El mago y el egoísta
Localicé al mago por fin, en la entrada del parque, sentado en un banco junto al estanque donde sobrevivían una decena de patos deprimidos. La verdad es que no era lo que uno puede esperar de un mago. No tenía… Sigue leyendo
Localicé al mago por fin, en la entrada del parque, sentado en un banco junto al estanque donde sobrevivían una decena de patos deprimidos. La verdad es que no era lo que uno puede esperar de un mago. No tenía… Sigue leyendo