Hoy se cumplen veinte años del fallecimiento de George Harrison en Los Ángeles, a causa de un cáncer de pulmón que le fue diagnosticado a mediados de los noventa. En 2001 la metástasis le llegó al cerebro, entrando en fase terminal, y acabando con su vida a los 58 años.

Quizá es el beatle con el que más me identifico, más discreto y más alejado del poder mediático y del liderazgo de Lennon y McCartney (y un excelente guitarrista, ojo). También gozaba de un gran sentido del humor y utilizó la ironía y la consabida flema británica en varias de sus canciones para denunciar todo aquello con lo que no estaba de acuerdo.
Su carrera en solitario creo que no ha sido suficientemente valorada (ya hablaremos de la de Ringo un día de estos). Podéis comprobarlo oyendo la canción de abajo, «All Those Years Ago», un tema que dedicó a John Lennon en 1981, tras su asesinato. La historia de esta dedicatoria viene a raíz del supuesto cabreo de John Lennon en relación a la autobiografía de George, «I Me Mine», en la que, según Lennon, Harrison elogiaba a todos los músicos con los que había grabado menos a él. Desafortunadamente, George Harrison no pudo compensarle de ningún modo; el 8 de diciembre de 1980, Lennon era asesinado por Mark David Chapman, y decidió incluirla en «Somewhere in england». Le acompañaron Ringo en la batería y Paul y Linda McCartney en los coros.
Según muchas fuentes, las cenizas de George fueron vertidas al río Ganges (ya sabréis lo espiritual que era el hombre).


