
Los Planetas te desean que pases un buen día.
httpv://www.youtube.com/watch?v=dEwrr79HErI
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver

Los Planetas te desean que pases un buen día.
httpv://www.youtube.com/watch?v=dEwrr79HErI
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver

¡Todo era amor… amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche…
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas…
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso…
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor… ¡y nada más que amor!
(Oliverio Girondo)


«Nicholas Soames, el hijo mayor de los Soames que fue criado por tanto en la finca de Chartwell, me contó una atractiva historia. Cuando tenía unos seis años, hacia 1955, irrumpió en la habitación de Churchill, a pesar del ayuda de cámara-guardia que normalmente lo defendía, y preguntó: ‘Abuelo, ¿es verdad que eres el hombre más grande del mundo?’. Churchill respondió: ‘Sí, y ahora lárgate’.»
«Churchill» – Roy Jenkins (2001)

O sea, que sigue vivo.
Y además se llama realmente Benjamin Earl Nelson, y, ciertamente, tiene menos gancho ese nombre que el artístico, así que se lo pasaremos por alto.
Ben comenzó con el listón muy alto, siendo, a finales de los 50, la voz solista de The Drifters, en temas enormes como «I count the tears» o «Save the last dance for me». En 1960 dejó el grupo y comenzó su carrera en solitario, con su resplandeciente nombre artístico. Entonces pegó el gran pelotazo al escribir, junto con Leiber & Stoller, «Stand By Me». Pelotazo cuyo moratón no se le quitará en la vida. Y ya va por los 76 años.
Felicidades Benjamin!

B.B. King se llama Riley B. King, y cumple hoy 89 años nada más y nada menos. Y sigue en activo. Junto a Chuck Berry (88 en octubre), creo que son los dos padres-abuelos del rock and roll que quedan vivos.
A los 12 años se compró su primera guitarra, por lo que lleva 76 años practicando. Algo se le nota.
«Una vez que oí a T-Bone Walker, supe que tenía que tener mi propia guitarra eléctrica»
httpv://www.youtube.com/watch?v=LWLAAzOBoBI

«Queremos la violencia de la orgía, pero sin el crimen, la calidez del placer sin la angustia del dolor, y mientras el futuro se cierne como una pesadilla y nosotros seguimos echándonos a perder…, somos los cobardes que debemos defender el valor, el sexo, la conciencia, la belleza del cuerpo, la búsqueda del amor y la aspiración a lo que puede ser, al fin y al cabo, un destino heroico»
«Advertencias para mí mismo» – Norman Mailer (1959)
Cualquier campaña de publicidad que se precie debe llevar asociada una canción reclamo, que se grabe a fuego en tu subconsciente. Lo digo yo, que no tengo ni idea de publicidad, hacedme caso. El hecho es que, tras oir innumerables veces el nuevo anuncio de Apple para el iPhone 5s, me entró la curiosidad de saber qué canción había tras él. O mejor dicho, delante de él, ya que la música es tan protagonista como el propio móvil.
https://www.youtube.com/watch?v=xTjejvnBJfU
Antes que nada, nos ponemos en situación y recordamos que la última campaña de iPhone venía de la mano de «Gigantic» de los Pixies, una oda a un pene gigante. En esta, la temática pasa de adultos a niños, con la canción «Chicken Fat» (Pollito gordo) (Por cierto, pollito es la primera palabra en inglés que aprendí en mi vida: «Pollito chicken, gallina hen», decía la señorita). Dicha canción fue creada para el Programa de Educación Física del Gobierno Kennedy, a principios de los 60, con el objetivo de fomentar el ejercicio entre los escolares del país. Así, pretendían que con «Pollito gordo», los niños hicieran flexiones cada mañana y se convirtieran en unos hombrecitos, unos cachitas.

Por tanto, en 1961 le pidieron al actor estadounidense Robert Preston que cantara la canción que había escrito Meredith Wilson (compositor de «Till there was you» y ganador de un Oscar por la BSO de «El gran dictador»). Bernie Green se puso a los mandos de la orquesta para que todo quedara redondo. La canción fue titulada «Chicken Fat (The Fitness Song)» , consiguió todo el peso de pieza engrasada de un musical inexistente y, sorpresivamente, se convirtió en un hit, a la vez que comenzó a sonar en colegios y gimnasios por todo el país.

Meredith Wilson dando ejemplo
Los publicitarios de Apple, 50 años después, han utilizado esta canción para asociar la tecnología del iPhone 5s con el deporte y la vida sana, tan en boga ahora… «Go you chicken fat, go!»
(Fuente: http://detroitkidshow.com/chicken_fat.htm)

Felicitemos a Leslie Gore, la chavala, que cumple hoy 68 años.
No sabía yo que la canción que la llevó al número 1 mundial en 1963, la que da título al post, tuvo una secuela llamada «Judy’s Turn To Cry». Menos mal que no grabó mucho Leslie Gore, sino habría acabado con «Judy shoot himself 25 times».

(Vía http://archive.mam.org/brooks-stevens)