Llamando a las puertas del cielo

La canción la conocemos, y la hemos oído hasta la saciedad; pero si la situamos en su contexto original gana muchos enteros más (y ya es complicado).

Dylan había alcanzado techo años atrás con «Highway 61 Revisited» y «Blonde On Blonde», pero el accidente de moto supuso un parón en su carrera. En 1970, lanzaba «Self Portrait», uno de sus peores discos, según la crítica. Con «Pat Garret & Billy The Kid», Dylan pisa con un poco de más convicción en la década que empezaba, a la vez que hacía un papel en la película del mismo nombre.

A lo que iba, la dimensión de ese tema se hace patente gracias a la mano de Sam Peckinpah, que le da entrada en una de las escenas de mayor lirismo y emoción que he visto en el cine. Es el momento en que el sheriff Baker (interpretado por Slim Pickens) es alcanzado durante el tiroteo en la cabaña. Al darse cuenta de que va a morir, empiezan a sonar los acordes de la canción, mientras Baker se dirige al lago. En ese momento, su esposa (Katy Jurado, inconmensurable), se percata de la gravedad de la situación y, dejando su arma, ajena al tiroteo, se dirige al lugar donde su marido va a morir. El resto de la escena no la puedo contar con palabras.

Si no os emocionáis, me temo que es grave.

Comments (6)

  1. buena escena, sí señor… te deja la piel de gallina. O de pavo, vaya

  2. Peckimpah me da igual. Yo lo que quiero saber es el origen de la tortilla de patatas!

  3. ¡¡¡Coño¡¡¡¡ no sabía de este gran post. Peckinpah, uno de los últimos grandes politicamente incorrectos de EEUU. Borrachuzo, pendenciero, mujeriego y muy amigo de sus amigos (que se lo digan a Gonzalo Suarez, que pasó grandes momentos con él).

    Se cuenta que en la revisión final de un montaje (la película ahora no la recuerdo) con los mandamases de la productora reunidos en la sala de proyección se cabreó porque hubo un problema con las lentes que hizo que la cinta se proyectara borrosa y ni corto ni perezoso se fue para la pantalla se sacó la p…. y se puso a mear sobre las imágenes. Un auténtico de los que ya no quedan.

    Tengo más anécdotas, pero las dejaré para otro día…

  4. Cada vez que la veo me recorren el cuerpo un sinfín de escalofríos

  5. Para rematar el estado de ánimo de ayer recupero esta grandiosa escena del Cine

  6. Menuo cuerpo mas dejao, y eso que es viernes, por los clavos de crijto, ome ya!

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