Hoy se cumplen 22 años de la pérdida de uno de los emblemas del porno y de la desproporción (juju). Quizá, junto a Rocco Sifredi, el actor porno más relevante. Con todos vosotros, Mr. 35!!. La opulenta Vanesa del Rio recordaba, después de su muerte, su proverbial simpatía: “Con John Holmes no hay termino medio: o lo detestas o lo amas. A mí me encantaba follar con él. Tener en mi interior todo su volumen me hacía llegar al delirio erótico. No tenía rival y, además, era un excelente compañero, chistoso y ocurrente, no como otros, muermos totales”. Espero que no haya muchas Vanesas del Rio en el mundo... Aquí os pongo algunos destellos de su vida (extraído de "Lo Mejor de Rolling Stone", ese libro que todos nos compramos en Hipercor hace unos años a 495 pesetas) (en azul los comentarios del webmaster...):
La delirante La Hija Del Senador (78) de Don Flowers es una cachonda parodia de la serie televisiva El Hombre Biónico en la que Holmes interpreta a una famosa estrella porno que sufre un accidente de automóvil: una groupie le arranca la polla en plena felación cuando Holmes, extasiado, choca contra un camión. El tipo es reclutado por el Gobierno y -previa implantación de un descomunal [eso, eso, antinatural!] pene biónico que le proporciona bestiales eyaculaciones y con el que empalará a varias féminas- se le encomienda la misión de rescatar a la hija de un senador, raptada por agentes soviéticos. Demencial.

John rodeado de insensatas
Hacia finales de los 70 el refulgente brillo de la estrella Holmes empezaba a declinar a pasos agigantados. Últimamente su principal patrimonio tenia problemas de turgencia [lógico, si es que así no se puede, ome]. Esnifaba una raya de cocaína cada 10 o 15 minutos y engullía de 40 a 50 pastillas de Valium diarias para contrarrestar el efecto. Y obviamente eso afectaba a su pene: simplemente no se le levantaba [toma]. Tal situación acabó repercutiendo muy negativamente en los rodajes, que se veían constantemente interrumpidos por la inhibición provocada por los estupefacientes. Holmes vivía con su amante en la caravana del Chevrolet Malibu de su ex-mujer, y contribuía a la economía familiar ejerciendo como vulgar ratero: robaba equipajes en las cintas transportadoras del aeropuerto de Los Ángeles [un tío listo, es lo más fácil del mundo] o bien adquiría electrodomésticos con las tarjetas de crédito de su mujer y los revendía cobrando en efectivo. A raíz de su adicción entró en la órbita de la llamada Banda de Wonderland [basada en esta relación se rodó la película Wonderland, interpretada por Val Kilmer, de la que no me acuerdo de nada], una pandilla de delincuentes de medio pelo para los que ejercía de correo. John se alejó de las drogas por influencia de Laurie [otra novia]. Se quedaban mucho en casa y veían videos. Los fines de semana frecuentaban encuentros de intercambios de parejas y subastas [lo que hace cualquier pareja normal y corriente, ¿verdad?]. Hasta que en el verano de 1985, John dio positivo en el análisis del sida... Holmes y su amante huyeron a Miami pero allí fueron detenidos. Holmes, Eddie Nash y su guardaespaldas Gregory DeWitt Diles fueron acusados del brutal asesinato de La Banda De Wonderland.

Mala pinta
Según declaraciones del propio Holmes, Nash le obligó a conducir a tres de sus matones a la casa de la avenida Wonderland donde asesinaron salvajemente a cuatro personas a golpes como venganza por un robo que la banda había cometido unos días antes en la fortaleza de Nash. Durante el proceso y dada su antigua colaboración con la policía en la persecución de redes de prostitución de menores, el jurado absolvió a Holmes de los cargos y fue liberado antes de cumplir un año, mientras los otros dos implicados eran condenados a una pena de siete años de prisión. Falleció a causa del SIDA el 13 de marzo de 1988 en un hospital de Sepúlveda (California). Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas vertidas en el mar.
En el video de abajo le podéis ver "en acción". Pero no os hagáis ilusiones, que está censurado para Youtube. Si lo queréis sin censura, seguro que ya sabréis dónde acudir...
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