Tal día como hoy en 1973, el cuerpo del gran Gram Parsons fue encontrado en una habitación en The Joshua Tree Inn, un motel de Joshua Tree, población de California donde, desde finales de los 60, solía retirarse para buscar OVNIS en el desierto bajo la influencia del LSD (he intentado hablar con la familia de Parsons para confirmar este extremo, pero no me ha sido posible).
Una combinación mortal de morfina y alcohol acabó con la vida del que fuera integrante de The International Submarine Band, The Byrds (no dejen pasar ni un minuto más sin oir «Sweetheart Of The Rodeo») o The Flyin’ Burrito Brothers, aparte de colaboraciones indispensables con Emmylou Harris.
Gram confesó a sus amigos que cuando muriera no quería ser enterrado, sino incinerado en Joshua Tree y esparcido en el desierto. Para satisfacer su última voluntad, Phil Kaufman (su road manager) junto con otro amigo (bastante perjudicados ambos), robaron el cadáver y, en un coche fúnebre prestado (¿cómo se pide prestado un coche fúnebre!) lo trasladaron a Joshua Tree. Allí, en el desierto, abrieron el ataúd, lo rociaron con gasolina y soltaron una cerilla (un cerillo en Andalucía la baja) dentro. A los pocos días ambos fueron detenidos y multado con 700$ por robar y quemar un ataúd (Robar un cadáver no era delito en aquella época. Hoy día no lo sé. Lo más que he robado ha sido un cono naranja de tráfico). Los restos que encontraron de Gram fueron devueltos a su familia y finalmente recibieron sepultura en New Orleans.
A mí me gusta la gente a la que le gusta Gram Parsons.





