¿Te imaginas que va a poner gasolina y les atiende Graham Parker? ¿O que vas a un banco a pedir un crédito y te encuentras a Harry Nilsson de interventor? ¿O que vienen a instalarte el gas a vuestra casa y se presenta Joe Cocker con una caja de herramientas? ¿Te imaginas ir a reclamarle la nota de un examen a Sting? Claro que no. Hoy día es impensable, pero hubo un tiempo en que esto fue posible. Hubo un tiempo en que todos ellos, ahora famosos, tenían otros quehaceres en sus vidas para poder llegar a fin de mes. Vamos a ver algunos casos curiosos acerca de las ocupaciones anteriores de algunas estrellas del Pop.
¿Quién mejor para empezar este artículo que el Rey? Antes de conocer a Sam Phillips , Elvis tocaba la guitarra para sus compañeros de clase de la Humes High School, en Memphis, donde se gradúa en 1953. Después de eso entró en la Crown Electric Company, donde desempeñó varios trabajos, entre ellos el de camionero. Un año después conocerá a Sam Phillips , Sun Records, Scotty Moore , “Thats All Right Mama”...
Otro que fue camionero a sus 17 años fue Brook Benton en N.Y. Corría el año 1948 y Benjamin Peay (aún no se hacía llamar Brook Benton ) cantaba de noche y chupaba asfalto de día.
Brook y Elvis. Unidos por la logística.
En 1961 Joe Cocker contaba con 17 añitos de edad. Por esa época, el joven Joe tenía dos ocupaciones: tocar por las noches en los pubs de Sheffield bajo el nombre Vance Arnold , acompañado por The Avengers , y trabajar de día como aprendiz de instalador de gas, bajo el nombre de John Robert Cocker... Afortunadamente, en 1964 dejó la compañía de gas y grabó su primer single, una versión de “I'll cry instead”.
Aunque Chrissie Hynde nació en Ohio (1951), se trasladó a Londres durante los setenta, fascinada por el movimiento pre-punk que allí se estaba fraguando. Antes de conocer a los que serían sus compañeros en The Pretenders, Chrissie trabajó como crítico musical para New Musical Express, y en la boutique (SEX) que regentaban la diseñadora Vivienne Westwood y Malcom McLaren .
"Shake some action" abre el quinto álbum de Flamin' Groovies, titulado igual que la canción, y publicado en 1976.
Ua manera inmejorable de empezar un disco. Este tema es ya un clásico (vamos, que podéis meterlo con garantías en cualquier recopilación), y seguramente suene esta noche en 4 Gatos (Jerez D.F.) en la sesión de Dj León & Euribor Sound System (un poco de autobombo, ome...).
A ver quién resulta ganador de estos enormes personajes del celuloide.
Atticus Finch ("Matar a un ruiseñor") Gregory Peck ganó un Oscar encarnando al ejemplar abogado Atticus (superad ese nombre!!), quien se encarga de defender contra viento y marea la inocencia de un negro acusado falsamente de violación por una mujer blanca.
Capitán Benjamin Willard ("Apocalypse Now") Martin Sheen pelea contra los vietnamitas, contra la selva y contra sí mismo en su viaje por Camboya para hacer desaparecer a Marlon Brando.
Tom Hagen ("El padrino") Robert Duvall fue el escudero fiel de Don Vito Corleone, siempre al pie del cañón, siempre con la frase correcta, el hijo que nunca tuvo, la serenidad en medio de la violencia.
Miembro del jurado nº 8 ("Doce hombres sin piedad") Henry Fonda consigue, a base de paciencia, tesón y sabiduría, cambiar el veredicto de culpable a inocente, haciendo justicia bajo una atmósfera claustrofóbica.
Han Solo ("La guerra de las galaxias") Precursor del caza-tesoros Indiana Jones, el caza-recompensas Han Solo le dió la chispa y el descaro necesario al reparto de Star Wars para que no fuera todo tan edulcorado. Podemos meter a Chewbacca en el pack.
Luke Jackson ("La leyenda del indomable") O cómo comerse 50 huevos duros y sobrevivir. O cómo mantener la esperanza y la rebeldía en un mísero penal de Florida. Paul Newman encarnó con maestría a 'Cool Hand' Luke (título original), un indomable, realmente.
Rick Blaine ("Casablanca") Humphrey siempre será Rick Blaine. Protagonista de la mejor, o una de las mejores, películas de la historia. ¿Lo hubiese hecho igual Glenn Ford, Robert Mitchum, John Garfield...?
'Bud' Baxter ("El apartamento") El papel del ingenuo y entrañable C.C. Baxter no le sirvió a Jack Lemmon para ganar el Oscar. Pero sí para sustentar una historia de ternura y humor, guiado por la batuta de Billy Wilder.
Del mundo del soul proviene Clarence Carter, guitarrista y vocalista negro autor de canciones estupendas como “Slip Away” o “Patches”. Nació ciego en Alabama en 1934 y comenzó a tocar la guitarra a los 11 años, escuchando discos de John Lee Hooker. La década de los 60 acogió su mayor popularidad, con la explosión de la música soul, primero en el sello Duke junto a Calvin Scott y luego en solitario dentro de Fame Records, hasta nuestros días, en los que sigue actuando y grabando discos.
Con una longeva carrera a sus espaldas (su último trabajo data de 2003), el pianista de jazz George Shearing nació ciego en 1919 y a finales de los años 30 comenzó a desarrollar su carrera profesional en Inglaterra antes de hacer las américas, donde comenzó a componer y tocar con sus famosos quintetos, con los cuales consiguió su personal sonido. Si quieren comprar todos sus discos deberán tener, aparte de dinero, sitio para guardarlos...
El saxofonista de jazz Roland Kirk quedó ciego a la edad de dos años, y a los 15 años ya tocaba profesionalmente el saxo tenor en bandas de r&b. En 1977 falleció tras haber quedado paralizado de medio cuerpo en 1975, algo que no le impidió seguir tocando hasta el fin de sus días.
El mundo del blues nos trae de nuevo otra figura invidente a este artículo, aunque en esta ocasión es un contemporáneo, no un clásico. Jeff Healey quedó ciego a la edad de un año, a causa de un cáncer de ojo. Este músico se distingue de los demás músicos de blues-rock por tocar su Stratocaster sobre sus rodillas. Su primer trabajo, “See The Light” (1988), es el más aclamado por crítica y público.
Aunque desde hace muchos años se encuadró su música dentro de un pop suave, dirigido a adultos, lo que no le daría mucha cabida en estos artículos, José Feliciano bebió en sus comienzos de las fuentes del folk y del latin jazz. Es más, sus primeros éxitos los consiguió con las versiones de “Light My Fire”, de Doors y de “Hi Heel Sneakers” de Tommy Tucker, un clásico del r&b, a finales de los 60. Su ceguera le viene de nacimiento, a causa de un glaucoma congénito.
Nombres menos conocidos que surten el conjunto de músicos ciegos son los de Moondog, creador de música minimalista, avanzada y experimental, cercana al new age, el cantante de blues con orígenes en Cabo Verde Paul Pena, o Ronnie Milsap, conjugador de country y pop durante la década de los 70.
Todo esto sin olvidar formaciones enteras compuestas por invidentes, como es el caso de The Five Blind Boys Of Alabama o The Five Blind Boys Of Mississippi, dos formaciones muy similares que han cultivado el gospel desde las décadas de los 30 y 40 hasta nuestros días.
Minuto 22 del amistoso entre Colombia e Inglaterra en el mítico estadio de Wembley. El futbolista inglés Jamie Redknapp prueba fortuna desde media distancia. El balón llega templado a la meta colombiana y a su portero, René Higuita, se le ocurre despejar el cuero con una acrobacia que más tarde se conocería como el 'escorpión'. Ésa acción es la mejor de la historia del fútbol según una encuesta de un portal inglés de la que se hace eco el "Mirror".
Ya lleva 24 horas entre nosotros, y el pequeño Ron se está aclimatando a la vida sedentaria y semiburguesa. (No os penséis que os voy a abrasar con la vida de Ron, como cualquier bloguero del montón, esto es sólo por la novedad, los 176 primeros días de vida, ome)
Pero ayer viernes por la tarde tuvimos un incidente escalofriante. Si habéis visto la excelente película "Al final de la escalera", el protagonista John Russel (George C. Scott. De pie, por favor) coge la puta pelotita de tenis que baja sus escaleras y la lanza al río, esperando no verla más. Cuando vuelve a casa, ve aterrorizado cómo la pelotita está bajando de nuevo sus escaleras. Si lo trasladamos a nuestro caso pajaril, ayer por la tarde abrí la puerta de mi casa, y me veo una criatura exactamente igual que Ron, en la misma postura y en el mismo sitio exacto, en la baranda del porche de la casa. El corazón me dio un vuelco. ¿Tendremos familia numerosa a este paso?. No. Al acercarme a la desdichada cría, ésta había fallecido del golpe, y había un pequeño charquito de color oscuro cercando su cabeza. No tuvo la suerte de Ron. La suerte de los campeones.
En el video de hoy podéis ver cómo va cogiendo soltura el pequeño, e incluso se anima a bailar al son de Tom Waits (muy de moda últimamente).
Ayer por la tarde, al regresar de un centro comercial de volver a comprobar que en "rebajas" te sacan la ropa de hace 15 años e intentan colártela a mayor precio que el que valía en su día (sólo me faltó ver una camisa con hombreras), nos encontramos en el porche de casa una diminuta criatura tumbada boca arriba, meneándose lastimeramente.
No era una cookie (cookie es cucaracha en el Aljarafe), no. Era una cría de gorrión hispano, de la familia de las leguminosas. Pero es (mientras escribo esto aún existe) la cría de gorrión más pequeña que he visto en mi vida. Es más, creo que es el ser vivo más pequeño que he visto en mi vida (a Danny de Vito aún no me lo he cruzado). Me daba miedo cogerlo, pero tampoco podíamos dejarlo ahí al sol de Sevilla, solo. Así que lo recogimos, fui a la Farmacia a por una jeringa y una papilla infantil (creo que el farmacéutico no se creyó que era para un gorrión prematuro, y me dijo "Chico, la droga es mala, de veras...y más con este calor que hace...Más chutes no, ni cucharas impregnadas de heroína"). Total, le dejé bailando Los Calis sobre el mostrador, jaleado por los clientes, y me fui a salvar una vida.
En el video de abajo podéis ver cómo Rakel alimenta con mimo al bicho (mitad pájaro mitad alienígena) y cómo éste, en agradecimiento, le baila al son de Fatboy Slim en el minuto 1:55. Si sobrevive, arrasará en Benicassim en unos años.
Le he bautizado como Ron, en honor a Ron Wood, líder de The Birdsantes de darle el "sí, quiero" a Mick Jagger. (Os recomiendo que abráis el enlace a la canción de The Birds, sobre todo si sois mods en la intimidad).
Canciones relacionadas:
"Bird in a wire" (Leonard Cohen) Video "Norwegian Wood (This Bird Has Flown)" (The Beatles) Video
[Camerinos del Auditorium de Forum, Lunes 14 de julio de 2008, 22:00]
- Sr. Waits...ejem...el público empieza a silbar...se está impacientando...llevamos media hora de retraso
- ¿Media hora? ¿Qué es eso después de 35 años esperándome? ¿Qué es eso frente a las 12 horas que esperaba yo en la puerta del Troubadour para que me dejaran cantar sólo 20 minutos? ¿Sabe lo que significa acaso mi apellido? - Tom se vuelve y sigue dándole con un hueso de carnero a una tubería.
[Cinco minutos más tarde]
Tom Waits (aquí pega decir, pero no lo diré, el de Pomona), vestido de negro entero, tocado con un sombrero (ninguna sorpresa, vaya), y su compañía circense aparecen bajo la imaginaria carpa y el auditorio se viene abajo en medio de aplausos sin contención. Lo que durante años había sido una quimera para todos los allí presentes, estaba a punto de materializarse.
Siendo fiel a la coherencia que le ha caracterizado, Tom Waits sabía a lo que se enfrentaba. A miles de personas que querían ver, en dos horas, sus treinta y pico años de carrera. Es lo que tiene no haber venido nunca a España. Tom era consciente de ello, y del precio que todos habíamos pagado por verle. Y también era consciente del estatus que ha adquirido, casi de intocable. Algo que sabe y utiliza a su antojo. Así, montó su circo en un escenario que a mí me gustó mucho y, como maestro de ceremonias del espectáculo, nos entregó al Tom Waits primitivo y aullante (el que Kathleen Brennan contribuyó a crear, o creó, directamente) ("Rain dogs", "Make it rain" esparciendo confetti dorado, "Metropolitan glide"), transformó la carpa de circo en un cabaret berlinés ("Jockey Full Of Bourbon", "Lie to me"), cogió la guitarra en varias canciones ("Day after tomorrow" para acabar, por ejemplo), nos llevó al Motel Tropicana y recuperó al Tom Waits del humo y el alcohol y se sentó al piano, sin humo ni alcohol (ni la voz de hace 30 años), solo, para hacer el paréntesis más folk del concierto, rematado con la increíble "Innocent when you dream", cantada a dúo con el público, totalmente entregado (aunque hubiese sido más idóneo haber hecho eso en una taberna irlandesa, no en un teatro). Totalmente entregado desde el minuto 1 de partido. A un gesto de Waits, todos tocaban/tocábamos las palmas, a otro gesto, todos callados. Solícitos. Si Tom Waits hubiese pedido un café le hubieran llovido 3000 tazas al instante. Me regaló una de sus mejores canciones para mí, "Hang down your head", y una lágrima furtiva se me escapó y cayó al suelo, convirtiéndose en confetti. Yo, que no lloraba desde que el Caramuerto me suspendió Trabajos Manuales en 6º de EGB (hoy día soy todo un experto en trabajos manuales, jojojo....bueno, no nos desviemos del tema). En el apartado de hardware, resaltar que también tocó una especie de yunque con un martillo que se accionaba con el pie (qué menos!), y que sacó las maracas al más puro estilo hechicero-yanomami-screaminjayhawkings en la salsero-vaudevilesca "Hoist That Rag", el delirio.
A medida que avanzaba el concierto-momento-histórico, el contador mental que lleva el estado de la amortización de la entrada llegó a cero, y empezó a sumar en positivo (¡¡eso es optimismo. El martillo de Waits había destrozado al fantasma del Euribor¡¡). Para mí llegó a cero con la canción anterior, y aún quedaba mucho concierto. Quedaba extasiarse con la destreza del guitarrista Omar Torrez (mira que era difícil no echar de menos a Marc Ribot....pero lo consiguió. Es que el puesto de trabajo guitarrista-de-Tom-Waits es uno de los mejores del mundo, junto con el que dispara el revólver en la salida de los 100 metros lisos o el que le pone nombre a los huracanes), sonreir ante la humanidad de un Tom Waits locuaz y jocoso (solamente cuando se sentó al piano, tampoco echemos las campanas al vuelo) (nuevos propósitos: aprender inglés para que no sólo se ría mi vecina en un concierto de Tom Waits), mirar a tu lado y ver cómo la gente se echaba las manos a la cabeza ("no puede ser esto que está pasando") y las parejas allí presentes se amaban más.
Por cierto, que no sólo Dylan retuerce sus creaciones. También Tom Waits se sube al carro de "estoy hasta los huevos de estribillo y ahora lo canto como me da la gana" (léase "Jockey..." o "Come On Up To The House"...por ejemplo).
De todos modos no le perdonaré que no me tocara "Time", ni "In the neighborhood" (¿canción candidata para mi funeral?), ni "Martha", ni "Telephone call from Istanmbul" ni "Old' 55", ni.... Tampoco le perdonaré que no sacara el altavoz o que no subiera hasta la fila 3 del anfiteatro a darme la mano.
Que me tenga yo que enterar a mi edad que "Rock around the clock" no es de Bill Haley... And The Comets... Ya podríais haberme avisado. Seguro que todos cuchicheábais a mis espaldas cuando me veíais pasar ("Mira, el carleso, ahí va, que aún se piensa que "Rock around the clock es de Bill Hayley, jajaja...criatura").
Resulta que el correcto hombre del rizo en la frente (aquí Estrellita Castro, allí Bill Haley) fue quien la popularizó dando pie a lo que todos sabemos: el "caos", el desorden moral de la sociedad norteamericana de los 50, que veía como su perfecta burbuja ética y su modo de vida empezaba a tambalearse gracias a los ritmos infernales que, sin duda, habían traído los negros. Benditos negros.
Pero, antes de que Bill Haley pasara a la historia del rock, "Rock around the clock" fue concebida en un estudio de grabación, hacia 1954, a manos de sus autores originales, Sonny Dae & His Knights .
Sonny Dae & His Knights - Rock Around The Clock.mp3
Bill Haley And His Comets - Rock Around The Clock.mp3
Seguimos indagando en el blues, y en artistas con el apelativo Blind , que no son pocos. Sobre Blind Blake planean muchas incógnitas. Sólo hay una foto de él, y su desaparición en su mejor momento nunca fue esclarecida. Todo apunta a que, como en el caso anterior, nació ciego. Pero su talento y su prodigiosa técnica con la guitarra fue enorme, influenciador de gente como Mike Bloomfield o Ry Cooder.
Blind Boy Fuller (nacido Fulton Allen) tuvo una corta carrera musical, ya que falleció a los 33 años, como el personaje histórico más conocido. A partir de los 20 años, comenzó a tener problemas en la vista, que desembocaron en ceguera total. Desarrolló su obra musical en la década de los 30, ayudado en sus inicios por Rev. Gary Davies (del que hablaré más adelante).
Esta era la pinta de Blind Boy Fuller allá por los años 30
Blind Willie Jonsonquedó ciego al caerle en los ojos lejía que su madrastra había arrojado a su padre durante una disputa familiar, a la edad de 7 años. Empezó a tocar el slide guitar con una navaja de bolsillo, y ha sido revisado por gente como Bob Dylan, Eric Clapton o Ry Cooder (pesao el Ry Cooder).
Otro pianista ciego de renombre fue Blind John Davies, quien acompañó a Tampa Red, Sonny Boy Williamson y Big Bill Bronzy, entre otros.
Blind James Campbell fue otro bluesman, guitarrista, que quedó ciego a la edad de 30 años tras sufrir un accidente en la planta fertilizadora en la que trabajaba.
Acerca de la naturaleza de la cegura de Blind Willie Mc Tell hay lagunas. Lo cierto es que cuando comenzó su carrera musical, en la década de los 20, ya llevaba varios años ciego. Uno de sus temas más conocidos es "Statesboro Blues", que fue grabada por Allman Brothers.
Tenemos que creernos que este es Blind Willie McTell
Con esto acabo el repaso a músicos apodados Blind, aunque no dejamos a los bluesmen. Acabo con Reverend Gary Davis, maestro de Ry Cooder (ya ni lo pongo en negrita), quien nació parcialmente ciego y perdió la visión por completo a lo largo de su juventud. Recibió influencias del gospel, el ragtime y el jazz, y las trasladó a gente como Blind Boy Fuller, Bob Dylan, Grateful Dead o Rolling Stones.
Dylan vino al sitio donde yo nací, a tocarme (bastante fielmente) "Like a rolling stone", la mejor, o una de las tres mejores canciones de la historia.
Ya dijo Lou Reed que las estrellas de rock no se visten según el tiempo que haga. Aunque tampoco nadie esperaba ver a Dylan en bermudas, lógicamente. Bob se presentó a las 21: 35 en el fondo norte del Estadio Chapín (desde donde presencié el último ascenso de 2ªB a 2ª del Xerez) con un sombrero de anchísima ala gris, una chaqueta bastante intrascendente (por ser generoso), y un pantalón de chándal (vale, que no sería de chandal, pero esas rayas rojas a los lados le daban todo el aspecto). Con paso titubeante se aferró al teclado, miró a sus uniformados compinches y dió comienzo el recital interpretando con muy mal sonido "Leopard Skin Pill-Box Hat" (hay que ver que lo que uno lee en internet lo va divulgando por ahí sin ninguna documentación).
Uno espera ver a la mayor leyenda viva del Pop en un sitio abarrotado, desde lejos, en pantallas de video, bajo un montaje luminotécnico de impresión. Pero no, arrinconados en el fondo Norte, con la compañía de 5.999 criaturas más (la entrada media de un...por ejemplo...Xerez CD - Polideportivo Ejido...), a escasos metros del mito disfrutamos del concierto. Por mí mucho mejor. Cuando quiera venir a tocar al salón de mi casa le abriré las puertas y sacaré el Inistón. Y el montaje de luces, pues se lo podrían haber ahorrado casi. Con tres o cuatro linternas hubiera dado el pego también.
Pero, ¿qué más da todo eso cuando por fin reconoces "Tangled Up In Blue" (la primera que reconocí, yo soy muy malo para los puzzles)? Coño, está Dylan a 12 metros cantándome. ¿Pero es "Tangled up in blue"?¿O ha escondido al espíritu de Bob Marley con Tonny Bennet bajo el ala de su sombrero? "Reformas Zimmerman" es ajena a la crisis inmobiliaria. La primera en la frente. Pero tú no mires al público, Bob, no nos mires. Mira al guitarra de la Les Paul, que a veces parece que toca sólo correctamente y otras te pone los pelos de punta (me encantan los guitarristas así).
No puedes ver un concierto similar hoy día. Si quieres ver algo parecido tienes que ver a Bob Dylan. No hay sucedáneos, no hay imitadores que valgan. No busques más que no hay. Es Bob Dylan, en estado crudo. Sabe lo que tiene entre manos, el mayor legado musical del que nadie vivo puede presumir. Pero lo dosifica. Lo retuerce. Lo mezcla con recientes composiciones. Pero es que, además, alguna de estas, con apenas años de vida, ¡¡suenan a clásico!! Ese "Spirit on the water" sonó a gloria. Podía haber sido compuesta hace mucho, pero es del siglo XXI, de "Modern Times", cimiento del concierto.
¿Qué más da todo? Bostecé tres veces, sí, ¿qué pasa? ¿Tú no bostezas? Mis bostezos no son síntoma de aburrimiento. Vale que alguina canción se hizo un poco larga y que no estamos en la "Rolling Thunder Revue". Aún así, no le pondría ni un pero. Más cuando te saca a la hermana de "Girl Of The North Country". Una hermana que no conocía, pero con la misma letra. No sabría decir si más guapa o más fea que la original. Pero sí más alegre. Al menos tuve la sonrisa puesta mientras la oía, lo que no me ocurre cuando Johnny Cash y Bob desagarran la versión primigenia y acudo raudo al horno a meter la cabeza.
En definitivas cuentas, fue una lección de Historia. De blues, de country, de folk, de Dylan. Súmale a la mezcla la revisión (casi hipnótica) de "Masters Of War", "Highway 61", y remátala, como dije al principio, con "Like a rolling stone" (jau das it fiiil). Y aún hay quien duda de él. Y del concierto.
Al final, el jefe de obra y los peones de "Reformas Zimmerman" se mostraron humanos y nos hicieron extrañas reverencias desde el borde del escenario a modo de agradecimiento.
En el Fondo Norte de Chapín, Dylan ascendió de Primera División al Monte Olimpo. Talibán que es uno.
Esta canción me trae recuerdos de calor, de verano, de fiesta, de playa, de despreocupación, de Camping Camaleón (habiendo dicho esto último hubiera compendiado lo anterior...).
La palabra "Matador" es que entra bien siempre.
Es un grupo al que me apetece ver mucho, y tuve la oportunidad de verlos en petit comité en Jerez y no fui. Lo mismo me pasó con Mano Negra en Sevilla, y tampoco fui.
Para los de fuera, no penséis que nos vamos a hacer las américas, al estado de Wisconsin. Solamente vamos a desplazarnos una decena de kilómetros, al Puerto de Santa María, al Milwaukee (cerca de donde sale el vaporcito).
El concierto se enmarca dentro de una fiesta sixties, hoy viernes 11, en la cual habrá proyecciones y sesiones de DJ. Por un lado Dj Cristina Turner, de Sevilla, y por otro DJ Pollito, quien hará doblete in the night.
A las 23:00 tocaremos, un solo pase.
La entrada vale unos ecus, insignificantes seguramente...
Cuántas partidas, cuántos goles, cuántas monedas de 5 duros primero, de 20 duros luego, y de euro en nuestros días, cuántos vasos estrellados en el suelo, cuántas paradas, cuántas risas, cuántos intercambios de parejas (ejem...).
Para mí es la mejor atracción de un bar, por encima del billar, los dardos, o el buitreo. Un bar con futbolín es radicalmente diferente a uno sin él. Ya sabes que detrás de la puerta de ESE bar hay ALGO, que siempre puede merecer la pena entrar. Y no sólo de un bar, sino de establecimientos dedicados a eso (no sé si existen todavía). Especialmente grabados tengo momentos de Futbolines Paco (creo que valían dos duros las partidas, nieto mío), El Cometa, o las sesiones maratoniano-etílicas de La Comedia.
El gallego Alexandre de Finisterre fué su inventor. La historia de su invento surge a raíz de un bombardeo sobre Madrid en 1936. Alexandre queda sepultado bajo los escombros. La cojera que le quedó a consecuencia del bombardeo le impedía jugar al fútbol, por lo que decidió crear un fútbol de mesa.
Es en Cataluña donde, con ayuda de un carpintero vasco, empieza a desarrollar el primer futbolín. A principios de 1937 patenta su invento: el futbolín había había nacido oficialmente. En el primer modelo, los futbolistas eran de madera de Boj, un material que permite todo tipo de efectos y sutilezas cuando la pelota es de corcho aglomerado. Aquello fue mano de santo: La chiquillada se volcó sobre el nuevo juguete, dejó de romper cosas y hasta los niños mutilados podían participar y, a menudo, ganar.
Cuando se instaló en Guatemala en 1952 (país raro para instalarse, ¿verdad?) , Finisterre perfeccionó el futbolín hasta lograr una autentica obra de arte, con barras telescópicas de acero sueco y mesa de caoba de Santa Maria, la más fina del mundo.
Paellada + Bone Machine: Me cogió viniendo de Sevilla
The Rock'n'roll Dildos: Me cogió viniendo de Sevilla (tardamos 2 horas y media, putas caravanas veraniegas), llegamos cuando la gente salía en tropel del garito recién incendiado de rock and roll. Se oyeron buenos comentarios al respecto.
El Puerto de Santa María respiraba un ambiente increíble a esas horas(22:00).
The Del Saphiros: Hasta la bola estaba, así que como no podíamos ver ni oir bien desde el fondo del Milwaukee, nos fuimos a velar armas al Barsito.
Chupacabras Sound System: Emilio y servidor al frente de la mesa (¿quiyo, este botón pa qué es?), Chupacabras como entertainer y Gordo Vila emulando a Ian Curtis. La voz atormentada, apareciendo y desapareciendo del "escenario". Todos los volúmenes a tope para recibir a "Rumble", de Link Wray. Y a partir de ahí, el desmadre creciente. Sudor, mucho sudor, sangre también hubo, y más de una lágrima (uno casi llorando me dijo que había ido a Madrid a ver a Beasts Of Bourbon hace poco y que se había emocionado con la versión de "Psycho" que nos marcamos). Al final, nos cargamos la mesa de mezclas y recurrimos a la Telecaster y el micrófono para acabar la noche, en hermandad rockera y comunión con el público, muy participativo (¿quién no se sabe "Like a rolling stone", "I'm waiting for my man" o "Jumpin' Jack Flash"?).
La ceguera es un hándicap casi insalvable para desempeñar numerosas actividades en el mundo actual. Pero uno de los aspectos en los que su grado de incapacitación se minimiza es la música. De todos es sabido que, al fallar uno de los sentidos, los demás se refuerzan, entre ellos el oído. Este hecho seguro que ha facilitado el nacimiento de numerosas figuras del pop invidentes, quienes no han necesitado ver sus instrumentos para engendrar sus canciones.
Ray Charles es uno de los músicos más importantes en el desarrollo de la música soul, aunque se ha sumergido a lo largo de su carrera en el blues, el r&b y el jazz. Su influencia es patente en numerosos músicos de soul y de r&b. Ray Charles nació en septiembre de 1930 y quedó ciego a causa de un glaucoma a la edad de 6 años, y comenzó a estudiar composición y aprendió a tocar el piano. Todo lo demás es pura historia del soul y del ryhtym and blues
.
Otro de los grandes de la historia del pop marcado por la ceguera es Stevie Wonder, el músico negro que se inició en el mundo del soul de la mano del antes mencionado Ray Charles (su segundo disco se tituló "Tribute to uncle Ray" ) y de la Motown. Su irrupción en el mundo de la música fue precoz, puesto que a los 9 años aprendió a tocar la armónica, la batería y el piano, y con 11 años grababa su primer LP, haciéndose llamar Little Stevie Wonder. Su ceguera provino justo al nacer, ya que fue un niño prematuro, y un exceso de oxígeno en la incubadora le provocó la pérdida de visión para toda la vida.
Un año antes de que naciera Ray moría en Chicago Blind Lemon Jefferson, uno de los principales guitarristas de country blues durante la década de los 20. Aunque su fecha de nacimiento no es un dato exacto (entre 1893 y 1897), se sabe que nació ciego. No es el caso de Sonny Terry, quien perdió la vista en dos accidentes separados. Primero un ojo, y posteriormente el otro, cuando aún no había cumplido los 18 añós. Como le era imposible trabajar en la granja, se dedicó a tocar la armónica y desarrolló una prolífica carrera junto a Brownie McGhee, principalmente desde los años 40 hasta los 60. Murió en 1986.
Esta noche, The Refoundations (Southern Soul & Güiza Stomp) + Los Txuminos Imberbes (¿Qué más se puede decir de ellos a estas alturas?) + Jesús Ordovás DJ (¿Quién no ha odiado muchos de sus gustos?) en El Triple, en Jerez de la Frontera.
Mañana da comienzo la segunda edición del Freek Fest en El Puerto de Santa María.
Lo mejor del festival, sin duda alguna, es la performance el viernes 4 de Chupacabras Sound System, con Emilio R. Cascajosa y servidor a los platos, o cd's, o lo que sea, y con la inefable colaboración vocal del Barón Von Vila, quien desgranará algunos clásicos oscuros del rock acompañado de mi guitarra. La cosa promete.
El video viene protagonizado por The Dirtbombs (cabezones de cartel del festival), y bailada por mi héroe una vez más, en las calles de Estocolmo.
Aquí abajo, el programa del festival:
VIERNES 4 DE JULIO
14:30 Paella de Bienvenida en el Patio de El Arriate
18:00 Bone Machine (Restaurante El Arriate, C/ Los Moros,4 )
20:00 Rock´n´roll Dildos (El Loco de la Ribera, Plaza de las Galeras)
23:00 The Del Shapiros (Milwaukee, Jazz-Blues Club, Avda de la Bajamar)
1:00 Chupacabras Soundsystem (El Barsito, C/ Jesús de los Milagros)
SÁBADO 5 DE JULIO(Monasterio de la Victoria, Junto a la estación de Renfe)
17:30 H Apertura de Puertas
18:00 h Paco Loco trios
19:00 Little Cobras
20:00 The Coffinshakers
21:15 Holly Golightly & the Broke Offs
22:30 The Staggers
00:00 Dr. Explosion
2:00 The Dirtbombs
3:50 Pinchadiscos (Charly Faber, Matarife, Germán Gitano)