La cuesta abajo de Connie Francis

Connie Francis

Tras aparecer en el Westbury Music Fair de New York un 8 de noviembre de 1974, Connie fue atracada y violada a punta de navaja en su habitación de hotel, y abandonada atada a una silla. Aunque su atacante nunca fue detenido, ella ganó 2.5 millones de dólares como indemnización por negligencia por parte del hotel.

En 1977 se sometió a una operación de cirugía plástica en su nariz, que afectó durante una temporada a sus cuerdas vocales, retirándola de los escenarios durante unos años.

En 1981 su hermano pequeño fue brutalmente asesinado.

Su equilibrio mental empezó a tambalearse seriamente. Varios matrimonios fracasados, dos abortos, una tensa relación con su dominante padre y la presión de alcanzar el estrellato desde su infancia causaron estragos en ella.

En 1983 fue diagnosticada como maníaco depresiva y comenzó a medicarse, irregularmente. A lo largo de la década protagonizó varios escándalos: le pegó a su peluquera (algunos se lo ganan a pulso, desde luego…), se negó a apagar un cigarrillo durante un vuelo, amenazó a un policía con un vaso roto e intentó suicidarse comiéndose pastillas.

Finalmente, una nueva terapia, combinada con los esfuerzos de la cantante por cumplir la medicación, la han reconducido felizmente por el buen camino.