La coz cantante

Tom Waits - La coz cantante

En verano de 1988 Bob Seger conducía a través de Westwood cuando divisó una figura familiar caminando bajo un sol de justicia.. Con su andar tranquilo y desgarbado, vestido de negro de la cabeza a los pies, allí estaba Tom Waits.

Seger frenó junto al arcén y le dijo a Waits si quería que lo llevara, y los dos hombres circularon por el lujoso barrio conversando de forma un tanto forzada. Waits iba en el asiento del pasajero preguntándose qué tenía en común con el cantante de Michigan, autor de temas como «Still The Same» y «Shame On The Moon», un hombre que, por si fuera poco, llevaba pantalones cortos y camisa hawainana. «Hey, ¿puedo dejarte en algún sitio?», preguntó Seger al cabo de quince incómodos minutos. Waits sopesó el ofrecimiento durante un segundo. «Estoo…déjame donde me has recogido, Bob – replicó finalmente -. Aún no he acabado de andar».

«Tom Waits. La Coz Cantante. Biografía en dos actos» – Barney Hoskyns (2009)

El beso de la muerte

Como la escena está en inglés, os pongo en antecedentes así por encima, para que intentéis entender la brutalidad de Richard Widmark en su primera aparición en una película: Encarnando a un sádico asesino a sueldo, Tommy Udo, se dirige a casa de Peter Rizzo a liquidarlo, por chivato. Cuando llega, sólo encuentra a su madre, postrada en silla de ruedas, quien le dice que su hijo ha salido y llegará por la tarde. Tommy deduce que le está engañando y la amarra con un cable a la silla y, con una sonrisa escalofriante, le da un paseíto…

 

El Circo

Magistral secuencia de Charlot en "El Circo" (1928), cuando huye de la policía y se refugia en el laberinto de los espejos. La secuencia con el martillo es antológica.

 

Dedicado a mi padre, que me hizo amar a Chaplin.

 

El planeta de los simios

Mientras hago la encuesta sobre el mejor final de la historia del Cine, nos quedamos con este candidato al primer puesto. El impactante final de "El planeta de los simios", de 1968, con un Charlton Cheston abatido, maldiciendo a la Humanidad.

 

Al menos tenía a una buena moza a su lado, ome.

Smoking Room

Sensacional Antonio Dechent, hasta los huevos de la vida misma. Y eso que Eduard Fernández es bueno, pero es que no le da bola en estos siete minutos.

 

Hoy tenemos el día cinematográfico.

Glengarry Glen Ross

Hace ya bastantes años que vi esta película, y la tenía en VHS etiquetada y todo. Me pareció una auténtica y cruel obra maestra, donde aflora lo peor del ser humano. No voy a enrrollarme porque el protagonismo de este post es, principalmente, para Alec Baldwin, en una de sus mejores, sino la mejor, intepretación de su ondulada carrera. Uno de los discursos más duros que he visto en el Cine, dirigido a nada menos que Ed Harris, Jack Lemmon y Alan Arkin. Y respaldado por Kevin Spacey.

 

– ¿Cómo se llama?
– ¡Que le den por el culo! Así me llamo.
 

 

Si tenéis 6 minutos 56 segundos, dedicárselos a este fragmento, ome.

 

Don Vito es tiroteado

Dentro de la saga de El Padrino hay fragmentos sublimes para dar y tomar. No en vano es la mejor película de la Historia.

 

Hoy me ha dado por este, la secuencia de El Padrino I en la que Marlon Brando es acribillado ante la frágil e incompetente mirada de su hijo Fredo, justo después de comprar fruta.

Casablanca

Una de las escenas más emocionantes de la historia del Cine.

 

Uno de los mejores, si no el mejor, himnos del mundo.

 

Una de las mejores, si no la mejor, películas de la Historia.