Berrocal, los almogávares y los yunques

El otro día bajé a despejarme a Plaza Nueva, y comerme una caña de chocolate al solecito. Estaba a punto de inaugurarse una exposición sobre el escultor Miguel Berrocal. Habían dispuesto una serie de obras frente a la puerta del Ayuntamiento, y me puse a leer los murales que informaban sobre dicha exposición (a mí una caña de chocolate me da para mucho. Una vez conté todas las alcantarillas de Plaza Nueva y las agrupé según el modelo).

 

La muestra en cuestión se titulaba "Berrocal: Guerreros y Toreros". Leyendo la descripción aprendí algunas cosas. Como por ejemplo que los almogávares eran soldados aguerridos procedentes de Baleares, Aragón y Cataluña, que, cuando la Reconquista tocaba a su fin y no tenían a nadie con quien meter bulla, se fueron a Turquía a defender la capital de los turcos (manda huevos la cosa). "Desperta ferro" ("Despierta hierro") (tenía que aclararlo) era su grito de guerra, mientras hacían saltar chispas de las hojas de sus espadas golpeándolas sobre las rocas (un almogávar siempre debe llevar una roca consigo para estos lances).

 

Pero lo más curioso, y lo que me ha hecho escribir esto, no es daros lecciones de historia de tres al cuarto. Es más bien la historia de cómo decide Miguel Berrocal crear esas 20 obras. Resulta que en 1975 él y Cristina (eso pone, "Cristina y yo"), estando de vacaciones en Las Ardenas (ya sólo esto me animó a escribir esto. ¿Cómo puede decidir alguien irse a Las Ardenas de vacaciones? Es genial), y van a una forja desmantelada (¿qué puede hacer uno en las Ardenas sino ir a ver forjas en desuso?), y allí se enamora de 20 yunkes de unos 400 kilos cada uno, y SE LOS LLEVA!. Yo pensaba que era pejiguera cuando antes (antes me refiero a ANTES de descargarme mi primer archivo MP3 gratis) iba de viaje y sumergía en tiendas de discos, desesperando a mis amigos/familia/novia mientras rebuscaba en las estanterias y me compraba algún disco. Pero claro, de llevarse un "Mad, Dogs and Englishmen", un "The Chirpin’ Crickets" y un "Subterraneam Homesick Blues" en la maleta de vuelta de un viaje, a llevarse 20 yunkes hay un abismo. (Esto daría para mucho, porque, ¿cuánto vale un yunke?, ¿quien te los lleva desde Bélgica a tu casa?, ¿pasarán el detector de metales?, ¿cómo se lo dices a tu madre?…).

 

En resumen, quien la sigue la consigue. Y tras 9 años dándole forma a los yunkes, Berrocal vio por fin el fruto de su trabajo. Y es lo que nos ofrece hasta el día 26 de marzo en Plaza Nueva, en Sevilla. (aunque la foto es de la exposición anterior en Málaga, obra de "aava" en Flickr).

 

Desperta ferro!!

3 comentarios

  1. Se cuentan bestiadas de estos. Eran crueles y tenían curiosas formas de elegir a sus jefes. Ni siquiera los reyes podían con ellos, los dejaban ir por libre, pero claro, si ganaban todas las batallas, pues ya me dirás.

  2. los almogàvares eran mercenarios, así que no es de extrañar que se fueran a defender al turco, si el turco pagaba bien.

     

    por cierto, el barça tiene una peña llamada así, se llevan muy bien con los jugadores, jajaja.

  3. ¿y te gustó la exposición, jc? ¿has probado las caracolas de chocolate, rellenas de idem? coincidirá conmigo de igual modo, buen amigo, que la puesta en escena de los almogávares antes de la batalla es no menos que terrorífica, por no decir que poseían un eslogan de los que te hacen perder la cabeza (a sus enemigos, de modo literal, me temo)

    Desperta ferro!! (que es lunes y la semana es mu larga)

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