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No es fácil sacarme de mi casa un domingo por la tarde. Más aún cuando has de desplazarte más de 200 kilómetros para volver en el mismo día. Y, si a esto le sumas que vas a un concierto de alguien que no ha logrado conectar contigo pese a haber puesto voluntad....todo parece abocado al fracaso.
Pero yo tenía mi entrada en la cartera, esperando el momento. Hace años me bajé "From here To Eternity", de 1984. El aclamado debut de Nick Cave. Un día, solo en casa, me lo puse, para "amenizar" la tarde-noche. Lo tuve que quitar, creo que en Cabin Fever (el segundo tema...).... Me estaba aterrorizando. Fue un mal comienzo. Recientemente, un amigo muy fan de Nick Cave me pasó "Tender Prey" . mira, ya me entró mejor.
- Sí, me gusta "Deanna"
- Me lo temía - fue su respuesta...
En fin, al menos había algo de luz al final del túnel. Me compré la entrada cuando me enteré del concierto. Quería que me demostrara que estaba equivocado. Y así fue.
Se presentó en el escenario acompañado por batería, bajo y violín (Warren Ellis). Yo sabía lo que iba a pasar. Que a cada tema que empezara, los entendidos en Nick Cave comenzarían a aplaudir, sabedores de lo que se avecina al oir los primeros compases (como hago yo cada vez que voy a ver a Tom Waits...), y yo me iba a quedar con cara de póker. Pero bueno, ese era mi papel, de novato inexperto. Y, como tal, caí rendido ante la superioridad abrumadora de mi oponente. Lo tenía todo para vencer, claro: grandes canciones (que, o no he oído, o en disco, solo en casa, me dan miedo. Allí me protegían cientos de incondicionales...), más de 20 años de experiencia, la solidez de una gran banda detrás (ojo al violín serrucho), y el piano lleno de papeles, vasos y toallas (eso mola).
No sé si fue un recital de cara a la galería , o pudimos ver al Cave más oscuro y retorcido. Lo que sé es que fueron cayendo estupendas canciones una tras otra (que yo sepa, "Deanna", jeje, y "The Mercy Seat", y paro de contar). Nick Cave pasó del punkie que lleva dentro, haciendo llorar la stratocaster, al crooner que lleva fuera, acariciando el piano.
Aunque me esperaba a una estrella tipo Van Morrison, o Dylan ("Hola"-Repertorio-Bebo Agua-Repertorio-"Adiós") , Nick Cave estuvo bromista, receptivo y amable, pese a la mala educación de buena parte del público (muy rockero él).
En fin, os dejo que tengo que seguir escuchando "Cabin Fever". ¿No lo habéis oído aún?
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