Hoy se celebra San Mamés. Y, a ver, ¿conocéis a alguien que se llame Mamés? Aparte de que el estadio del At. Bilbao sea San Mamés, ¿habíais oído hablar de él? Tendremos que creernos que existió, pero me gustaría ver pruebas.
Por lo visto, Mamés es «el que fué amamantado». El santo nació en prisión, ya que sus papis eran cristianos, y eso en aquella época ya se sabe, era delito. Total, que al final Aureliano decidió torturarle para que renegara de su fe, sin éxito, así que le echaron a los leones en el circo (de ahí que a los del At. Bilbao se les llame «los leones»).
Pero hete aquí que Mamés consiguió amansar a los leones. Mosqueados, intuyendo que en futuro vendría – como John Connor en «Terminator» -, Angel Cristo, decidieron acabar con su vida clavándole un tridente en el abdomen.
Aunque sangrando, el joven Mamés consiguió llegar hasta la cueva cerca del teatro, donde murió invitado al cielo por los ángeles. Él hubiera preferido vendas y betadine, pero bueno, era lo más a mano que tenía.
Tradicionalmente, es considerado como el protector de las personas con roturas de huesos y de los lactantes.




