El corazón de las tinieblas
Me lo quedé mirando, perdido en el asombro. Allí estaba,delante de mí, en su traje de colores, como si hubiera desertado de una troupe de saltimbanquis, entusiasta, fabuloso. Su misma existencia era algo improbable, inexplicable y a la vez anonadante.… Sigue leyendo
