Este artículo viene de aquí, oiga...
SEGUNDO FACTOR DETERMINANTE: LOS ELEGIDOS
Para poder seguir con la investigación es necesario saber cuánto porcentaje de gente va al infierno. No me quiero complicar mucho con esta cuestión del todo inescrutable para el ser humano, pero si tiramos por la vía siempre fácil de en medio, o si jugamos un poquito a ser rey Salomón, hallaremos inmediatamente una respuesta a esta pregunta: La mitad de la población va al cielo y la otra mitad a las calderas de Pedro Botero... Fácil... (...) Sé lo qué están pensando... Piensan que estoy siendo muy poco poco serio y que debería quitar la coletilla de "científico" de este artículo ¿no?... Es la hora de llamar a la artillería pesada: Los chinos, esos grandes desconocidos... Les ruego que visualicen la simetría del yin-yang. Un bonito y socorrido símbolo que habla del equilibrio de contrarios y que corrobora este parejo reparto de almas. Los filósofos chinos como todos los artistas, son también muy sabios, por lo tanto siempre tendrán razón. En Puyahumana hemos sabido esto desde siempre, y por supuesto que no vamos cuestionar una manera de pensar que lleva vigente milenios. Además qué quieren que les diga, esto de la moralidad humana es un putiferio de echate pa' allá y no te menees... No sólo depende de dónde estés en el globo terraqueo para que un acto tuyo sea determinante o no para que te manden al averno. No. Hay que tener también en cuenta en qué época se ha perpetrado dicho acto... Lo dicho: Un enorme y atemporal putiferio. Cortar por la mitad es lo más sano y santas pascuas. Conclusión: El 50% de la humanidad ha ido o irá al infierno. ¿Irá UD?...
Sigue en: "Un infierno que llenar. El tope inicial"
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