Retirados (I)

Vamos a ocuparnos ahora de sacar a la luz a aquellos músicos que un buen día decidieron colgar el micrófono o su instrumento y enfocar su carrera hacia objetivos apartados de la música, de los estudios y de los conciertos. No son pocos los que, por diferentes razones, optaron por retirarse del mundo del espectáculo.

Ethel Waters, nacida en el siglo XIX, en 1896, comenzó a despuntar en la década de los 20, interpretando clásicos como “St. Louis Blues” o “Stormy Weather”. En los años 30 y 40 comenzó su andadura por musicales de Broadway e incluso llegó a interpretar varias películas, entre ellas “Cabin In The Sky”, que ella misma había llevado a Broadway. Durante los años 50 participó en una serie de TV y tuvo hasta su propio show televisivo. Fue durante los años 60 y 70 cuando se retiró del mundo del espectáculo para acompañar al reverendo evangelista Bill Graham hasta su muerte en 1977.


Ethel Waters

Es considerado como el autor del primer rock’n’roll de la historia: “Rocket 88”. Lo cierto es que, aparte de lograr un gran éxito en 1951 con esa canción – co-escrita con Ike Turner -, Jackie Brenston no consiguió establecerse en la élite de intérpretes de rock’n’roll que comenzaba a copar las listas de éxitos. En 1961 publicó su último single, “Want You To Rock Me”. A partir de ahí abandonó el rock and roll y trabajó como camionero, sin ningún ánimo de revivir sus días de gloria. Murió en Memphis en 1979.

Benny Spellman será recordado siempre por ser el creador de “Fortune Teller”, canción que fue versionada por unos jóvenes ingleses llamados The Rolling Stones, aunque la canción era la cara B de “Lipstick Traces”. Este single fue grabado en 1962. Después, actuaría como corista de estudio para Ernie K Doe hacia mediados de los 60, para dedicarse a partir de 1968 a vender cerveza Miller. Nunca ha grabado un álbum.

Heredero de pianistas como Fats Domino o Professor Longhair, Huey “Piano” Smith aprendió a tocar en Nueva Orleans, y grabó discos con gente como Lloyd Price, Smiley Lewis o Little Richard, hasta que formó su propia banda, The Clowns, a finales de los 50, con los que consiguió su mayor éxito, “Rockin’ Pneumonia”. A mediados de los años 60 lo dejó todo y se convirtió en testigo de Jehová.

 

Grupos extranjeros con nombre en castellano

La Clave (USA). Banda de latin funk salida de San Francisco, que grabaron un disco (debe ser toda una reliquia) para la Verve.

Vaya con dios (Bélgica) Dani Klein puso la voz a este gran combo belga a finales de los 80. ¿Quien no ha oído "What’s a woman?"?

Yo la tengo (USA) De Hoboken, New Jersey salieron en 1984 Ira Kaplan y su mujer Georgia Hubley para formar esta banda bastante bien considerada.

Los Campesinos! (Gales). De Cardiff provienen esta panda de jovenzuelos sin hipotecas.

Los Lobos (USA) A lo tonto a lo tonto, los angelinos Los Lobos llevan más de 30 años en este mundo. Se han ganado todo el respeto, pese a no haber  logrado sacudirse la injusta cruz de "La bamba".


Give Los Lobos a chance

El Perro del Mar (Suecia) Dice allmusic que Sarah Assbring (¿cómo se traduce este apellido? ¿trae tu culo? ) estaba de vacaciones en España muy deprimida, sentada frente al mar, y se le acercó un perrito muy zalamero que le alegró el alma. De ahí sacó el nombre para su grupo de pop suavito y delicado.

Mano Negra (Francia): Si aceptáis Mano Negra como grupo extranjero con nombre en castellano, os lo agradezco. Ya sé que los hermanos Chao son de ascendencia hispana y tal, pero bueno, el grupo, muy majete, es francés.

Soy Un Caballo (Bélgica): Otros guiris que recurren a  un animal español para bautizar a su grupo. Chico y chica, de pop lánguido y triste. Un coñazo, vaya.

Papas Fritas (USA): Este simpático trío con tan simpático nombre lo forman dos amigos de Delaware (pedazo de ciudad, coño) en Massachussets. Con desparpajo y energía. Lo bueno, si breve…

Gomez (UK): Tomando prestado el nombre del apellido de uno de sus colegas, unos chicos de Southport, Inglaterra, formaron Gomez a finales de los 90. Desde que oí su versión del "Gettin’ Better" me caen muy bien.

 


Sí, nos llamamos Gomez, ¿pasa algo?

 

Pantera (USA): Formados en Arlington, Texas, a comienzos de los 80, Pantera empezó por el lado heavy de la vida y acabó por el lado groove metal del asunto, que a saber qué coño es. Otro nombre de animalito hispano.

Poco (USA): Richie Furay (buen nombre, ¿eh?) salió de Buffalo Springfield y formó junto a Jim Messina un grupo llamado Pogo en 1968. El nombre venía de un personaje de cómic. Su autor se quejó y lo cambiaron al término hispano Poco. En el video, "Rose of Cimarron", carne de M80, pero mu bonito tema, ome.

Cocineros antes que frailes (y III)

Un trabajo más excitante que el de Nilsson es que desempeñaba Wendy O. Williams antes de formar The Plasmatics . Durante los setenta trabajaba en espectáculos de sexo en directo, apareció en revistas porno e incluso en películas ("Candy Goes To Hollywood"). Fue el poductor de films porno Rod Swenson quien la puso en contacto con la escena musical para dar forma a Plasmatics en 1978, donde Wendy aplicaría todo lo aprendido en su anterior etapa laboral.

Nacido en Nueva Orleans en 1924, Lee Dorsey sirvió en la marina y comenzó su carrera como boxeador en la categoría de peso ligero en Portland, en los primeros 50. Al parecer tuvo una carrera deportiva bastante exitosa, compitiendo bajo el nombre "Kid Chocolate" (No hubiera sido tampoco un mal nombre para la música). Hacia 1955 lo dejó y persiguió su sueño, una carrera como cantante. Lo consiguió a partir de 1961, cuando grabó "Ya ya".


Cuidadito con Kid Chocolate

Otro que se dedicó profesionalmente al boxeo fue Champion Jack Dupree . En él se da la típica historia de infancia difícil: nacido en Nueva Orleans a principios de siglo XX, sin padres (se dice que murieron en un incendio provocado por el Ku Klux Klan…), criado en un orfanato y buscándose la vida desde muy joven en la calle, donde aprendió a tocar el piano. Así, en 1935 era boxeador profesional en Illinois, donde disputó 107 combates y fue campeón en Indiana. De ahí le sobrevino el nombre “Champion Jack”. En 1940 se cansó del boxeo y volvió al piano, del que no se separó hasta su muerte en 1992. También el gran Bo Diddley hizo sus pinitos en el campo del boxeo semi-profesional cuando era joven, antes de la década de los cincuenta. Por aquella fecha también centraban sus esperanzas en el boxeo nada menos que los tres integrantes del Johnny Burnette Trio , los dos hermanos Burnette – Johnny y Dorsey – y el guitarrista Paul Burlison . Otro ilustre boxeador en su juventud fue Dean Martin , quien competía con el nombre “Kid Crochet” en el campo amateur.

Hoy día, Roger Daltrey sería un chapista más en Londres si su primera banda, The Detours , no hubiese fructificado para convertirse en una de las más grandes de la historia, The Who . Todo esto ocurrió a principios de los sesenta cuando Roger fue expulsado de la Acton Grammar School y comenzó a trabajar de chapista de día y de rockero de noche.


Tiene más cara de rockero que de chapista, la verdad

El inefable Jonathan Richman viene a ese artículo por su trabajo como recadero para el magazine “Esquire” cuando se trasladó de Boston a New York en 1969, con 18 años, en un intento de acercarse a su banda preferida, Velvet Underground . Como no encontraba ningún local donde le dejaran cantar, volvió a Boston donde formó The Modern Lovers junto a su vecino John Felice . En 1973 grabarían su clásico primer LP homónimo, aunque no vería la luz hasta 1976.

Antes de llenar las pistas de baile a principios de los noventa junto a su hermano, Phillip Hartnoll trabajaba como albañil en su Kent natal. El cambio de los ladrillos por los secuenciadores no le salió nada mal, a juzgar por las ventas de Orbital en la última década.

Antes de que comenzara la década de los setenta, Tom Waits servía mesas en Napoleone’s Pizza Parlor en San Diego. Previamente había trabajado repartiendo periódicos y tras dejar la pizzería realizó todo tipo de trabajos: portero, cocinero, friegaplatos, taxista, trabajador en la gasolinera… Como dice Jay S. Jacobs en su biografía, “trabajó en toda clase de empleos que requerían el uso de guantes de goma y gorro”. Todo eso fue hasta 1972. A partir de ahí, "Closing Time" .


Una familiar con pepperoni, Mr. Waits

Me despediré con otros trabajadores ilustres, como Billy Bragg al frente de una tienda de discos a principios de los 80 (tras salir por patas del ejército), Judge Dredd como gorila y portero de discoteca, Georgie Fame como aprendiz de tejedor de algodón a sus 15 años, o, para concluir, caso curioso, Dave "Dee" Harman , el líder de Dave Dee,Dozy, Beaky, Mick & Tich , quien era cadete de policía en Wiltshire en 1960 y fue el primero que acudió a la escena del accidente de coche que le costó la vida a Eddie Cochran y casi a Gene Vincent cerca de Chippenham. Dave guardó la guitarra de Eddie hasta que se la pudo entregar a su familia. Un año después formó su primer grupo, Dave and the Bostons , para luego formar el anteriormente mencionado.

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Cocineros antes que frailes (II)

Elvis Costello nació en 1954 en Londres, hijo de un trompetista y cantante de jazz. Desde pequeño se interesó por la música y comenzó a tocar en bandas formadas con compañeros. Tras casarse en 1974 con su primera mujer y tener un hijo, Matthew, y viendo que de la música no podía vivir por el momento, fue contratado como operador de ordenadores en la factoría de Elizabeth Arden en Acton, donde comenzaría a componer – mientras no le veía nadie – la base de lo que serían sus primeros temas como Elvis Costello . Después de grabar su primer LP, en 1977, abandonó, lógicamente, su apasionante trabajo con las tarjetas perforadas. 

Siempre ha entrado en el mismo saco que Elvis Costello . Hablo de Graham Parker , quien inevitablemente irá asociado a términos como new-wave o pub-rock. Eefectivamente, los inicios de Graham Parker coincidieron con ambos movimientos en Inglaterra a principios de los setenta. Su primer trabajo, el álbum “Howlin’ Wind”, data de 1976; pero antes de que esto se produjera, Graham Parker tuvo que subsistir en trabajos como empleado de gasolinera o, inaudito, alimentador de ratones en un centro biológico. También estuvo de gira por Gibraltar y Marruecos con una banda de versiones.


Lleno, por favor, Mr. Parker

 Para poder conseguir vender millones de copias de “Aint No Sunshine”, Grammy incluido, Bill Withers tuvo que currárselo duro. Para ello llegó en 1967 a Los Angeles, tras pasar nueve años en la armada, y comenzó a trabajar montando lavabos en aviones, mientras movía sus grabaciones por las compañías de discos.

A mediados de los setenta, Sting – ya había trabajado esporádicamente como obrero de la construcción y conductor de bus- compaginaba en Newcastle su trabajo de profesor de inglés durante el día, con las actuaciones con su banda de jazz, Last Exit , por las noches. Hasta que decidió trasladarse a Londres, donde conoció a Stewart Copeland y a Andy Summer , y formaron The Police .


De pie, que llega el profe…madre mía…

Otro ilustre que se codeó con las computadoras, al igual que Costello, antes de dedicarse a la música fue el neoyorkino Harry Nilsson . A principios de los sesenta comenzó a trabajar en el área de computación del Security First National Bank de Los Angeles, con apenas 20 años. Mientras tanto, registraba grabaciones caseras. Siete años duró su estancia en el banco, hasta que fichó por la RCA y comenzó a vender discos.

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Cocineros antes que frailes (I)

¿Te imaginas que va a poner gasolina y les atiende Graham Parker? ¿O que vas a un banco a pedir un crédito y te encuentras a Harry Nilsson de interventor? ¿O que vienen a instalarte el gas a vuestra casa y se presenta Joe Cocker con una caja de herramientas? ¿Te imaginas ir a reclamarle la nota de un examen a Sting? Claro que no. Hoy día es impensable, pero hubo un tiempo en que esto fue posible. Hubo un tiempo en que todos ellos, ahora famosos, tenían otros quehaceres en sus vidas para poder llegar a fin de mes. Vamos a ver algunos casos curiosos acerca de las ocupaciones anteriores de algunas estrellas del Pop.

¿Quién mejor para empezar este artículo que el Rey? Antes de conocer a Sam Phillips , Elvis tocaba la guitarra para sus compañeros de clase de la Humes High School, en Memphis, donde se gradúa en 1953. Después de eso entró en la Crown Electric Company, donde desempeñó varios trabajos, entre ellos el de camionero. Un año después conocerá a Sam Phillips , Sun Records, Scotty Moore , “Thats All Right Mama”…

Otro que fue camionero a sus 17 años fue Brook Benton en N.Y. Corría el año 1948 y Benjamin Peay (aún no se hacía llamar Brook Benton ) cantaba de noche y chupaba asfalto de día.


Brook y Elvis. Unidos por la logística.

En 1961 Joe Cocker contaba con 17 añitos de edad. Por esa época, el joven Joe tenía dos ocupaciones: tocar por las noches en los pubs de Sheffield bajo el nombre Vance Arnold , acompañado por The Avengers , y trabajar de día como aprendiz de instalador de gas, bajo el nombre de John Robert Cocker… Afortunadamente, en 1964 dejó la compañía de gas y grabó su primer single, una versión de “I’ll cry instead”.

Aunque Chrissie Hynde nació en Ohio (1951), se trasladó a Londres durante los setenta, fascinada por el movimiento pre-punk que allí se estaba fraguando. Antes de conocer a los que serían sus compañeros en The Pretenders, Chrissie trabajó como crítico musical para New Musical Express, y en la boutique (SEX) que regentaban la diseñadora Vivienne Westwood y Malcom McLaren .

 

Ciegos (y III)

Del mundo del soul proviene Clarence Carter, guitarrista y vocalista negro autor de canciones estupendas como “Slip Away” o “Patches”. Nació ciego en Alabama en 1934 y comenzó a tocar la guitarra a los 11 años, escuchando discos de John Lee Hooker. La década de los 60 acogió su mayor popularidad, con la explosión de la música soul, primero en el sello Duke junto a Calvin Scott y luego en solitario dentro de Fame Records, hasta nuestros días, en los que sigue actuando y grabando discos.

Con una longeva carrera a sus espaldas (su último trabajo data de 2003), el pianista de jazz George Shearing nació ciego en 1919 y a finales de los años 30 comenzó a desarrollar su carrera profesional en Inglaterra antes de hacer las américas, donde comenzó a componer y tocar con sus famosos quintetos, con los cuales consiguió su personal sonido. Si quieren comprar todos sus discos deberán tener, aparte de dinero, sitio para guardarlos…

El saxofonista de jazz Roland Kirk quedó ciego a la edad de dos años, y a los 15 años ya tocaba profesionalmente el saxo tenor en bandas de r&b. En 1977 falleció tras haber quedado paralizado de medio cuerpo en 1975, algo que no le impidió seguir tocando hasta el fin de sus días.

El mundo del blues nos trae de nuevo otra figura invidente a este artículo, aunque en esta ocasión es un contemporáneo, no un clásico. Jeff Healey quedó ciego a la edad de un año, a causa de un cáncer de ojo. Este músico se distingue de los demás músicos de blues-rock por tocar su Stratocaster sobre sus rodillas. Su primer trabajo, “See The Light” (1988), es el más aclamado por crítica y público.

Aunque desde hace muchos años se encuadró su música dentro de un pop suave, dirigido a adultos, lo que no le daría mucha cabida en estos artículos, José Feliciano bebió en sus comienzos de las fuentes del folk y del latin jazz. Es más, sus primeros éxitos los consiguió con las versiones de “Light My Fire”, de Doors y de “Hi Heel Sneakers” de Tommy Tucker, un clásico del r&b, a finales de los 60. Su ceguera le viene de nacimiento, a causa de un glaucoma congénito.

Nombres menos conocidos que surten el conjunto de músicos ciegos son los de Moondog, creador de música minimalista, avanzada y experimental, cercana al new age, el cantante de blues con orígenes en Cabo Verde Paul Pena, o Ronnie Milsap, conjugador de country y pop durante la década de los 70.

Todo esto sin olvidar formaciones enteras compuestas por invidentes, como es el caso de The Five Blind Boys Of Alabama o The Five Blind Boys Of Mississippi, dos formaciones muy similares que han cultivado el gospel desde las décadas de los 30 y 40 hasta nuestros días.

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Tom Waits en Barcelona

[Camerinos del Auditorium de Forum, Lunes 14 de julio de 2008, 22:00]

– Sr. Waits…ejem…el público empieza a silbar…se está impacientando…llevamos media hora de retraso

– ¿Media hora? ¿Qué es eso después de 35 años esperándome? ¿Qué es eso frente a las 12 horas que esperaba yo en la puerta del Troubadour para que me dejaran cantar sólo 20 minutos? ¿Sabe lo que significa acaso mi apellido? – Tom se vuelve y sigue dándole con un hueso de carnero a una tubería.

[Cinco minutos más tarde]

Tom Waits (aquí pega decir, pero no lo diré, el de Pomona), vestido de negro entero, tocado con un sombrero (ninguna sorpresa, vaya), y su compañía circense aparecen bajo la imaginaria carpa y el auditorio se viene abajo en medio de aplausos sin contención. Lo que durante años había sido una quimera para todos los allí presentes, estaba a punto de materializarse.

Siendo fiel a la coherencia que le ha caracterizado, Tom Waits sabía a lo que se enfrentaba. A miles de personas que querían ver, en dos horas, sus treinta y pico años de carrera. Es lo que tiene no haber venido nunca a España. Tom era consciente de ello, y del precio que todos habíamos pagado por verle. Y también era consciente del estatus que ha adquirido, casi de  intocable. Algo que sabe y utiliza a su antojo. Así, montó su circo en un escenario que a mí me gustó mucho y, como maestro de ceremonias del espectáculo, nos entregó al Tom Waits primitivo  y aullante (el que Kathleen Brennan contribuyó a crear, o creó, directamente) ("Rain dogs", "Make it rain" esparciendo confetti dorado, "Metropolitan glide"), transformó la carpa de circo en un cabaret berlinés ("Jockey Full Of Bourbon", "Lie to me"), cogió la guitarra en varias canciones ("Day after tomorrow" para acabar, por ejemplo), nos llevó al Motel Tropicana y recuperó al Tom Waits del humo y el alcohol y se sentó al piano, sin humo ni alcohol (ni la voz de hace 30 años), solo, para hacer el paréntesis más folk del concierto, rematado con la increíble "Innocent when you dream", cantada a dúo con el público, totalmente entregado (aunque hubiese sido más idóneo haber hecho eso en una taberna irlandesa, no en un teatro). Totalmente entregado desde el minuto 1 de partido. A un gesto de Waits, todos tocaban/tocábamos las palmas, a otro gesto, todos callados. Solícitos. Si Tom Waits hubiese pedido un café le hubieran llovido 3000 tazas al instante. Me regaló una de sus mejores canciones para mí, "Hang down your head", y una lágrima furtiva se me escapó y cayó al suelo, convirtiéndose en confetti. Yo, que no lloraba desde que el Caramuerto me suspendió Trabajos Manuales en 6º de EGB (hoy día soy todo un experto en trabajos manuales, jojojo….bueno, no nos desviemos del tema). En el apartado de hardware, resaltar que también tocó una especie de yunque con un martillo que se accionaba con el pie (qué menos!), y que sacó las maracas al más puro estilo hechicero-yanomami-screaminjayhawkings en la salsero-vaudevilesca "Hoist That Rag", el delirio.

A medida que avanzaba el concierto-momento-histórico, el contador mental que lleva el estado de la amortización de la entrada llegó a cero, y empezó a sumar en positivo (¡¡eso es optimismo. El martillo de Waits había destrozado al fantasma del Euribor¡¡). Para mí llegó a cero con la canción anterior, y aún quedaba mucho concierto. Quedaba extasiarse con la destreza del guitarrista Omar Torrez (mira que era difícil no echar de menos a Marc Ribot….pero lo consiguió. Es que el puesto de trabajo guitarrista-de-Tom-Waits es uno de los mejores del mundo, junto con el que dispara el revólver en la salida de los 100 metros lisos o el que le pone nombre a los huracanes), sonreir ante la humanidad de un Tom Waits locuaz y jocoso (solamente cuando se sentó al piano, tampoco echemos las campanas al vuelo) (nuevos propósitos: aprender inglés para que no sólo se ría mi vecina en un concierto de Tom Waits), mirar a tu lado y ver cómo la gente se echaba las manos a la cabeza ("no puede ser esto que está pasando") y las parejas allí presentes se amaban más.

Por cierto, que no sólo Dylan retuerce sus creaciones. También Tom Waits se sube al carro de "estoy hasta los huevos de estribillo y ahora lo canto como me da la gana" (léase "Jockey…" o "Come On Up To The House"…por ejemplo).

De todos modos no le perdonaré que no me tocara "Time", ni "In the neighborhood" (¿canción candidata para mi funeral?), ni "Martha", ni "Telephone call from Istanmbul" ni "Old’ 55", ni…. Tampoco le perdonaré que no sacara el altavoz o que no subiera hasta la fila 3 del anfiteatro a darme la mano.

Pero, aún así, creo que volveremos a vernos.

Ciegos (II)

Seguimos indagando en el blues, y en artistas con el apelativo Blind , que no son pocos. Sobre Blind Blake planean muchas incógnitas. Sólo hay una foto de él, y su desaparición en su mejor momento nunca fue esclarecida. Todo apunta a que, como en el caso anterior, nació ciego. Pero su talento y su prodigiosa técnica con la guitarra fue enorme, influenciador de gente como Mike Bloomfield o Ry Cooder.

Blind Boy Fuller (nacido Fulton Allen) tuvo una corta carrera musical, ya que falleció a los 33 años, como el personaje histórico más conocido. A partir de los 20 años, comenzó a tener problemas en la vista, que desembocaron en ceguera total. Desarrolló su obra musical en la década de los 30, ayudado en sus inicios por Rev. Gary Davies (del que hablaré más adelante).


Esta era la pinta de Blind Boy Fuller allá por los años 30

Blind Willie Jonson quedó ciego al caerle en los ojos lejía que su madrastra había arrojado a su padre durante una disputa familiar, a la edad de 7 años. Empezó a tocar el slide guitar con una navaja de bolsillo, y ha sido revisado por gente como Bob Dylan, Eric Clapton o Ry Cooder (pesao el Ry Cooder).

Otro pianista ciego de renombre fue Blind John Davies, quien acompañó a Tampa Red, Sonny Boy Williamson y Big Bill Bronzy, entre otros.

Blind James Campbell fue otro bluesman, guitarrista, que quedó ciego a la edad de 30 años tras sufrir un accidente en la planta fertilizadora en la que trabajaba.

Acerca de la naturaleza de la cegura de Blind Willie Mc Tell hay lagunas. Lo cierto es que cuando comenzó su carrera musical, en la década de los 20, ya llevaba varios años ciego. Uno de sus temas más conocidos es "Statesboro Blues", que fue grabada por Allman Brothers.


Tenemos que creernos que este es Blind Willie McTell

Con esto acabo el repaso a músicos apodados Blind, aunque no dejamos a los bluesmen. Acabo con Reverend Gary Davis, maestro de Ry Cooder (ya ni lo pongo en negrita), quien nació parcialmente ciego y perdió la visión por completo a lo largo de su juventud. Recibió influencias del gospel, el ragtime y el jazz, y las trasladó a gente como Blind Boy Fuller, Bob Dylan, Grateful Dead o Rolling Stones.

 

Bob Dylan en Jerez

 Dylan vino al sitio donde yo nací, a tocarme (bastante fielmente) "Like a rolling stone", la mejor, o una de las tres mejores canciones de la historia.

Ya dijo Lou Reed que las estrellas de rock no se visten según el tiempo que haga. Aunque tampoco nadie esperaba ver a Dylan en bermudas, lógicamente. Bob se presentó a las 21: 35 en el fondo norte del Estadio Chapín (desde donde presencié el último ascenso de 2ªB a 2ª del Xerez) con un sombrero de anchísima ala gris, una chaqueta bastante intrascendente (por ser generoso), y un pantalón de chándal (vale, que no sería de chandal, pero esas rayas rojas a los lados le daban todo el aspecto). Con paso titubeante se aferró al teclado, miró a sus uniformados compinches y dió comienzo el recital interpretando con muy mal sonido "Leopard Skin Pill-Box Hat" (hay que ver que lo que uno lee en internet lo va divulgando por ahí sin ninguna documentación).

Uno espera ver a la mayor leyenda viva del Pop en un sitio abarrotado, desde lejos, en pantallas de video, bajo un montaje luminotécnico de impresión. Pero no, arrinconados en el fondo Norte, con la compañía de 5.999 criaturas más (la entrada media de un…por ejemplo…Xerez CD – Polideportivo Ejido…), a escasos metros del mito disfrutamos del concierto. Por mí mucho mejor. Cuando quiera venir a tocar al salón de mi casa le abriré las puertas y sacaré el Inistón. Y el montaje de luces, pues se lo podrían haber ahorrado casi. Con tres o cuatro linternas hubiera dado el pego también.

Pero, ¿qué más da todo eso cuando por fin reconoces "Tangled Up In Blue" (la primera que reconocí, yo soy muy malo para los puzzles)? Coño, está Dylan a 12 metros cantándome. ¿Pero es "Tangled up in blue"?¿O ha escondido al espíritu de Bob Marley con Tonny Bennet bajo el ala de su sombrero? "Reformas Zimmerman" es ajena a la crisis inmobiliaria. La primera en la frente. Pero tú no mires al público, Bob, no nos mires. Mira al guitarra de la Les Paul, que a veces parece que toca sólo correctamente y otras te pone los pelos de punta (me encantan los guitarristas así).

No puedes ver un concierto similar hoy día. Si quieres ver algo parecido tienes que ver a Bob Dylan. No hay sucedáneos, no hay imitadores que valgan. No busques más que no hay. Es Bob Dylan, en estado crudo. Sabe lo que tiene entre manos, el mayor legado musical del que nadie vivo puede presumir. Pero lo dosifica. Lo retuerce. Lo mezcla con recientes composiciones. Pero es que, además, alguna de estas, con apenas años de vida, ¡¡suenan a clásico!! Ese "Spirit on the water" sonó a gloria. Podía haber sido compuesta hace mucho, pero es del siglo XXI, de "Modern Times", cimiento del concierto.

¿Qué más da todo? Bostecé tres veces, sí, ¿qué pasa? ¿Tú no bostezas? Mis bostezos no son síntoma de aburrimiento. Vale que alguina canción se hizo un poco larga y que no estamos en la "Rolling Thunder Revue". Aún así, no le pondría ni un pero. Más cuando te saca a la hermana de "Girl Of The North Country". Una hermana que no conocía, pero con la misma letra. No sabría decir si más guapa o más fea que la original. Pero sí más alegre. Al menos tuve la sonrisa puesta mientras la oía, lo que no me ocurre cuando Johnny Cash y Bob desagarran la versión primigenia y acudo raudo al horno a meter la cabeza.

En definitivas cuentas, fue una lección de Historia. De blues, de country, de folk, de Dylan. Súmale a la mezcla la revisión (casi hipnótica) de "Masters Of War", "Highway 61", y remátala, como dije al principio, con "Like a rolling stone" (jau das it fiiil). Y aún hay quien duda de él. Y del concierto.

Al final, el jefe de obra y los peones de "Reformas Zimmerman" se mostraron humanos y nos hicieron extrañas reverencias desde el borde del escenario a modo de agradecimiento.

En el Fondo Norte de Chapín, Dylan ascendió de Primera División al Monte  Olimpo. Talibán que es uno.

Ciegos (I)

La ceguera es un hándicap casi insalvable para desempeñar numerosas actividades en el mundo actual. Pero uno de los aspectos en los que su grado de incapacitación se minimiza es la música. De todos es sabido que, al fallar uno de los sentidos, los demás se refuerzan, entre ellos el oído. Este hecho seguro que ha facilitado el nacimiento de numerosas figuras del pop invidentes, quienes no han necesitado ver sus instrumentos para engendrar sus canciones.

Ray Charles es uno de los músicos más importantes en el desarrollo de la música soul, aunque se ha sumergido a lo largo de su carrera en el blues, el r&b y el jazz. Su influencia es patente en numerosos músicos de soul y de r&b. Ray Charles nació en septiembre de 1930 y quedó ciego a causa de un glaucoma a la edad de 6 años, y comenzó a estudiar composición y aprendió a tocar el piano. Todo lo demás es pura historia del soul y del ryhtym and blues

.

Otro de los grandes de la historia del pop marcado por la ceguera es Stevie Wonder, el músico negro que se inició en el mundo del soul de la mano del antes mencionado Ray Charles (su segundo disco se tituló "Tribute to uncle Ray" ) y de la Motown. Su irrupción en el mundo de la música fue precoz, puesto que a los 9 años aprendió a tocar la armónica, la batería y el piano, y con 11 años grababa su primer LP, haciéndose llamar Little Stevie Wonder. Su ceguera provino justo al nacer, ya que fue un niño prematuro, y un exceso de oxígeno en la incubadora le provocó la pérdida de visión para toda la vida.

Un año antes de que naciera Ray moría en Chicago Blind Lemon Jefferson, uno de los principales guitarristas de country blues durante la década de los 20. Aunque su fecha de nacimiento no es un dato exacto (entre 1893 y 1897), se sabe que nació ciego. No es el caso de Sonny Terry, quien perdió la vista en dos accidentes separados. Primero un ojo, y posteriormente el otro, cuando aún no había cumplido los 18 añós. Como le era imposible trabajar en la granja, se dedicó a tocar la armónica y desarrolló una prolífica carrera junto a Brownie McGhee, principalmente desde los años 40 hasta los 60. Murió en 1986.