Hoy, doce uvas

Hoy, para sacar a la luz el origen de la tradición de las doce unas en Nochevieja, vamos a tirar de Wikipedia, que ya llega uno a fin de año aneuronado.

La primera referencia escrita sobre las doce uvas aparece en la Nochevieja de 1895. En esta fecha fue el Presidente del Consejo de Ministros quien despidió el año con uvas y champán.

El origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro  a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos [esta medida ahora no estaría nada mal, mejor que congelar los sueldos mínimos]. Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal privó a los madrileños de la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo [luego dicen que si los andaluces somos los que estamos to el año de fiesta…]. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre. [Entre tú y yo, como antecedentes, son un mojón]

El inicio de esta tradición española no comienza en 1909, como se cree, sino, al menos, en diciembre de 1896 en la Puerta del Sol madrileña.

La retransmisión de las doce campanadas comenzó en Televisión Española en el año 1962, ya que anteriormente se seguía únicamente por radio.

Pues nada, Feliz 2012.

httpv://www.youtube.com/watch?v=1OEfQF15ETM

Resumen del año: Músicos que nos dejaron en 2011

Clarence Clemons

Clarence Clemons (18/6/2011) The Big Man, el enorme saxofonista de Bruce Springsteen & the E Street Band, murió en junio tras sufrir un infarto. Un señor infarto supongo.

Hubert Sumlin (4/12/2011). Uno de los grandes guitarristas de blues, venerado por Elvis Costello entre otros. Mick Jagger y Keith Richards pagaron su funeral tras su muerte por un fallo cardíaco hace escasas fechas.

«I just wanted to share with you, Hubert’s loving fans, that Mick Jagger and Keith Richards have insisted on picking up the full expenses for Hubert’s funeral. God Bless the Rolling Stones.»

Toni Ann Mamary, mánager de Hubert

Honeyboy Edwards (29/8/2011). Era el único superviviente de los bluesman del delta del Mississippi, aunque yo no había oído hablar de él, que conste. Le faltaban cuatro años para ser centenario. En el vídeo de abajo le podéis ver junto a Hubert Sumlin en directo, en enero de este año… Cosas del destino.

httpv://www.youtube.com/watch?v=1fKMQlYN_TQ&feature=related

Pedro San Martin (15/5/2011). Pedro, bajista y compositor de La Buena Vida, se dejó la misma en la carretera a mediados de mayo, volviendo de un concierto de Nacho Vegas. Una triste pérdida para el pop nacional.

Leiber & Stoller

Gracias por todo, Leiber (el de la derecha)

Jerry Leiber (22/8/2011) La mitad de Leiber-Stoller. La mitad del rock and roll.

Gladys Horton (26/1/2011) . La voz solista de The Marvelettes falleció  a los 65 años de edad. Los señores carteros se tiñeron de luto.

Nickolas Ashford (22/8/2011) La mitad de  Ashford y Simpson.  Antes de perder la batalla contra el cáncer dejó grandes composiciones en la Motown.

Amy Winehouse (23/7/2011). Una noticia no por esperada menos triste, que se confirmó en verano.

moraito chico

Moraíto Chico (10/11/2011) Su muerte en agosto lo elevó a categoría de leyenda de la guitarra. Jerez perdía a uno de sus mejores embajadores más genuinos.

Mickey Welsh (8/10/2011) Fue el bajista de Weezer hasta que lo dejó para centrarse en el arte.  Fue encontrado muerto de un ataque al corazón en una  habitación de un hotel de Chicago.

Gerard Smith (20/4/2011) El bajista de TV on the Radio murió en abril a los 36 años, sólo un mes después de que se anunciara que sufría cáncer de pulmón.

Gerry Rafferty (4/1/2011) Compositor escocés recordado por M80 y por «Baker Street», moría a los 63 años.

Mick Karn (4/1/2011) El mismo día que nos dejaba Gerry Raferty también moría el que fuera bajista de la banda de new wave Japan, tras una larga lucha contra el cáncer.

Jerry Ragovoy (13/7/2011) El compositor de temas inmortales como «Time is on my side» o «Piece of my heart» nos dejaba en julio a los 80 años.

Howard Tate

Howard Tate (2/12/2011) Curiosamente, Tate consiguió sus mejores éxitos en el soul de la mano de Ragovoy («Get it while you can», por ejemplo). Y se fue de este mundo cinco meses después que él.

Gene McDaniels (29/7/2011) A mitad de verano moría otro compositor relacionado con el soul y el jazz, Gene McDaniels, autor de la inefable «Compared to what». Tenía 76 años.

Gin, Coke and Ice

Hoy toca un poco de autobombo, ome.

Soy un prolífico compositor de canciones. La pega es que la mayoría se quedan en mi móvil, o, lo que es peor, en mi cabeza, hasta que se desvanecen y, finalmente, mueren. Pero algunas privilegiadas han tenido el honor de ser tratadas en los Estudios Padre Marúriz. Es el caso de este «Gin, Coke and Ice», una de las canciones de las que me siento más orgulloso. Por eso, hoy he venido aquí a hablar de mi libro.

Gracias a la letra, arreglos, bajo y coros de Maleso, y a la voz y presencia de Susana Troyano (en una formación conocida comoMi hermano, mi cuñada & Yo, que dará que hablar en la próxima década), el pequeño germen que tenía en mi móvil y en mi mente pudo cobrar forma hace ya un año y pico. La canción se postula como un homenaje al soul de principios de los 60, una mezcla entre los girls-groups y la ingenuidad agresiva de Sam Cooke, todo ello pasado por el tamiz un tanto canalla – por aquello de la letra –  de la malograda Amy Winehouse. En fin, ni yo mismo sé qué digo. Ahí os la dejo para que no se pierda mi legado.

Y suerte.

Maleso cruza el charco

Coincidiendo con el 62 cumpleaños de Tom Waits, y a falta de un día para el 31 aniversario de la muerte de John Lennon, Maleso lanza su tercer trabajo, en el que la influencia de este último cae bajo mínimos, y la del primero se hace notar en su profundo respeto a la raíz de su música. Quiere decir que Maleso, que lleva toda su vida musical con un pie en la pérfida Albión y otro en Triana, no nos entrega un disco previsible, sino que se reinventa sin inventar nada.

Portada del disco de Maleso, "sabor campestre"

En este 2011 deja su pie izquierdo en Triana (tendréis que darle con un extintor en la cabeza para que mueva ese pie), y el otro atraviesa el Atlántico para posarse en Nashville, por ejemplo (siguiendo los pasos, nunca mejor dicho, de Elvis Costello en 1981, por ejemplo). Después de muchos años escuchando y venerando blues  y country, Maleso ha decidido rendirle tributo a los dos mimbres que hicieron posible el cesto del rock and roll a principios de los 50. Tirando más hacia Johnny Cash, Gram Parsons o Kris Kristofferson que a Robert Johnson o Jimmy Reed, eso sí.

Y espero que al oír la palabra country no miréis al lado más vapuleado del estilo, léase Taylor Swift, el padre de Hanna Montana o a «Acky breaky heart», y sí os fijéis en los referentes que citaba antes, en el country de toda la vida o incluso el country más amigable como puede ser el de Lucinda Williams, The Byrds o el de Elvis Costello o Bob Dylan cuando hacen country.

Maleso, "Sabor campestre"

Hola amigos, ¿qué tal?

Al igual que «Regreso a Padre Marúriz» (2009) y «Moscas Volantes» (2010), «Sabor campestre y del oeste americano» (2011) ha sido grabado íntegramente en Estudios Padre Marúriz. Catorce canciones que exudan savia americana,  y en las que, como dice la hoja promocional, «las letras cuentan historias llanas, simples y tópicas, cruzadas a veces por ramalazos de surrealismo o hiperrealismo de una vena más pop«. Los mensajes en las canciones de Maleso no son de trámite.

Y ya para acabar, resaltar que la grabación de todo el disco la  ha llevado a cabo el propio Martín, junto a puntuales colaboraciones que han hecho posible la factura redonda de la obra: como en el trabajo anterior, repiten Susana Troyano y Priscila Gago (quien también se ha encargado del diseño gráfico)  a los coros, a los que se ha añadido el ex-Mancebo Miguel Angel, Cristóbal Ortín con la percusión, Tony Hernández con el teclado y órgano, y el que escribe esto abre el disco con la guitarra solista de «Cariño, he vuelto otra vez».

Más información en su web www.maleso.com.

¿Quién no quiere ser Gilbert O’ Sullivan?

Me refiero concretamente a la actuación cuyo video os dejo aquí abajo, en el año 1971. La canción, «Nothing Rhymed» fue su primer número 1 en UK, aunque luego todos le conozcamos por la carne-de-M80 «Alone again». (Y lo que sonó «What’s in a kiss» en los 40 a finales de los 70)

Y ¿esto a qué viene, carleso?. ¿A ti te  gusta Gilbert O’ Sullivan acaso?

Pues por lo pronto no me cae mal. Y además, hoy es su cumpleaños, 65 años, y buscando un video para su aniversario encontré este peazo de playback. Pero el playback es lo de menos, lo curioso es la sangre fría de Gilbert ante lo que le rodea… ¿Quién no se cambiaría por él en estos 3 minutos 09 segundos?

J56 – «The dark side of me»

Hoy la (olvidada) sección «La canción del fin semana» hace una excepción, una doble excepción: no nos visita ningún artista conocido, ni sonará una canción pop al uso, alegre, contagiosa como suele ser habitual o, al menos, se intenta.

J56 - The dark side of me

Hace unos días me llegó un mensaje a través de esta web de José Fructuoso, pidiéndome que reseñara algo de su trabajo, que era seguidor de mi web (eso dicen tod@s…) y le gustaría que hablara de su último proyecto , J56. Como muestra de agradecimiento por acudir a mí, que no soy nadie, le eché una ojeada a su página de Facebook y oí las cinco canciones de «The dark side of me».

Es muy difícil reseñar algo sobre este trabajo sin acudir a lugares comunes: Nick Cave es el primero que me vino a la cabeza (con alivio comprobé que es su hoja promocional también lo mencionan..), pero no es descabellado nombrar a Leonard Cohen, a Chris Isaac ardiendo en el infierno o incluso al Richard Hawley más crepuscular (como ejemplo de esto último, la canción de hoy).

httpv://youtu.be/otimwEh6a-8

Con una producción muy cuidada (yo no tengo ni idea de producción, pero queda bien decir eso, ¿que no?) y su privilegiada voz dominando los tiempos, Jose le ha dado forma en los estudios «La Caja del Ruido», en Mallorca, su tierra natal. (¿La tierra donde un muere cómo se denomina? ¿Tierra mortal? ¿Alguien lo sabe?).

Oidlo en su momento justo.

Buen fin de semana.

Freddie Mercury

Hoy día, gracias a Dios, ya suena raro que alguien tan célebre y adinerado como Freddie Mercury pueda morir de SIDA; pero en el año 1991, tal día como hoy, Freddie pasaba a mejor vida, sin defensas ante la muerte.

 Creo recordar que me enteré en la facultad. Ese día fui a clase, y no me lo dijo nadie, porque no tenía amigos (eran todos muy raros), pero me enteraría por alguna conversación ajena (mi radar siempre alerta).

 Pues nada, que sirva de homenaje este gran tema, "Killer Queen", exponente de los primeros Queen, los que me gustan. Con punteo marca de la casa, que da gusto verlo aparecer por la canción.

Premios Pop Eye 2011 – Cáceres en el corazón

Desde el fondo de los camerinos se escucha un fino lamento musical. «Pero amanece y me apetece estar juntos los dos». Es «Al calor del amor en un bar», que está siendo casi transformada en fado, en la voz de Mariana Lima, que la ensaya nerviosa antes de salir al escenario, leyéndose la letra en la palma de la mano. El homenaje a Jaime Urrutia comienza pasadas las 20:30 con la actuación de los portugueses The Soaked Lamb, finos orfebres del blues, del swing y del jazz.

The Soaked Lamb - caceres Pop Eye 2011

Pero antes de todo eso hemos pasado el día en una Cáceres efervescente, llena de gente, de piedras, de bares, de actos. No en vano, la 8ª edición de los Premios Pop Eye coinciden con los actos del XXV aniversario de la declaración de Patrimonio Cultural de Cáceres (o algo así), y la ciudad no descansa. Después de ver la impecable prueba de sonido de The Pepper Pots en el Gran Teatro, coqueto recinto, nos fuimos al centro del casco histórico – salpicado de puestecillos, de bufones, de tiovivos ingeniosos, de actuaciones callejeras – para ver la rueda de prensa del festival unos, y para comer de gorra otros :D. Allí, en el Racó de Sanguino, se congregaron buena parte de los premiados frente a periodistas y curiosos que, entre pincho de tortilla y cuña de queso, husmeábamos lo que por allí se cocía. Con los mimbres que rodeaban la mesa (Ordovás, el Hortelano, Urrutia, P. Pérez Mínguez…), el cesto montado volvió a ser la movida madrileña, así que me quedé con un par de frases, de las cuales ya no me acuerdo, y me fui a la pérgola  a comer arroz con costillas con Jeanette y Micky. Parecíamos amigos de toda la vida. Cucharón y paso atrás.

Caceres Pop Eye 2011

Casi sin darnos cuenta llegó la hora de probar sonido, así que nos fuimos al Gran Teatro donde me esperaba mi Orange del año pasado y mi técnico de sonido del año pasado, el gran Jorge. Pero los protagonistas de nuestra actuación, los hermanos Gil, de Brighton 64, llegaban tarde por problemas con el vuelo, así que la cosa iba adquiriendo tintes dramáticos. De los 40 minutos de prueba, que eran nuestro asidero vital para poder plantarnos a las 12 de la noche en el escenario con ciertas garantías para interpretar «La casa de la bomba», ya nos quedaban apenas 10 cuando se presentaron con total tranquilidad y distensión Albert y Ricky. «Bueno, ¿qué?, vamos a probar, ¿no?». No sé si me alegró más el ver su tranquilidad o el comprobar que hay gente que toca con pedales más hechos polvo que los míos (un abrazo, Albert!!). Total, que en diez minutos nos ventilamos un par de veces el clásico de 1986, cuadramos los cortes, las entradas y las salidas y a beber cerveza. Que para eso somos estrellas del rock, coño.

caceres Pop Eye 2011

A las 20:00, la entrada del Gran Teatro era el foco de atención mundial. La gente agolpada a ambos lados de la calle San Antón esperaba ver pasar al famoseo. Y por allí en medio pasé yo con mi guitarra, solemne. «Eh, tú, por la otra puerta», me dijo el portero. Espero que no se enterara nadie. 😮 Llegué en ese momento a la conclusión de que el photocall de la entrada no había sido montado para mí. Pero bueno, en la adversidad me hago fuerte, y nada más llegar a los camerinos me dediqué a ahogar mi pena en cervezas y canapés. Y de nuevo Jeanette a mi lado, con el secador. Entrañable.

La gala discurrió impecable, conducida por Sinflow, con momentos impagables, y fue una exaltación de la cultura, de la música, de la literatura, de la pintura, y de la amistad también, por qué no. No voy a contar la gala entera, porque yo he venido a hablar de mi libro, pero en este punto hay que agradecer a  JP, que lleva un cacho de Jerez en el corazón, todo el esfuerzo empeado para situar a los Premios Pop Eye en el nivel que pudimos disfrutar este fin de semana, y por hermanar años tras año a portugueses y españoles, cercanos geográficamente pero  desconocidos musicalmente.

A lo largo de unas tres horas, pasaron por allí, física o virtualmente, Second, Hola a todo el mundo, Los Coronas y Arizona Baby, El Columpio Asesino, Jesús Ordovás, El Hortelano, Carlos del Amor, The Pepper Pots… Cuando subieron los hermanos Gil a recoger su (merecido) premio a toda una trayectoria, ya estábamos nosotros detrás del telón. Dani, Jose, Nacho y yo, The Refoundations (salvo Ingrid) ante uno de nuestros retos más bonitos, expectantes, oyendo a Ricky dirigirse al respetable con todo el arte: «Nuestra intención era enviar un video agradeciendo el premio, pero como no sabía cómo funcionaba la cámara, hemos tenido que venir hasta aquí». Los aplausos del público hicieron de fuelle para que se subiera el telón, y comenzara nuestra actuación, cegados bajo la luz de los focos y la sensación de sentirse importante. A los cinco minutos la adrenalina se había transformado en satisfacción, y lo que quedaba era ver la entrega del premio estelar de la noche, a la carrera de Jaime Urrutia quien, fiel a los cuellos de su chaqueta, agradeció la distinción utilizando un texto de «La fuerza de la costumbre», y se marcó un «Cuatro Rosas» stoniano con los portugueses The Poppers. Al final, foto de familia y se bajó el telón.

Caceres Pop Eye 2011

Busca a Wally

El año que viene repetiré. Es más, repetiré hasta que el portero de la puerta principal me haga una reverencia cuando me vea entrar.