Ubérrimo

ubérrimo, ma.

(Del lat. uberrĭmus).

 

1. adj. sup. Muy abundante y fértil.

 

De la mano de mi amigo Alfonso, y de nuestro colega José Saramago, nos llega de nuevo otro palabro, y creo que van tres procedentes de la dupla anterior. Una palabra muy musical, que te llena de gozo el mero hecho de pronunciarla.

 

Kid Harpoon – ‘Stealing Cars’

Kid Harpoon nació cuando Jose Emilio Santamaría tendría ya el 90% de la lista de convocados para el Mundial de España, Urquiaga incluido. Y nació en el páís que nos echó del mismo, junto con Alemania, en la Inglaterra de Kevin Keegan.

 

Pues ahí le tienen, con un solo disco en su vida (ya tiene más que yo), y con este tema que lo abre, "Stealing Cars", destilando un pop elegante, como buen británico. Con reminiscencias de coetáneos como Josh Rouse o Sufjan Stevens, o de clásicos como Steely Dan (esta crítica dará la vuelta a la Red).

 

Buen fin de semana.

Mensaje en un cartón (XVIII)

Para esta ocasión, Encarna utilizó como soporte para su cartón una fuente que hay enfrente de donde ella "vive", no en el pivote de la papelera, como suele hacer normalmente. No sé si sería debido a la amplitud del cartón, o quizá el mensaje en cuestión (sin desperdicio) necesitaba esta exposición, o el motivo era otro distinto, o directamente no había motivo. Por esto mismo le hice una foto de lejos, que os enseño abajo, donde podéis verla a ella de refilón, al lado de sus cosas y de "su " papelera.

Miradas

Hoy al salir de la estación de autobús, caminaba delante mía una señora de unos 60 años, vestida de negro, con pinta de antigua. Caminaba unos metros delante de mí, y se cruzó con un señor negro alto, con una túnica larga, y dos muletas.

 

La señora se le quedó mirando como quien mira a una atracción de feria. Se sentía con todo el derecho de mirarle de arriba a abajo, como si hubiese pagado su entrada, como si la otra persona tuviese que asumir que por ser de otro país, negro y con túnica y muletas, esa señora tenía el derecho de examinarlo, como no haría con cualquiero otra persona. Al final, el señor negro, enojado, se le quedó mirando de igual manera, apoyado en sus muletas, pero no crean que la señora se dió por aludida. Siguió con su escrutinio mientras se alejaba de él, sin oir que este le decia: "¿Qué pasa? ¿Eh?"

 

Yo miré al colega, le miré a ella, pero era imposible decirle con mi mirada que me solidarizaba con él, y que detestaba la actitud de la tipeja que le había mirado.

 

Bricoencuesta: Herramientas

 Martillo: El mejor compañero para tus desahogos

Destornillador: Accesible, fácil y resolutivo.

Alicates: Si algo no quiere salir, el alicate lo convencerá

Llave inglesa: Estéticamente perfecta, y multiusos

Tenazas: La hermana oronda del alicate

Serrucho: Mi limitada visión del serrucho cambió cuando vi el primer episodio de "La Frontera Azul"

Llave Allen: Ikea no existiría sin ellas

 

Chiquilicuatro

chiquilicuatro

  

1. m. coloq. Zascandil, mequetrefe.

 

Siguiendo con mi particular cruzada contra el franquismo (algo coyuntural, no me ha hecho a mí nada Franco últimamente, que yo recuerde), hoy os traigo este palabro, adaptado en su día por el personaje que todos conocemos, pero que existe y tiene un significado real. Digo lo del franquismo, porque me he topado con este adjetivo mientras hablaban del Caudillo, jojojo. Os trascribo el párrafo del libro "Aquellos enfermos que nos gobernaron", donde le ponen vestido de limpio:

 

"En Toledo, en España, bajo el uniforme caqui de los cadetes militares, Francisco Franco no presenta ningún aspecto excepcional, ni mucho menos. Nada en sus rasgos anunciaba su porvenir. Su apariencia era la de un chiquilicuatro, encanijado. El soldado más pequeño que haya tenido el ejército español. ¿Cómo podría mandar a nadie?"