¿Qué se puede decir de alguien que trabajó con The Byrds en «Fifth Dimension», y que le dijo NO a David Crosby, a su invitación a formar parte del grupo? ¿O de alguien que colaboró mano a mano con Brian Wilson en el «disco perdido» de los 60, «Smile«, antes de que el proyecto naufragara?
Pero es que su figura se agiganta si echamos un vistazo a la lista de artistas para los cuales ha realizado arreglos o con los que ha tocado: Tim Buckley, U2, Randy Newman, Harry Nilsson, Cher, Rufus Wainwright, Ringo Starr, Frank Black, Keith Moon, Carly Simon, T-Bone Burnett, Fiona Apple, Sheryl Crow, Ry Cooder…
Un día como hoy del año 1971, la obra maestra de George Harrison en solitario llegaba al número 1 de las listas de USA, producido (como bien deduciréis al oírlo) por Phil Spector. En él participaron amigos de Harrison como Clapton, Ringo Starr, Klaus Voorman o Billy Preston.
La fotografía en blanco y negro para la portada de All Things Must Pass muestra a Harrison sentado en el jardín principal de su residencia de Friar Park, rodeado por cuatro gnomos de jardín.
Un 1 de Enero de 1962, Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Pete Best no estaban con resaca en la cama (aprende!), sino que fueron a hacer una audición con Mike Smith, productor de la compañía Decca, tocando un total de 15 canciones en menos de una hora. El material fue seleccionado por Brian Epstein, quien eligió unos cuantos temas de Lennon/McCartney junto a una serie de versiones que los de Liverpool habían ido tocando en diferentes conciertos.
El set list que ejecutaron fue el siguiente:
«Like Dreamers Do»
«Money (That’s What I Want)»
«Till There Was You»
«The Sheik of Araby»
«To Know Her Is to Love Her»
«Take Good Care of My Baby»
«Memphis, Tennessee»
«Sure to Fall (In Love with You)»
«Hello Little Girl»
«Three Cool Cats»
«Crying, Waiting, Hoping»
«Love of the Loved»
«September in the Rain»
«Bésame Mucho»
«Searchin'»
Mike Smith (según la web portuguesa, http://www.thebeatles.com.br/portugal/mike-smith.htm, el de la foto de arriba es EL) aceptó grabarles, diciéndoles que no veía ningún problema y que les informaría de su decisión en pocas semanas.
Finalmente, Decca Records rechazó a The Beatles alegando que «los grupos de guitarras están pasados de moda», aunque también se ha dicho que el grupo ese día no reflejó su verdadero potencial (pues igual sí que estaban de resaca), y el comentario acerca de los grupos de guitarras era una manera cortés de mostrar su desagrado. En su lugar, Decca fichó a The Tremeloes (madre mía), a los que «audicionaron» el mismo día que the Beatles y además eran de la zona y requerían menos gastos de transporte.
Mientras Epstein negociaba con Decca, mantuvo contactos con el ejecutivo de EMI Ron White. White (quien no era productor) se puso en contacto con los productores Norrie Paramor, Walter Ridley, y Norman Newell, los cuales rehusaron grabar a The Beatles. Meses más tarde, The Beatles firmaron con la filial de EMI, Parlophone, después de que el productor George Martin oyera las maquetas de Decca y se decidiera a conocer a la banda.
Un 1 de enero de 1953, cuando contaba con 29 años, Hank Williams fue encontrado muerto en el asiento trasero de un Cadillac del 52, haciendo un viaje desde Knoxville, Tennessee hasta Canton, Ohio (como si nosotros supiéramos las distancias que hay de un sitio a otro…).
Charles Carr fue el chófer contratado para el viaje, y la persona que le descubrió rígido, muerto, al parar en una gasolinera en Oak Hill, West Virginia (vaya Nochevieja la suya…). Al parecer se había inyectado B12 y morfina antes de salir de su hotel en Knoxville. Intentaba salir del alcoholismo. Pero no lo consiguió. O sí.
En su funeral (en Montgomery, Alabama) cantaron Roy Acuff, Red Foley y Ernest Tubb (¿a que parece que sé quiénes son?).
En 2006, en la película «Crazy»Steve Vai, encarnó a Hank Williams.
Empezamos el año muy camperos. A ver cómo lo acabamos…
Ayer día 12, coincidiendo con el 106 aniversario del nacimiento de La Voz, se inauguró en el Sinatra Park, en Hoboken, New Jersey, una estatua de seis pies de altura, obra de Carolyn Palmer, en honor de Ol ’Blue Eyes.
Uno de nuestros actores favoritos – no porque fuera más bueno o más malo, si no porque es uno de nuestros actores favoritos -, moría de cáncer un día como hoy de 1980, a los 50 años de edad. Y aunque nos cae muy bien, es uno de los principales culpables de la saturación de persecuciones automovilísticas en las películas, algo que debería estar prohibido por lo aburrido que es..
Como su biografía y su filmografía y todo eso es muy accesible, aquí os dejaré sólo algunas píldoras sobre su persona, para conmemorar el aniversario de su temprana muerte:
Para todos los que piensen que es un nombre artístico («¿quién se va a llamar Steve McQueen de verdad?»), su nombre es 100% real. Nació Terrence Steven McQueen.
En su infancia, y con esa cara que tenía, lo más lógico es que fuera un chico conflictivo, carne de reformatorios.
En la mili alternó el boliceo con actos heroicos, rescatando a 5 compañeros de un tanque antes de que se precipitara al mar (esto me lo podía haber ahorrado, ¿verdad? No dice nada).
Papeles que no aceptó, por diferentes causas: «Desayuno con diamantes», «Dos hombres y un destino» (Haciendo de Robert Redford), «Apocalypse Now», «Harry el Sucio» o «Encuentros en la 3ª fase»
Su nombre apareció en la lista de Charles Manson como candidato al sacrificio.
El cáncer que acabó con su vida en una clínica de Chihuahua, México, se originó por la sobreexposición de Steve al asbesto , un mineral muy parecido al amianto, con el cual se elaboraban en la época trajes y cascos de automovilistas. No sé si se sigue utilizando. Hace mucho que no me compro un traje de Fórmula 3000.
En el mundo Pop, que es a lo que vamos, aparte del conocido álbum de Prefab Sprout, «Steve McQueen», el actor aparece en «Daylight», de The Kinks, es referenciado en «Star Star» de The Rolling Stones y le da título a una canción del gran Kurt Wagner.
Esta web utiliza "cookies" propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las "cookies"