Eddie Cochran descansa desde el 17 de abril de 1963 en el Forest Lawn Memorial Park, en Orange County, California. Su muerte fue una gran pérdida para el rock’n’roll, ya que, aparte de apagar a una figura sobresaliente, terminó por rematar la carrera de otro crack que viajaba con él en el taxi, Gene Vincent.

Ese fatídico día, Eddie iba camino del aeropuerto de Heathrow desde Bristol junto a Sharon Sheely, su novia y coautora de algunas de sus canciones, y de Gene Vincent, en un taxi, un Ford Consul. El taxista se salió de la carretera y chocó contra una farola (taxistas agarráos que tengo en mente un post para vosotros), y Eddie, de sólo 21 años, sufriría graves traumatismos que acabarían con su vida horas después. Sharon y Gene sufrirían heridas leves.
El conductor del taxi, un tal George Martin, de 19 años, fue detenido y condenado a 6 meses de prisión y se le retiró la licencia durante 15 años por conducción temeraria. La guitarra Gretsch de Eddie, que iba en el maletero, fue llevada a la comisaría de Bath para ser custodiada hasta que fuese devuelta a la familia de Cochran. Durante el periodo que estuvo allí, un cadete de policía, David Harman, que posteriormente sería conocido como “Dave Dee”, del grupo Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick & Tich, estuvo practicando con la guitarra de Eddie.





