Tiroteados (I)

Lo que viene a continuación es un relato sobre muertos ilustres del rock. A primera vista pensarán que es algo ya muy manido y muy tópico, eso de hablar de la muerte de las estrellas de la música. Pero quiero fijarme en este artículo solamente en aquellos músicos que han muerto trágicamente a manos de otras personas, asesinados, mediante armas de fuego concretamente, dejando a un lado los múltiples casos de muertes por suicidio, sobredosis y accidentes de todos los estilos.

 
 Seguramente, uno de los referentes en cuanto a asesinatos de estrellas del rock, por su repercusión mediática y por todo lo que representaba, fue el de John Winston Lennon. Justo cuando su single “Starting Over” asaltaba las listas de éxito de todo el mundo y John acababa de cumplir los 40, se cruzó en su paseo neoyorkino Mark David Chapman un 8 de diciembre de 1980 y le descargó cinco balas que apagaron a uno de los mayores mitos del rock mientras era trasladado al hospital.

john lennon chapman

John atendiendo a su asesino

Una suerte parecida corrió, en 1987 en Kingston, uno de los grandes pilares del reggae, Peter Tosh. En este caso su ejecutor fue un viejo amigo de su etapa en los Wailers, Denis Loban, quien se hospedaba en su casa. Tras una discusión con la novia de Tosh, este abandonó la casa, para volver días después con un grupo de amigos, con los cuales asesinaron a Peter Tosh y a tres amigos más que se encontraban con él. Lobban alegó a las autoridades que su intención sólo era amenazarle y robarle. Fue ajusticiado y sentenciado a muerte. Curiosamente otros dos ex – Wailers también murieron tiroteados. El batería Carlton Barret murió el Viernes Santo de 1987 al abrir la puerta de su casa a su asesino, y Junior Braithwaite fue asesinado en el año 1999, en Jamaica. Para acabar con músicos jamaicanos, King Tubby, uno de los reyes del dub, también murió tiroteado en 1989 a manos de un ladrón en las afueras de su casa de Jamaica.

Peter Tosh

Malas compañías

A Marvin Pentz Gay Jr., Marvin Gaye, le dio la vida y se la quitó 44 años después la misma persona, su padre. Este era miembro de la oscura secta cristiana La Casa de Dios, que observaba unas normas muy estrictas de conducta, y las palizas en la infancia de Marvin eran frecuentes. A principios de los años 80, después de haber paladeado el éxito, Marvin Gaye se hizo adicto a la cocaína y volvió a casa de sus padres en un intento de enderezar su vida y tratar su depresión. Sin embargo, sus intentos de suicidio y las discusiones con su padre fueron frecuentes hasta un día antes de su 45 cumpleaños, en que tras un intento de agresión a su padre, este cogió su escopeta y le disparó dos balas mortales de necesidad.

Ídolo de nuestro anterior asesinado fue Sam Cooke, el mejor cantante de soul de la historia. Nacido en 1931, encontraría la muerte 33 años después, el 11 de diciembre de 1964, víctima de la fatalidad y de la bestialidad de una conserje del sórdido Motel Hacienda, Bertha Franklin. Esta vio salir del motel a la chica de 22 años con la que había entrado Sam Cooke y, momentos después, vio como éste salía medio desnudo detrás de ella, que se había llevado casi toda su ropa. En su minúsculo cerebro intuyó que Sam estaba atacando a la chica y no se le ocurrió nada mejor que matarlo. El caso nunca se clarificó y contribuyó a enardecer los ánimos de la comunidad negra por la que tanto él luchó.
 
El que fuera productor de Cream a finales de los 60 y miembro de la banda de rock duro americana Mountain, Felix Pappalardi, fue abatido de un tiro en el cuello por su mujer, Gail Collins. Ella era conocedora de un affaire de Felix con una joven y esa sería la causa del homicidio, aunque un jurado apoyó la versión que dio Gail acerca de que se le disparó accidentalmente el arma mientras él le enseñaba a usarla. Fue condenada a cuatro años de cárcel por homicidio involuntario…

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