Ginger Rogers.
  • Autor de numerosos musicales de éxito, incluido el exitosísimo «Annie Get Your Gun», trufado de clásicos y revivaleado cada pocos años en Broadway y Londres

 

Salvo excepciones, sus canciones suelen ser bastante optimistas. Yo me lo suelo poner cuando estoy depre y me animo con piezas como «Alexander’s ragtime band», «Anything you can do», «Let yourself go», «Puttin’ on the Ritz», «Steppin out with my baby», y otras muchas.

Como curiosidad destacar que no tenía mucha idea de teoría de la música, de solfeo, ni de tocar el piano (se hizo construir uno que transportaba las tonalidades para no tener que aprender) y además cantaba para matarlo (oigase su versión de «How I Hate to Get Up In The Morning»). Así que a los demás nos queda el consuelo de que debía ser marciano o algo así para poder hacer esos cestos con tan poquitos mimbres.

Entre sus compañeros de profesión era muy respetado. Mantenía buenas relaciones con Cole Porter, al que apoyó en sus inicios pese a las diferencias de raza y clase que les separaban. San Jerome Kern, ante la pregunta de «¿Qué lugar ocupa Irving Berlin en la música americana?», declaró «Irving Berlin ES la música americana«.

Louis Prima

El joven Louis Prima

¿Qué hubieran sido de mis Cotton Club Sessions sin la aportación esencial de Louis Prima? ¿Qué sería del swing sin él? No hubiéramos conocido «Sing sing sing», un auténtico bombazo, por ejemplo.

El gran Louis moría a los 67 años un día como hoy del año 1978, tres años después de habérsele descubierto un tumor cerebral.

Tumba de Louis Prima

Aquí van algunos retazos sobre su persona:

  • Como podréis suponer por su nombre, es de origen siciliano, aunque nació en Nueva Orleans
  • En 1936 compuso la furibunda «Sing sing sing», que luego elevaría a la categoría de clásico instantáneo Benny Goodman con Gene Krupa (anda, superad ese nombre) a la batería.
  • Su primer disco, de 1949, lleva el fabuloso título «The Manuelo Tarantel»
  • Gran parte de su sonido salvaje se lo debe al saxofonista Sam Butera (hoy va la cosa de nombres cojonudos), quien se incorporó a la banda a mediados de los 50
  • Se casó cinco veces, un par de ellas al menos con cantantes de su banda. La más conocida, Keely Smith.
  • En 1967 le puso voz al orangután Rey Louie en «El libro de la selva». Aunque los productores querían a Louis Armstrong en primera instancia, se decantaron por Prima ya que su voz era muy parecida y además era blanco (no querían herir sensibilidades al poner a un negro dándole voz a un mono)

Fats Waller

Fats Waller

Un día como hoy de 1943, Fats Waller se dirigía a Nueva York para pasar la Navidad, pero nunca llegó. Moría a la temprana edad de 39 años de neumonía en la estación de Kansas City, dejando un legado y un talento que serviría de influencia a toda una generación de pianistas de jazz y swing.

Junto con su colaborador Andy Razaf compuso más de 400 canciones, entre ellas clásicos inmortales del jazz como «Ain’t Mishbehavin'» o «Honeysuckle Rose». A su muerte, éste le describió como «el alma de la melodía, el hombre que hacía al piano cantar».

Aún tengo que tener por ahí un cassette que me compré de él no sé cuándo ni dónde.

Abajo os dejo una fabulosa interpretación de  «Ain’t Mishbehavin'», extraída de la película «Stormy Weather». Música sin fisuras.