Retirados (II)

Uno de los tipos más extravagantes y peculiares que ha dado el rock ha sido, sin duda alguna, Captain Beefheart. Considerado un niño prodigio, se crió en el desierto de Mojave, donde conoció a un joven Frank Zappa. Al frente de su Magic Band dejó un legado de rock experimental desde 1967 hasta 1982 que ha dejado huella en sucesivas generaciones. Después de “Ice Cream Fror Crow”, de 1982, se retiró del mundo de la música, volvió al desierto y se dedicó a la pintura, campo en el que también ha puesto de manifiesto su enorme talento.

Mezclar soul y country no es algo sencillo ni habitual, aunque se le daba bastante bien a Joe Simon. Al menos durante el último tramo de los años 60, donde consiguió éxitos como “Nine Pound Steel” o “(You Keep Me) Hangin’ On”. En los años 70, con el advenimiento de la música disco, se recicló y tuvo un par de éxitos en este campo. Actualmente dedica su vida a la iglesia.

No menos extravagante y espectacular que Beefheart fue Wayne Cochran. Fascinado con James Brown, imitó su peinado, su forma de cantar y hasta se compró un autobús para las giras del mismo color que el de su banda. Junto a su grupo The C.C. Riders fusionó salvajemente soul y el rythym and blues durante la segunda mitad de los sesenta y los primeros setenta, y establecieron su base en Miami, ciudad a la que le debe su canción más conocida “Goin’ Back To Miami”. Pero llegó un momento en que el cansancio, el abuso de las drogas, el deterioro de su voz y de su familia le hizo ver que a su vida le faltaba algo. La revista “Rolling Stone” llegó a nombrarlo el primer egiptólogo del rock, después de haber buscado la solución a su vacío en el estudio de las pirámides. Al final, leyó la Biblia y encontró en su camino la Abundant Life Christian Center en Margate, Florida. En 1981 se ordenó Ministro de dicha iglesia.


Wayne Cochran en video!!! Te amo Youtube!!

Chris Bell nació en 1951 en Memphis. En el instituto conoció a un joven Alex Chilton, con el que formaría Big Star una vez este se cansó de cantar en los Box Tops. Con Big Star grabó su primer Lp, el estupendo “#1 Record”, tras el cual abandonó el grupo a causa de su escaso éxito comercial (aunque colaboraría en el segundo disco) y sus tendencias depresivas. Aún así, siguió grabando y componiendo hasta mediados los 70, cuando optó por dejar la música y trabajar en el negocio familiar de comida rápida. Hacia 1978, cuando comenzaba a montar una nueva banda, su coche se estrelló fatalmente contra un poste de teléfono.


Chris Bell o la fatalidad

Comments (6)

  1. Vaya pelazo gastraba el tio…es que imitar a Mr. J. Brown no es facil…. Increible, no lo habia leido todavia pero es increible… prefiero al negro, eso si.

  2. Sí, fue figura importante en la carrera de Jeff. Mira mira:

    Lucas co-wrote two of Jeff Buckley’s most famous hits, “Grace” and “Mojo Pin”, from Buckley’s popular and critically acclaimed album Grace.Early collaborations can also be heard on the recent Jeff Buckley and Gary Lucas album Songs To No One.

  3. podemos ir más allá si quieres, creo que de adolescentes tenían un grupete con el Buckley llamado gods & monsters (hablo de memoria) en tiempos había algo en la mula, yo me lo bajé de allí, si te interesa te lo podría subir (pero el finde, ¿eh? no me líes más la semana)

  4. Al parecer Gary Lucas (gran nombre) fue manager del Captain y es un gran guitarrista. No le conocía de nada. Hay que ver lo que se aprende aquí.

  5. no, la playstation la llevó al concierto de heroes en sevilla, para hacerle fotos a bunbury.

    y una duda: el captain beefeater éste, ¿es un tal gary lucas? lo digo porque el tal gary lucas sacó un disco con el admirado jeff buckley (que lo tengo yo) y en algún lugar del ancho internet he leído yo que era el beefeater de los cohone… ¿alguien me lo puede confirmar?

  6. Es increible lo cerca que se encuentra el mundo del rock con el de los dioses. No sólo los artistas se pasan de bando, también los humanos espectadores pasivos. Nuestro amigo americano mecánico de aviones de la base de Rota, ese con nombre de pato de la Disney, cuando se licenció volvió a su tierra natal, allá en la américa profunda; a los pocos meses de su retorno, confuso y descolocado sin su sargento cabrón que le dijese lo que tenía que hacer, quemó en una hoguera purificadora su abundante discografía de grupos jevis de melenas de permanente, junto a su guitarra eléctrica estilo Kramer, ampli y demás cacharros para hacer ruido, rodeado de otros adeptos de la iglesia de nombre extraño a la que apenas había acabado de abrazar. Evidentemente el demonio vive en el rock, esto es impepinable ¿quemaría la playstation también?

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